El Banco Nación afirmó que la mora todavía no se normalizó y detalló las causas

El Banco de la Nación Argentina (BNA) publicó este lunes un informe en el que puso la lupa sobre el crecimiento de la morosidad, que afecta a casi seis millones de personas con atrasos superiores a 90 días. La entidad aseguró que no existen elementos para concluir que el proceso de normalización de la mora esté consolidado y explicó cuáles son las causas de esos atrasos. El Banco Nación, que reconoció algunas señales de “desaceleración en la velocidad del deterioro” del crédito, advirtió: “Los niveles de irregularidad permanecen elevados y todavía no existen elementos suficientes para concluir que el proceso de normalización se encuentre consolidado”. También vinculó el problema con la disminución del ingreso disponible de las familias, el aumento de los gastos fijos y las tasas de interés.El presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, había asegurado en mayo que el proceso de “digestión de la mora” estaba “muy avanzado” y que muchos bancos ya habían atravesado el pico. Por esos mismos días, el ministro de Economía, Luis Caputo, había afirmado que el peor momento ya había pasado. Más recientemente, Javier Milei atribuyó parte del deterioro a personas que se habían endeudado para comprar televisores durante el Mundial y sostuvo que “nadie les había puesto una pistola en la cabeza”.El documento del Banco Nación fue elaborado por la gerencia de Planeamiento y Gestión Integral de Riesgos del BNA sobre los microdatos de la Central de Deudores del BCRA, complementados con información de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Esa base le permitió identificar a cada deudor y consolidar las obligaciones que mantenía con bancos, emisoras de tarjetas, financieras y otras empresas.Los datos de julio mostraron que los principales indicadores todavía no habían comenzado a descender: dentro de las entidades financieras, la cartera irregular representó el 7,7% del saldo prestado, frente al 7,6% de junio; mientras que la proporción de clientes con atrasos aumentó del 19% al 19,3%. En ese contexto, el Banco Nación destacó que su propio ratio de cartera irregular era del 6,4%.El deterioro fue más marcado entre los proveedores no financieros de crédito, donde la mora alcanzó el 32,5% tanto del monto como de la cantidad de clientes. En este segmento, la irregularidad medida en pesos había sido del 31,1% un mes antes. El informe relacionó esa diferencia con el mayor riesgo de sus clientes y con las tasas cobradas, que durante el período analizado duplicaron, en promedio, las aplicadas por las entidades financieras.Sobre un total de 21,7 millones de deudores, 8,7 millones operaban exclusivamente con entidades financieras; 5,5 millones solo mantenían obligaciones con proveedores no financieros y otros 7,5 millones tenían deudas en ambos segmentos. La incidencia de la mora era mayor entre quienes se encontraban vinculados con prestamistas no bancarios.El fenómeno tuvo especial intensidad entre las familias. Por caso, en la cartera de consumo de los bancos, la irregularidad alcanzó al 12,9% del monto y al 19,6% de los clientes, mientras que entre las empresas representó el 3,5% del saldo y afectó al 14,2% de los deudores. Al consolidar las obligaciones bancarias y no bancarias, el BNA identificó a 5,975 millones de personas con atrasos superiores a 90 días, equivalentes al 27,9% de los 21,45 millones de deudores relevados.Uno de los puntos centrales del informe fue la relación entre las cuotas y los ingresos de los hogares. El BNA encontró una “marcada correlación” entre la carga de los servicios de deuda sobre la masa salarial y el posterior comportamiento de la mora. Aunque los salarios reales habían registrado cierta recuperación, indicó el BNA, los gastos fijos aumentaron significativamente entre 2024 y 2026 y dejaron menos recursos disponibles para pagar las obligaciones financieras.“El ingreso disponible de las familias avanzó con menor intensidad debido al incremento de otros gastos relativamente inflexibles, limitando su capacidad de afrontar obligaciones financieras crecientes”, sostuvo el documento. En su resumen, concluyó que durante 2024 y 2025 los hogares sufrieron una disminución del ingreso disponible y un incremento de la carga financiera, posteriormente amplificado por la suba de las tasas de interés durante el segundo semestre del año pasado.El BNA también observó una relación directa entre el número de acreedores y la probabilidad de incumplimiento. La mora alcanzó al 21,9% de quienes operaban con una sola entidad, pero trepó al 34% entre quienes tenían deudas con cinco y al 57,6% entre aquellos que registraban obligaciones con diez o más prestamistas. La mayoría se concentraba en los tramos de una o dos entidades, aunque el informe consideró que el grupo con múltiples relaciones constituía un segmento de riesgo creciente.La vulnerabilidad fue mayor entre los jóvenes: el 33,4% de los clientes bancarios de entre 18 y 25 años estaba en mora, más de tres veces el porcentaje correspondiente a los mayores de 60. Entre los usuarios jóvenes de proveedores no financieros, la proporción superó el 40%.Frente al deterioro, el propio Banco Nación refinanció desde comienzos de año $523.203 millones mediante 114.232 operaciones, que alcanzaron a casi 100.000 clientes. El 64,2% del monto correspondió a personas que ya acumulaban más de 90 días de atraso. La entidad advirtió, sin embargo, que esas reestructuraciones requerían períodos prolongados de cumplimiento y que sus efectos sobre la mora aparecerían con demora.

Fuente: La Nación