Elina Costantini: “Frida me ayudó con esta muestra: me manda mensajes”

“No, Frida, no podés estar acá”, exclamó Elina Costantini días atrás en la terraza del Malba, antes de tomarse la cabeza con ambas manos y cerrar los ojos. “Veo un espacio vacío en la sala uno, en el subsuelo, que ahora está cubierto. ¿Qué hay ahí?“, le preguntó al equipo de montaje del museo. Así fue como se cambió a último momento el espacio que alojará un holograma parlante con la figura de Frida Kahlo, la artista mexicana fallecida hace más de siete décadas.Soltera y puritana, la maestra bostoniana que Sarmiento “reclutó” a finales del siglo XIX“Frida me ayudó con todo en esta muestra. Primero me mandaba mensajes a través de sus libros y después con la mente, a nivel espiritual. Las personas que tienen desarrollado el tercer ojo lo entienden”, agrega en diálogo con LA NACION la impulsora de Viva Frida, exposición que abrirá al público el sábado próximo a las 19, en el marco de la celebración de los 25 años del Malba. Entre los más de trescientos objetos personales que integran esta versión ampliada de una muestra itinerante ya exhibida en varios países, que llega por primera vez a Sudamérica gracias a una alianza entre la SAC y el Museo Frida Kahlo de México, se cuentan los vestidos de tehuana que usaba Frida. Parecidos al de la década de 1920 que lucirá Elina el día del desfile prestado por Circe Henestrosa, curadora de la exposición. “Para Frida, la vestimenta era identidad, cultura y política. Ella se armó a sí misma, rompió estructuras. Porque no nos olvidemos de que al principio acompañaba a Diego Rivera, que era un gran pintor, y se hizo su propio lugar. A tal punto que ahora es la artista mujer más famosa del mundo”, señala Elina, que dice admirar desde que tenía cinco años a esta artista que también protagoniza ahora muestras en la Tate Modern de Londres y en el MoMA de Nueva York.Al Malba llega recargada la que ella vio por primera vez en 2018 en el Victoria & Albert Museum, exhibida antes con títulos como Frida Kahlo: creándose a sí misma y Las apariencias engañan. Ahora no sólo incluye aquellos objetos personales que Rivera guardó en dos baños de la Casa Azul cuando ella murió, y que permanecieron bajo llave por orden suya durante medio siglo, hasta que Graciela Iturbide los fotografió hace dos décadas.Organizada por la Semana de la Alta Costura Argentina (SAC) y el Museo Frida Kahlo de México, sumará en Buenos Aires hasta el 15 de marzo pinturas y material de archivo de la colección del museo fundado por Eduardo Costantini -coleccionista, empresario y marido de Elina-; piezas de las colecciones de la historiadora de Gannit Ankori, y del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, y una colección particular de retratos de Frida, realizados por importantes fotógrafos a lo largo de toda su vida.“Esas fotos fueron prestadas por un famoso coleccionista que no quiere revelar su nombre, porque no quiere volver a prestarlas –señala Elina-. También es la única muestra suya que no tiene intervenciones museográficas. Y logré que el Banco de México, al cual pertenece la Casa Azul, nos permitiera sacar de allí por primera vez la paleta con los pequeños pinceles que usaba Frida mientras estaba postrada”.Frida era apenas una adolescente cuando el camión en el que viajaba chocó contra un tranvía y se rompió la columna vertebral, el cuello, las costillas, la pelvis. Cuando murió, el 13 de julio de 1954, se había sometido a 35 operaciones, tenía una pierna amputada y había abortado tres veces los hijos que soñaba tener con Rivera, el gran amor de su vida. El mismo que la engañó hasta con su propia hermana.“De ella admiro todo, es como mi mejor amiga. A mí también me ha tocado atravesar situaciones muy graves, de vida y muerte, dos veces. Lo que siento en común es que ella transformó el dolor en arte, en belleza y en alegría. Y yo, en creatividad: en mis momentos de mayor dolor, cuando estuve cerca de pasar a estar con Dios, generé proyectos como el de esta muestra, que me llevó tres años y medio de trabajo”, concluye Elina, con la mano apoyada sobre el flamante catálogo. Desde la tapa, un autorretrato de Frida parece haber escuchado todo. Para agendar:Viva Frida. Desde el sábado 19 de septiembre a las 19 hasta el 15 de marzo en Malba (Av. Figueroa Alcorta 3415), con entrada gratis el día de la inauguración.Semana de la Alta Costura (SAC). Desde el 14 hasta el 21 de septiembre en Malba (Av. Figueroa Alcorta 3415). El domingo a las 20 habrá un desfile en la explanada con entrada gratis, y el lunes 21 una fiesta de cierre con folclore mexicano, música en vivo, tragos y comidas típicas mexicanas.

Fuente: La Nación