Proverbio árabe: “Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación”

Dos personas enamoradas pueden entenderse sin pronunciar una palabra, o un niño puede reconocer inmediatamente que su madre está enojada por la expresión de su rostro. Esto se debe a que la comunicación no se limita a aquello que se expresa mediante palabras.Los gestos, las expresiones faciales, la postura corporal y el tono de voz aportan información que ayuda a interpretar lo que sucede durante una interacción. Esta idea aparece resumida en un conocido proverbio atribuido a la tradición árabe: “Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación”.Según un análisis realizado por el portal Psicología Entrenamiento Mental y Emocional, “la frase subraya la importancia de la sensibilidad y la disposición interna para captar el mensaje del otro”. Además, para comprender a otra persona, es necesario estar dispuesto a prestarle atención. “Si alguien no puede descifrar lo que transmite una simple mirada, significa que no está prestando la atención adecuada, carece de empatía o está cerrado a interpretar señales básicas. Por más detallada y extensa que sea una explicación verbal, esa misma persona seguirá sin entender, porque el problema no es la falta de datos, sino la falta de apertura y conexión con el emisor”, analizaron desde el sitio. “También alude a que la comunicación no depende solo de la cantidad de palabras, sino de la sintonía entre las personas. Cuando existe esa sintonía, basta una mirada para comprenderse; cuando no existe, ni el discurso más elaborado puede suplirla. Por eso invita a trabajar la escucha activa, la empatía y la sensibilidad, recordándonos que la verdadera comprensión nace de la voluntad de entender al otro antes que de la abundancia de argumentos”, señalaron. ¿Cómo leer los ojos de otra persona?Según el sitio especializado La Mente es Maravillosa, los ojos pueden aportar información sobre la atención, las emociones y el grado de interés de una persona. Es por eso que se deben tener en cuenta los siguientes puntos para comprender a un otro: Parpadeo: puede aumentar ante una sorpresa, una emoción intensa o una elevada carga mental. También puede variar según el nivel de atención y la situación que atraviesa la persona.Pupilas: tienden a dilatarse ante determinados estímulos y también lo hacen cuando hay poca luz. Su tamaño puede relacionarse con la activación emocional, pero no permite conocer por sí solo qué siente alguien. ¿Por qué el subconsciente está tan ligado a los ojos? Entrecerrar los ojos: puede aparecer frente al desagrado, el enojo o como una reacción de protección. Sincronía de las miradas: cuando existe conexión entre dos personas puede aparecer una mayor coordinación del contacto visual.Duración del contacto visual: mirar durante más tiempo puede asociarse con interés o atención, aunque depende de la personalidad, el vínculo y el contexto. Evitar la mirada: no necesariamente significa ocultar algo. La timidez, la ansiedad, la incomodidad o el deseo de terminar una interacción también pueden llevar a reducir el contacto visual. Mirar hacia los costados: es frecuente en personas tímidas o inseguras. Aunque algunos estudios analizaron cambios en el contacto visual durante una mentira.

Fuente: La Nación