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Cardenal Koovakad: “León XIV eligió viajar a la Argentina por Francisco y busca completar lo que él no pudo hacer”
“Yo soy de la India y sé que Francisco quería ir a la India y no quedó tiempo. Sin duda, siempre albergaba en su corazón el deseo de poder visitar la Argentina, su querida tierra”, afirmó el cardenal George Jacob Koovakad, actual prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso de la Santa Sede, al recibir a LA NACION en su primer día en Buenos Aires. Tuvo una relación estrecha con el papa argentino, especialmente entre 2021 y 2025, los cuatro años finales de su pontificado, cuando fue coordinador de los viajes pontificios.Koovakad, de 53 años, llegó al país invitado por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires y participó este viernes de una jornada académica en la Universidad Católica Argentina (UCA), mientras se espera la confirmación de la agenda que desplegará el papa León XIV en el país. Está convencido de que el actual pontífice “eligió viajar a la Argentina por Francisco”.-¿Cómo se manejó en la función de coordinador de los viajes en los tiempos de Francisco? -Fui responsable de los viajes apostólicos de Francisco entre 2021 y 2025. Tuve el privilegio y la gracia de contribuir a la organización de sus visitas a 19 países. Cada viaje requiere años de planificación meticulosa y una organización minuciosa. Pude comprobar de cerca el corazón misericordioso y la caridad paternal del Santo Padre. Cada viaje me ha enseñado lecciones de vida que aún hoy me acompañan: su atención hacia los más desfavorecidos y los más pequeños, su preocupación por los marginados y los pobres, su profundidad espiritual, la energía y la sonrisa que transmitía a quienes le rodeaban, el amor por los niños, la orientación y el apoyo a los jóvenes, el espíritu fraternal hacia los fieles de otras religiones y su incansable compromiso con la evangelización y la misión.-¿Qué le dejaron esos viajes?-Pude experimentar la presencia de una Iglesia viva, que desea manifestar y comunicar su fe junto al Santo Padre. No han sido simples desplazamientos geográficos, sino que han tendido auténticos puentes entre pueblos, culturas y comunidades. Francisco manifestaba de forma tangible su cercanía a los pobres. Incluso tras el periodo de aislamiento impuesto por la pandemia, reanudó con valentía sus viajes al exterior, a Irak, Malta, Canadá y varios países europeos, llevando a todas partes un mensaje de paz y hermandad.-¿Cómo definía sus viajes el papa Francisco?-Francisco organizaba sus viajes con gran interés; rezaba intensamente para poder discernir y emprender un viaje y, a pesar de las dificultades relacionadas con su salud y la complejidad de la situación internacional, siguió adelante. Percibí su sencillez y espontaneidad, ese deseo de establecer un contacto cercano con la gente. Durante el viaje se acercaba a los periodistas, caminaba entre ellos para intercambiar saludos, bromas, preguntas y peticiones de oración.-¿Hubo posibilidades reales de que se concretara un viaje a la Argentina?-Sin duda, Francisco siempre albergaba en su corazón el deseo de poder visitar la Argentina, su querida tierra, algo que, por diversas razones y debido al deterioro de su estado de salud, no pudo hacer realidad; pero su presencia siempre se ha dejado sentir a través de cartas, enviados, obsequios... Tengan la certeza de que Francisco siempre los llevó en su corazón de padre.-¿Qué significado tiene ahora el primer viaje de León XIV a América Latina?-El Papa busca completar lo que no ha podido hacer Francisco, que ha querido visitar muchos países y no logró hacerlo. Hemos perdido casi tres años por la pandemia. Yo soy de la India y sé que Francisco quería ir a la India y no quedó tiempo. León XIV eligió viajar a la Argentina por Francisco. Yo he organizado viajes y he visto cómo el papa Francisco tomaba las decisiones. Era fruto de la oración. Él tenía sus criterios, buscaba países pequeños, con minoría cristiana, pero la elección era fruto de un discernimiento espiritual. Veo en León XIV una continuidad.-¿Qué criterios se tienen en cuenta para definir la agenda del Papa?-Los viajes se dan por invitaciones de los gobiernos o jefes de Estado y la Conferencia Episcopal de cada país. Sin embargo, la decisión final tiene también un costado espiritual. El Papa viene como sucesor de Pedro para confirmar a sus hermanos en la fe. Recibe muchas invitaciones y la elección final es una bendición de Dios.-¿La agenda de León XIV tendrá una impronta propia?-León XIV marca una continuidad con su antecesor, sobre todo en el encuentro con los pobres, enfermos y excluidos. Es más joven que Francisco y su actividad en los viajes puede ser más intensa, pero mantiene la misma línea pastoral.-Usted está al frente del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso en el Vaticano. ¿Cómo contribuye a la pacificación, en momentos de graves enfrentamientos a nivel mundial?-El Dicasterio para el Diálogo Interreligioso favorece las relaciones con las religiones no cristianas y con la humanidad entera, buscando aunar fuerzas para promover la paz, la libertad, la justicia social, la salvaguarda de la creación y los valores espirituales y morales. Trabaja en colaboración constante con la Secretaría de Estado y las Conferencias Episcopales de todo el mundo. Promovemos la cultura del diálogo, la paz y las relaciones fraternas. Necesitamos sembrar la semilla de la paz en la vida cotidiana, y son los jóvenes quienes deben crecer en esta cultura del encuentro y la reconciliación, esa “paz desarmada y desarmante” a la que nos llama el Papa León. -¿Qué ideas centrales propone el Papa León XIV en su Encíclica Magnifica humanitas? -El Papa León nos invita a reflexionar sobre la realidad humana y su futuro, en este mundo en rápida evolución, en el que la tecnología avanza y la inteligencia artificial domina los escenarios humanos. Nos exhorta al discernimiento. La Iglesia, como madre, está llamada a abrirse a las nuevas realidades y a saber ayudar a las personas a discernir; en este contexto, es actual la realidad de la doctrina social de la Iglesia. --¿Qué aportes realiza el organismo a su cargo frente a las políticas migratorias y los conflictos bélicos que se producen en todo el mundo?-El Dicasterio para el Diálogo Interreligioso no elabora directamente las políticas migratorias de los Estados, ni interviene militarmente en los conflictos. Nuestra tarea es tender puentes, favorecer el encuentro y ayudar a las personas y a las comunidades a recuperar un lenguaje común, sobre todo en momentos de crisis. Esta perspectiva encuentra una síntesis en la encíclica Magnifica humanitas sobre la custodia de la persona humana en la era de la inteligencia artificial. Nos invita a reactivar el diálogo, la diplomacia y el multilateralismo, y a construir la paz en la justicia, sin olvidar nunca el punto de vista de las víctimas. La paz no es simplemente el silencio de las armas: es la posibilidad de volver a convivir con dignidad y seguridad.-¿Y frente a la migración?-El diálogo interreligioso puede aportar una gran contribución. Los migrantes no solo traen consigo una historia personal, sino también una cultura, una fe y una tradición. El encuentro con ellos puede convertirse, por tanto, no en una amenaza, sino en una oportunidad para conocernos mejor y para enriquecer nuestras sociedades.
Fuente: La Nación