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Advertencia del gobierno de Malvinas ante la temporada de cruceros: no pueden mostrarse banderas argentinas
“El área de Defensa de las islas está a cargo del Reino Unido, como ya lo dijo el primer ministro, Andy Burnham, sabemos van a reforzar todo lo relacionado a nuestra seguridad. No estamos preocupados, pero como comienza la temporada de cruceros, vamos a advertir a los turistas sobre el tema; no pueden existir manifestaciones públicas contra la soberanía de las islas. Quien lo haga, será sancionado”, dijo a LA NACION un portavoz isleño.Ante esta situación y teniendo en cuenta la nueva coyuntura por las sanciones económicas anunciadas por el gobierno argentino para las empresas que exploten recursos naturales, como el petróleo y la pesca, que hizo escalar la disputa con el Reino Unido por la soberanía del archipiélago, el gobierno de las Islas está tomando precauciones para evitar episodios y conflictos con turistas argentinos que pueden llegar como parte del pasaje de los cruceros. El turismo es una de las industrias más potentes en las Islas Malvinas. Así lo demostraron los indicadores de la temporada de cruceros 2014-2015, que comienza en octubre y culmina en marzo, donde los “kelpers” recibieron un total de 71.345 pasajeros. Para la temporada que está pronto a comenzar, estiman mantener cifras cercanas a los 80.000 visitantes, con días en los que las islas recibirán entre 3000 y 5000 turistas en puerto. Hasta el momento, no se sabe si las sanciones que propone el gobierno argentino alcanzarían a las empresas de cruceros, siete en total, que llevan turistas a las islas, partiendo de Buenos Aires, Ushuaia, Punta Arenas, San Antonio o Valparaíso, como parte de recorridos que puede incluir la Antártida, Tierra del Fuego y Punta Arenas y los fiordos chilenos. Muchos turistas llegan de otros países vía aérea a alguno de los puntos de partida, donde se embarcan. Estos cruceros también incluyen a muchos argentinos.Las sanciones no son nuevas, existen desde el año 2014, cuando se decretó una norma de cumplimiento local que prohíbe exhibir banderas, atuendos o realizar manifestaciones públicas que pongan en duda la soberanía del Reino Unido en las islas. Esta iniciativa fue impulsada en su momento por Kris Thorsen, una isleña que reclamaba al gobierno local que interviniera a través de la Policía Real ante cada gesto de parte de un argentino que pudiera ser considerado una provocación. Según sus argumentos, que tuvieron el apoyo de todos los habitantes, de esta manera se evitaría que los locales pasen momentos de “intranquilidad” provocados por ver los colores “argentinos” exhibidos por algún turista o escuchar una proclama “patriótica”, porque toda esa situación les hacía recordar la guerra desatada en 1982. Desde ese momento, agosto de 2014, se decretó que, en el territorio de las islas, enarbolar los colores nacionales argentinos representa un “comportamiento inaceptable”. De esta manera pueden ser sancionados todos aquellos que “flameen una bandera argentina” y, además, pueden llegar a ser declarados “personas no gratas”. La legislación también dispone que la fuerza policial local “le pedirá al individuo que guarde el símbolo nacional”. Luego de las advertencias, si la persona insiste en su comportamiento, podrá ser detenida, se le retendrá el pasaporte y se lo deportará, a la vez que se le prohibirá regresar al territorio insular. Hasta ahora, este tipo de episodios se vivieron con algunos veteranos de guerra argentinos -hace unos años, ocho veteranos fueron detenidos y luego liberados por infligir esa norma- o con sus familiares en sus visitas al Cementerio de Darwin, donde descansan 251 soldados caídos en la guerra. También se vieron incidentes en algún lugar público que no pasó a mayores; por eso a los argentinos se les recomienda no visitar los pubs y bares a los que asisten los isleños, como The Glove Tavern, el pub más popular del archipiélago. En ese lugar, que es punto de encuentro nocturno para los isleños, un argentino no pasa inadvertido, y se sugiere no visitarlo para no generar inconvenientes. Así fue durante estos últimos años. Con la escalada discursiva del gobierno de Javier Milei, los isleños piensan tomar mayores precauciones.“La idea es recordarles en los cruceros, antes de desembarcar, que existe esa norma, así se evitan inconvenientes”, señaló el mismo vocero local. Advertidos por distintas situaciones, como lo que sucedió después de que los jugadores de la Selección Argentina de fútbol mostraran la bandera “Las Malvinas son argentinas” en el estadio de Atlanta, luego de derrotar a Inglaterra, los isleños presenciaron cómo cientos de usuarios argentinos comenzaron una insólita movida digital dejando puntuaciones de una estrella y comentarios negativos en los perfiles de Google Maps de hoteles, restaurantes y comercios isleños, donde dejaron consignas como “Dejen de ocupar tierras”; “Okupas” y “Las Malvinas son argentinas”. Así visibilizaron el reclamo de soberanía en plataformas globales, logrando bajar la calificación de varios establecimientos del archipiélago en cuestión de horas.En el Cementerio de Darwin las tumbas no pueden portar ningún elemento que sea celeste y blanco, aunque muchos familiares lo hacen igual sin que medie una sanción, porque el cementerio es un lugar muy respetado por los kelpers. Hubo una excepción: el 13 de marzo de 2019, una delegación de familiares llegó a las islas luego de que el Plan Programa Humanitario Malvinas identificara los cuerpos de los soldados sepultados allí durante 37 años bajo la leyenda “Soldado argentino solo conocido por Dios”. Como parte del homenaje realizado a los caídos, se solicitó desplegar la insignia patria en el cementerio. El pedido fue aprobado por las autoridades locales y así la bandera argentina volvió a flamear en las Islas Malvinas, oficialmente y con el aval de los isleños, por primera y única vez desde la culminación de la guerra de 1982.
Fuente: La Nación