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Qué se come en Rosh Hashaná: las comidas tradicionales del Año Nuevo Judío
Rosh Hashaná marca el inicio del año 5784 para la religión judía. Esta festividad, que conmemora el día de la creación del mundo según la tradición, posee costumbres particulares. La alimentación adquiere un protagonismo esencial en los encuentros familiares. Los platos seleccionados para estas cenas combinan sabores salados y dulces con el objetivo de auspiciar un ciclo próspero. La elección de cada alimento guarda un significado espiritual preciso para los fieles.La cena comienza a menudo con los varenikes. Estas pastas con forma de medialuna contienen rellenos de col, queso, puré de papas o cebolla. Los knishes se suman también a la mesa. Estos bocados de masa de harina incorporan puré de papas, nueces, espinacas o cebolla entre sus ingredientes principales. Los platos principales destacan por la variedad de sus componentes. Las familias integran verduras y hierbas como remolacha, espinaca, puerro, calabaza y zanahoria. Las carnes de pollo y cordero conforman la base proteica de los menús típicos de la festividad.El pescado blanco figura como uno de los productos más valorados. Este alimento simboliza la fertilidad, la prosperidad y el liderazgo dentro del núcleo familiar. El guefilte fish, conocido popularmente como las albóndigas de pescado, se posiciona como una preparación obligatoria en casi todos los hogares durante esta fecha. La jalá agulá, un pan trenzado de forma redonda, acompaña todas estas recetas como elemento central de la mesa de Rosh Hashaná.El cierre de la comida requiere postres específicos. Los ingredientes fundamentales para estas preparaciones incluyen manzanas, granadas, miel, dátiles y diversos frutos secos. La torta de miel, denominada Lecaij, representa uno de los íconos de la jornada. Esta receta emplea una mezcla de miel, huevo, azúcar, canela, té y aceite. La manzana con miel constituye la tradición más reconocida; su consumo busca asegurar la dulzura para el año venidero.La festividad se rige por normas estrictas. A diferencia del Año Nuevo tradicional, la celebración no permite bailes, expresiones corporales excesivas o consumo desmedido de bebidas alcohólicas. El enfoque recae en las plegarias y en los cantos. El sonido del Shofar, instrumento fabricado con el cuerno de carnero, ocurre 100 veces a lo largo de los días de celebración. Durante el primer día, la tradición del Tashlij invita a las personas a visitar fuentes de agua naturales.Los fieles realizan allí una oración para desprenderse de los pecados, un acto que simboliza el inicio del ciclo con pureza espiritual. Durante la segunda noche, la bendición del vino simboliza la gracia frente al año entrante. La comunidad utiliza el saludo Shaná tová para desear buenos augurios a sus seres queridos. La frase completa suele incluir el deseo de quedar inscripto para un buen año o el pedido de una mayor dulzura para el ciclo que comienza. Cada detalle culinario y ritual busca conectar a los participantes con la historia y la esperanza de un futuro mejor para su familia y la colectividad.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA
Fuente: La Nación