La sucesión de uno de los pioneros de la TV por cable se resolverá en la Argentina

El Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires resolvió que la Justicia argentina es competente para intervenir en la sucesión de Samuel Liberman, el empresario que fue uno de los pioneros de la televisión por cable en el país y que murió en Buenos Aires en julio de 2024, a los 92 años.La decisión se produjo a partir de una queja presentada contra la denegación de un recurso de inconstitucionalidad y puso fin, en esta instancia, a una controversia sobre cuál debía ser la jurisdicción encargada de tramitar la sucesión. El conflicto se originó porque Liberman tenía domicilio declarado en Panamá y, según surge de las actuaciones, no registraba bienes en la Argentina.Batuk y Trown entraron en concurso preventivo y acumulan deudas por $6304 millonesLa discusión judicial comenzó cuando el Juzgado Nacional en lo Civil N° 99 se declaró competente para intervenir en la sucesión. Para hacerlo, tuvo en cuenta distintos elementos que acreditaban la permanencia de Liberman en la Argentina durante los últimos años de su vida y hasta su fallecimiento. El empresario murió en Buenos Aires y fue sepultado en el Cementerio de La Tablada.La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil revocó posteriormente esa decisión y declaró la incompetencia de los tribunales argentinos. Para ello aplicó el artículo 2643 del Código Civil y Comercial de la Nación, que establece, como regla general, la competencia de los jueces del último domicilio del causante en materia sucesoria.Ante el rechazo del recurso de inconstitucionalidad, el caso llegó al Tribunal Superior de Justicia mediante una queja. El recurrente sostuvo que la decisión de la Cámara afectaba derechos y garantías constitucionales y, en particular, el derecho a la legítima hereditaria, una protección que —según planteó— no encuentra un equivalente en el derecho panameño.Qué resolvió el Tribunal SuperiorEl TSJ consideró que el caso involucraba una cuestión constitucional vinculada con las garantías del debido proceso y el acceso a la justicia. También ponderó que la controversia incidía sobre normas de orden público vinculadas con la protección de la legítima hereditaria de los herederos forzosos.Entre los elementos considerados por el máximo tribunal porteño estuvieron el lugar de nacimiento de Liberman, su permanencia en la Ciudad de Buenos Aires durante los dos últimos años de su vida, su fallecimiento en el país y su sepultura en un cementerio argentino.En ese contexto, el Tribunal entendió que existían razones suficientes para que la Justicia argentina intervenga en el proceso sucesorio.La denominada legítima hereditaria está contemplada en el artículo 2445 del Código Civil y Comercial. Se trata de la porción de la herencia que la ley reserva obligatoriamente a determinados familiares —los llamados herederos legitimarios o forzosos— y que, como regla, no puede ser privada por disposición testamentaria.Quién fue Samuel LibermanSamuel Liberman nació en Buenos Aires el 19 de mayo de 1932 y construyó a lo largo de varias décadas una trayectoria empresarial diversificada, con negocios que abarcaron desde los relojes y las telecomunicaciones hasta la producción de flores, el salmón y la actividad hípica. En sus últimos años dividía su tiempo entre Panamá, Uruguay y la Argentina. Sus primeros grandes negocios se remontan a la década de 1960, cuando obtuvo la representación para América Latina de la marca japonesa de relojes Orient. Para desarrollar esa actividad estableció un centro de distribución en la Zona Libre de Colón, en Panamá, país con el que mantendría una relación empresarial durante décadas. En los años 70 incursionó en la producción de flores con Floramérica Enterprises. La compañía llegó a desarrollar plantaciones en Colombia, Ecuador y México y centros de distribución en Estados Unidos, Holanda y Japón. Con el tiempo se convirtió en uno de los principales productores de flores de la región y fue adquirida por Dole Food Company en 1998. Pero su nombre quedó especialmente asociado al desarrollo de la televisión por cable en la Argentina. A comienzos de los años 80 creó Fintelco y su principal operadora, Video Cable Comunicación (VCC), que comenzó a prestar servicios en la zona norte del Gran Buenos Aires y se convirtió en uno de los primeros grandes operadores de televisión paga del país.El negocio creció rápidamente. VCC llegó a tener alrededor de 670.000 abonados y se transformó en uno de los principales jugadores del mercado argentino. En 1997, Liberman vendió la compañía en una operación que terminó con la integración de VCC al proceso de concentración que atravesaba por entonces el mercado de la televisión por cable. La salida del negocio del cable no significó el retiro de Liberman de la actividad empresarial. Después de VCC creó la Sociedad Latinoamericana de Inversiones (Grupo SLI), desde la que diversificó sus inversiones hacia sectores como la hotelería, la actividad agropecuaria, las telecomunicaciones, la biotecnología y la industria alimenticia. En 1988 también había incursionado en la producción de salmón en Chile, con la creación de Salmoamérica. La empresa llegó a convertirse en un actor relevante de esa industria antes de ser adquirida en 1999 por el grupo noruego Fjord Seafood. Otra de sus grandes pasiones fueron los caballos. En 1985 adquirió junto con su hijo Guillermo el Haras De La Pomme, en San Antonio de Areco. La actividad hípica se convirtió en uno de los emprendimientos familiares más importantes y los ejemplares criados bajo sus colores obtuvieron triunfos en Argentina y en el exterior. Entre ellos se destacó Gentlemen, uno de los caballos más reconocidos de la familia. Liberman murió en Buenos Aires el 20 de julio de 2024. Tenía 92 años. Aunque durante las últimas décadas había desarrollado buena parte de sus negocios y de su vida fuera de la Argentina, su fallecimiento en el país y las circunstancias de sus últimos años se convirtieron ahora en uno de los elementos centrales de una disputa judicial que determinará dónde deberá tramitarse su sucesión.

Fuente: La Nación