Economía
La inflación fue de 1,7% en agosto, la más baja en más de un año
La inflación no empezó con cero en agosto. Sin embargo, pese a las sobreexpectativas generadas por el Gobierno, el índice de precios (IPC) del mes mostró una desaceleración frente a la variación de julio y registró un alza de 1,7% gracias al impacto de la baja de los valores estacionales. De esta manera, logró la marca más baja en lo que va del año. Para encontrar un número por debajo de este registro en la era libertaria, hay que remontarse a junio de 2025, cuando el índice oficial fue de 1,6%. En lo que va del año, la inflación acumuló un 21,3%. Sumó 33,5% en doce meses. El IPC Núcleo, que no contempla precios regulados ni estacionales, marcó un 1,8%, levemente por encima del nivel general, y una variación igual a la registrada en julio. Allí no hubo desaceleración mensual. La división de mayor aumento en el mes, según consignó el Indec, fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (2,8%). Detrás estuvo Educación, con un avance de 2,5%. Las dos divisiones que registraron las menores variaciones a nivel nacional fueron Recreación y cultura (0%) y Prendas de vestir y calzado (-0,6%). Alimentos subió un 1,7% (en GBA aumentaron un 1,4%, levemente del promedio general del rubro). El dato estuvo en torno a las proyecciones del mercado. De hecho, fue similar al que publicó el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires esta semana. Allí también ya se había anticipado la tendencia: un descenso de la variación de precios. Los economistas del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) esperaban para el mes de agosto un avance de 1,7%, también en sintonía con el dato elaborado por la Dirección de Precios del Indec. El año comenzó complicado para el oficialismo en términos inflacionarios. Los precios se aceleraron a fines de 2025 por los movimientos cambiarios ante el riesgo electoral entre septiembre y octubre, y luego con el cambio de política cambiaria por parte del Banco Central. También tuvo impacto el desarme “desordenado” de las llamadas LEFI, según varios especialistas. En marzo de 2026 se registró el pico del año, cuando el Indec informó una inflación de 3,4%. Desde entonces, la suba de precios comenzó una desaceleración, que terminó ahora en este nuevo valle, por debajo del 2%, un piso que -según los economistas- era difícil de perforar para el Gobierno. “El Índice de Precios al Consumidor (IPC Nacional) registró una variación de 1,7% mensual en agosto, la menor suba desde junio del año pasado y el ritmo más bajo para un mes de agosto desde 2017″, destacó el ministro de Economía, Luis Caputo, apenas el Indec dio a conocer el dato. “VAAAAAAAAMOOOOOO TOTO...!!!, escribió el Presidente en X. VAAAAAAAAMOOOOOO TOTO...!!! https://t.co/uuGcfP8aMT— Javier Milei (@JMilei) September 10, 2026“La variación interanual del índice fue de 33,5%. La inflación núcleo en el mes fue de 1,8%, en tanto los precios de los bienes y servicios estacionales se redujeron 0,9% y los regulados subieron 2,2%”, dijo Caputo y agregó: “La división Prendas de Vestir registró una baja de 0,6% en el mes, siendo la segunda baja consecutiva y la séptima reducción nominal en 20 meses. La media móvil de 3 meses de la inflación general se ubicó en 1,9%, cayendo 0,1 p.p. en relación a julio y reflejando la quinta reducción consecutiva”. No empezó con ceroEn varias oportunidades, el Presidente había anticipado que la inflación iba a comenzar con cero a mitad de este año. Un ejemplo de varios fue en diciembre pasado en el canal oficialista de streaming Carajo. Sin embargo, el traslado tardío a precios de los movimientos del dólar modificó el panorama. El mes pasado, algunos miembros muy optimistas del Ministerio de Economía celebraron que la inflación mayorista –que no contempla los servicios ni tampoco todos los costos de comercialización en la cadena– fuera de 0,8%. Dijeron que Milei había cumplido. El Presidente se subió al festejo. Pero en marzo de 2026 —en un discurso en el Foro Económico del NOA—, Milei se refirió explícitamente al dato de inflación minorista. “La base monetaria desde mediados de 2024 no creció más. Por lo tanto, cuando se limpien los rezagos de la política monetaria y el desastre que causaron durante la segunda mitad del año pasado, es de esperar que para el mes de agosto de este año la inflación minorista arranque con 0”, dijo entonces Milei. El Gobierno esperaba que este año la inflación apenas superara el 10%. Eso estimó en el presupuesto 2026. Esa previsión quedó atrás hace un trimestre y los privados proyectaron que este año terminará con un alza de precios apenas más baja que en 2025. Según el REM, será de 30%. El año pasado cerró a 31,5%. La semana que viene, el equipo del Ministerio de Economía tendrá que girar al Congreso el proyecto de Presupuesto 2027 con los nuevos supuestos macroeconómicos en el año de elecciones presidenciales. Vale recordar siempre que el cuarto kirchnerismo, representado por Alberto Fernández y Cristina Kirchner, dejó su gobierno con un alza de los precios de 211,4%, la mayor en más de tres décadas en la Argentina. En sus cuatro años de gobierno, el IPC subió alrededor de 1000%. Tuvo esa inflación con controles de precios, cepo cambiario y tarifas de servicios subsidiadas, a diferencia del gobierno libertario, que comenzó desde el primer día un ajuste de precios relativos (dólar y tarifas) y eliminó los controles de precios. El plan de estabilización tuvo un fuerte impacto en el ingreso disponible del hogar de las familias, lo que a su vez generó un freno en el consumo masivo. Este fue reemplazado al comienzo del gobierno con el crédito, actualmente sin crecimiento por el alza de morosidad en la Argentina (5,8 millones). La opinión de los especialistas“Existía consenso en que la inflación iba a descender en agosto”, dijo a LA NACION Gonzalo Carrera, economista senior de Equilibra. “La duda pasaba por si la medida núcleo había descendido o la desinflación era sólo por baja de estacionales. Indec registró esto último: núcleo estable y nivel general descendiendo de 2,1% a 1,7%”, analizó el experto. Carrera explicó que los regulados también estuvieron estables (pasaron de 2,1% a 2,2%), “por lo que la baja de este mes se concentró en estacionales”, que mostraron una deflación de 0,9% por turismo y ropa. “Pero pese a la baja de servicios vinculados a turismo, hoteles y paquetes turísticos, el resto de servicios continúa registrando una inercia significativa en servicios (+2%), que crecen por encima de bienes (+1,4%)”, agregó Carrera, que dijo que, para este mes, hay factores que se revertirán. Citó a la ropa, por caso, por lo que la inflación general podría volver a mostrar un repunte por encima de agosto. “No nos sorprende el número; todos teníamos una desaceleración mayor o menor”, dijo Ricardo Delgado, presidente de la consultora Analytica, consultora que había anticipado un 1,7% en sus proyecciones. “No vemos un proceso continuo y brusco de desaceleración para este mes”, dijo Delgado, que agregó que empieza a jugar el precio del petróleo a más de US$100. “No es una buena noticia para la desinflación”, señaló. Delgado dijo además que hay todavía un camino para recorrer con relación a los ajustes de las tarifas de servicios públicos, lo que le pone un piso a la inercia de precios. “La inflación fue más baja. La inflación de bienes está muy por abajo del resto a pesar de que, en el caso de los alimentos y bebidas, las frutas, sobre todo, traccionaron al alza, y en menor medida las verduras, que forman parte de los rubros estacionales”, dijo María Castiglioni, directora de C&T Asesores Económicos. “Obviamente, favoreció la liquidación de ropa y el que no esté el incremento de todos los rubros más ligados al turismo”, completó. “Esto confirma que julio había estado influenciado por la estacionalidad y que la baja inflación que arrancó en abril sigue. Y, de hecho, en lo que va de septiembre estamos viendo una inflación entre 1,6% y 1,5%”, cerró.
Fuente: La Nación