Ojo al piojo: China reduce importaciones de soja y pasa a ser un competidor de consideración en el mercado de aceite

Un informe de la oficina del USDA en Pekín trajo dos noticias que encienden una señal de alerta para el mercado oleaginoso: la importación de poroto de soja por parte de China se reduciría en 2026/27 al tiempo que la nación asiática se está transformando en un competidor de los países americanos en el negocio del aceite de soja.
Si bien el documento oficial del USDA sobre oferta y demanda mundial de productos agroindustriales proyecta importaciones de soja por 115,0 millones de toneladas de soja por parte de China en 2026/27, los técnicos del organismo presentes en Pekín creen que no serán superiores a 108,0 millones versus 112,6 millones en el ciclo anterior.
“Se prevé un crecimiento más lento de la demanda de importaciones en los próximos años, como respuesta a la desaceleración en la demanda de harina de soja”, señala el documento.
El gobierno central de China continúa realizando esfuerzos para promover dietas bajas en proteínas para animales como medio para reducir la dependencia del país de la soja importada.

“Sin embargo, aunque algunas empresas chinas utilizaron más aminoácidos sintéticos en las raciones cuando los precios de la harina eran más elevados, el gobierno ha tenido un éxito limitado a la hora de convencer al conjunto del sector para que adopte recursos alternativas a medida que han bajado los precios de la soja”, señala el documento del USDA.
Otra variable que está detrás de la desaceleración de las importaciones chinas en 2026/27 es el elevado stock inicial de poroto que tendrá la nación a partir de fuertes compras realizadas este año a las naciones del Mercosur. La oficina del USDA en Pekín estima que la nueva campaña comenzará con existencias por 49,0 millones de toneladas versus 45,6 millones en el ciclo previo.
Las exportaciones de soja estadounidense a China siguen sujetas a un arancel del 10%, lo que otorga una ventaja de precios a los competidores sudamericanos.
China reanudó las compras de soja estadounidense tras la reunión presidencial de octubre de 2025 en Busan (Corea del Sur), donde Donald Trump y Xi Jinping alcanzaron un acuerdo comercial y económico para suspender ciertas medidas de represalia.
El presidente estadounidense Donald Trump se reunirá con el mandatario chino Xi Jinping el próximo 24 de septiembre de 2026 en la Casa Blanca. Allí se espera que se comunique un nuevo cupo de comprar de soja estadounidense por parte de corporaciones estatales chinas.
El informe del USDA además contiene un dato preocupante para las naciones exportadoras de aceite de soja. Mientras que en 2023/24 China era un actor marginal en el mercado de exportación de aceite de soja con despachos en ese período por 318.000 toneladas, para el presente ciclo 2025/26 se espera que coloque 1,06 millones de toneladas y el USDA proyecta que en 2026/27 exportaría 1,35 millones.

“Las exportaciones chinas de aceite de soja a la India representaron el 48,3% del volumen total en el primer semestre de 2026. Las importaciones de aceite de soja de India aumentaron durante el período debido a las interrupciones en la exportación de aceite de girasol provocadas por el conflicto entre Rusia y Ucrania, lo que llevó a los compradores a optar por alternativas”, señala el informe.
“Dado que la demanda de aceite de soja en Brasil y EE.UU. se ha visto impulsada por las políticas de biocombustibles de dichos países, China podría convertirse en un exportador más activo de aceite de soja en el mercado al contado (spot) cuando los márgenes lo permitan”, proyecta.
A diferencia de otras naciones, que emplean los aceites vegetales para consolidar su matriz energética, China focalizó su estrategia en la producción masiva de automóviles eléctricos, de manera tal de reducir la dependencia del petróleo externo. La generación de energía eléctrica en China se sustenta mayormente en el carbón y, en menor medida, en fuentes renovables.
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Fuente: Bichos de Campo