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Empezó a pintar con cinco meses y a los diez meses se convirtió en el artista más joven en recibir el premio Guinness
Mientras la mayoría de los bebés de cinco meses comienza a descubrir objetos, colores y movimientos a través del juego, John Christian Caldeira Weibull tuvo su primer acercamiento al dibujo. Todo comenzó cuando su madre le dio una tableta LED para que se entretuviera y observó que el pequeño mostraba un particular interés por realizar trazos sobre la superficie.La reacción llamó la atención de su familia, que decidió registrar mediante fotografías y videos la evolución de aquellas primeras experiencias. Sin embargo, la pantalla fue apenas el primer paso. Cuando tenía alrededor de seis o siete meses, su familia incorporó pinturas y lienzos para que pudiera explorar colores y formas fuera del soporte electrónico.De esta manera, el niño comenzó a realizar obras abstractas mediante la intuición. Sin formación ni conocimientos técnicos, sus movimientos y su interacción con los materiales comenzaron a dar como resultado obras que parecían ser hechas por una eminencia en arte. El momento decisivo llegó el 19 de octubre de 2024. Algunas de las pinturas de John fueron presentadas en una exposición realizada en Marbella y varias de ellas fueron vendidas. Ese mismo día quedó establecida la marca que posteriormente Guinness World Records reconoció. Con tan solo diez meses y siete días, el pequeño se convirtió en el artista masculino más joven registrado por la organización.Dos años después de conseguir el récord, el infante continúa vinculado con la pintura. Su próximo paso será llevar sus obras fuera de España. Entre el 20 y el 22 de noviembre de 2026, sus creaciones serán expuestas en la MIVA Fine Art Gallery de Malmö, Suecia, en una muestra titulada Art: my first language (Arte: mi primer idioma). Según explicó su madre, el título que eligieron buscaba mostrar cómo comenzó su historia. Aunque el pequeño todavía no pueda brindar discursos ni hablar de lo que desarrollan cada una de sus piezas, sus padres reconocen que a través del arte dice mucho más que un adulto. Los colores que utiliza cuando está feliz o enojado, cuando descubre un lugar al que nunca fue o aprende una nueva palabra, varían y van dejando una huella en su mundo que recién da los primeros pasos. Para que más personas lo conozcan, su madre decidió crearle un Instagram personal, donde comparte videos y fotos de sus procesos creativos. Actualmente, cuenta con tres mil seguidores, quienes lo alientan a seguir con su sueño. “Piezas maestras abstractas que solo un niño inocente puede producir sin restricciones”; “Y todo sin móvil. Pura creatividad. Felicidad creando sin límites; la transformación con el lienzo se convierte en diálogo, comunicación. Un abrazo al pequeño artista” y “Soy fan de este pequeño artista, voy a crear su primer club de fans”, fueron algunos de los mensajes que se multiplicaron en los posteos. Aunque por el momento se desconoce el valor por el que son comercializados sus cuadros, en algunas publicaciones pudo conocerse que las obras de John ya son parte de los livings de algunas casas y de los consultorios de algunos amigos de la familia.
Fuente: La Nación