Economía
La Argentina busca con la UE un esquema de regionalización sanitaria para sostener las exportaciones ante eventuales brotes de enfermedades
La Argentina y la Unión Europea (UE) comenzaron a trabajar sobre los mecanismos técnicos necesarios para avanzar hacia un esquema de regionalización sanitaria que permita, ante la aparición de un brote de una enfermedad animal, restringir el comercio únicamente en la zona afectada y mantener las exportaciones desde las regiones que continúen libres.A través del Seminario Regional UE sobre Sanidad Animal y Trazabilidad, que comenzó ayer en Buenos Aires y finalizará el viernes, técnicos de la Comisión Europea, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y delegaciones de la Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile, junto con representantes del sector privado vinculados a estas actividades, analizan los mecanismos para que la aparición de enfermedades virales de alto impacto sanitario y comercial, como la fiebre aftosa o la influenza aviar, no implique la pérdida del acceso de todo un país a los mercados. Gigante en concurso: Los Grobo volvió a perder plata, pero menos, y apuesta a duplicar clientes y negociosDurante las jornadas también se abordan estándares sanitarios, trazabilidad y comercio exterior de productos de origen animal. Según supo LA NACION, Brasil no envió técnicos al encuentro por decisión de su gobierno, aparentemente disconforme por la prohibición de importación impuesta por la Unión Europea a sus carnes por incumplimientos sanitarios.La presidenta del Senasa, Beatriz “Pilu” Giraudo, explicó que la Argentina todavía no tiene con la Unión Europea un acuerdo de regionalización sanitaria que permita mantener automáticamente el comercio desde zonas libres cuando se detecta una enfermedad en una parte determinada del territorio.“No con todos los países tenemos acuerdos de regionalización para poder respetar que, si hay un área definida donde irrumpió el brote de una enfermedad, se delimite, se trabaje para la erradicación del problema sanitario, pero el resto de las áreas que no generan ningún tipo de riesgo puedan seguir presentes en el comercio. Con Unión Europea no lo tenemos y es una excelente instancia para aprovechar para incorporar todos los conocimientos necesarios para fortalecer esas capacidades”, señaló.Según explicó la funcionaria, cuando no existe un reconocimiento de regionalización, la aparición de un brote puede afectar el estatus sanitario de todo el país y derivar en la interrupción de las exportaciones, aunque la enfermedad se encuentre concentrada geográficamente. A eso se suman los procedimientos internos para recuperar el estatus sanitario y las presentaciones ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), además de las evaluaciones que luego deben realizar los países compradores antes de reabrir sus mercados.Actualmente, las herramientas de digitalización, rastreo y seguimiento permiten localizar con mayor precisión los brotes y delimitar las zonas afectadas, con el objetivo, según Giraudo, de intervenir allí sin frenar el comercio desde las áreas que continúan libres. “Tenemos suficientes herramientas, sistemas como para poder manejar estos brotes de manera definida y trabajar para solucionar estas adversidades de forma puntual, pero al mismo tiempo mantener las áreas sin problemas con su libre comercialización”, afirmó.Desde la Comisión Europea, Asier Pagazaurduntua, de la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria (DG SANTE), indicó que cualquier avance hacia un acuerdo de estas características debe contar primero con una evaluación técnica favorable. “Lo que miramos primero es el punto de vista técnico y luego, por supuesto, hay un componente político”, explicó. Las discusiones y acuerdos políticos pueden avanzar “siempre y cuando haya habido un beneplácito técnico primeramente”.Pagazaurduntua también se refirió a los antecedentes de los controles europeos sobre el sistema sanitario argentino. Explicó que realizó durante varios años auditorías en el país y señaló que la continuidad de los mercados abiertos refleja los resultados de esas inspecciones. En particular, indicó que la auditoría realizada en 2024 terminó sin recomendaciones por parte de los técnicos europeos.El funcionario europeo señaló, además, que uno de los puntos que actualmente requiere seguimiento es el cumplimiento de las nuevas exigencias vinculadas con el uso de antimicrobianos en los productos de origen animal que ingresan a la Unión Europea. Giraudo explicó que para eso, el organismo implementó Sigtrazavet, un sistema que permite seguir el recorrido de principios activos o productos formulados desde su ingreso al país y durante su comercialización.El embajador de la Unión Europea en la Argentina, Erik Høeg, señaló que la regionalización busca permitir una respuesta rápida y focalizada frente a las emergencias sanitarias y, al mismo tiempo, mantener el intercambio comercial cuando existan las garantías correspondientes. “Constituye para nosotros una de las herramientas más importantes para alcanzar ese objetivo, al permitir gestionar los brotes de enfermedades animales de forma focalizada, preservando al mismo tiempo la continuidad del comercio seguro”, expresó.Dijo que durante el seminario los especialistas europeos y sudamericanos intercambiarán experiencias sobre cómo funcionan los distintos sistemas nacionales y cómo se aplican los estándares internacionales. El objetivo, indicó, es analizar de qué manera se pueden aislar del flujo general del comercio los casos sanitarios geográficamente delimitados, como puede ser un eventual caso de fiebre aftosa o la influenza aviar.El secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, vinculó el trabajo sanitario con el objetivo de ampliar y sostener el comercio agroalimentario. “Es importantísimo que, en términos de mejorar nuestras relaciones comerciales, mejoremos nuestros sistemas de intercambio sanitario”, dijo.
Fuente: La Nación