El misterioso “socio” de Cerimedo: su influencia en Honduras, la polémica en Paraguay y los nexos con JxC y el PJ

Algunos lo definen como “un Cerimedo paraguayo”, pero no todos están de acuerdo con esa etiqueta. “Uno es un chanta y el otro, un falso influyente”, lanzaron en una de las filiales de La Libertad Avanza. En el ámbito de la consultoría política lo ponderaron como “un pibe bárbaro” y alguien que lo conoce desde hace más de 15 años reconoció que “hay algunos temas que no se hablan” a fin de resguardar la amistad. Todo esto trata sobre Andrés “Andy” José Rivas, un “socio” de Cerimedo con muy pocas huellas en la Argentina.Lo acercaron a los equipos de Patricia Bullrich antes de que Milei fuera presidente, según recordaron fuentes del entorno de la senadora. Trabajó “informalmente” con el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, tal como mencionaron en el peronismo. En Estados Unidos, lo ubican como “un hombre del lobby latinoamericano”. En Honduras lo vieron en la campaña que transformó en ganador al actual mandatario Nasry Asfura. Y en Paraguay concentra su mayor actividad. Allí está casado con una fiscal, Irma Llano, compartió eventos con el presidente Santiago Peña, pero es foco de cuestionamientos por su supuesto rol de “asesor en las sombras” del canciller Rubén Ramírez Lezcano. La frase exacta que pronunció Cerimedo fue: “Junto a mi amigo y socio, Andy Rivas, logramos ganar en Honduras”. La dijo cuando recibía un premio como consultor político. En ese momento de apogeo, el comentario pasó de largo, pero después del escándalo de su detención en Bolivia, las preguntas sobre qué sabe ese “amigo y socio” cobraron otro valor. Empresarios, legisladores, políticos de distintos partidos y consultores de la Argentina, Paraguay y los Estados Unidos comenzaron a recordar quién es Andy Rivas, pero casi nadie conserva un papel que haya documentado qué hace.Mucho antes de llegar a fotografiarse con funcionarios de gobiernos latinoamericanos, Rivas frecuentaba “la Puerto Rico”, un café sobre la calle Alsina en pleno microcentro porteño. Por aquellas épocas, trabajaba en la Legislatura porteña. “Él estaba en la parte de Relaciones Internacionales”. La frase de uno de sus colegas encuentra correlato con bases de datos de información fiscal, donde se observa que fue empleado del Legislativo de la Ciudad. “Era perfil bajo”, rememoró.Una de las pocas huellas visibles de Rivas en la Argentina fue la conformación de la empresa RZK Consultora Internacional SA en 2010. Tenía dos socios: Fernando Riva Zuchelli y Arnoldo Kleidermacher. Su hijo Jaime, director suplente de la sociedad, es representante legal de Correo Argentino SA, firma manejada por la familia del expresidente Macri.RZK tenía el objetivo de hacer negocios en Paraguay, llevar empresarios argentinos allí y quedarse con una comisión de los contratos. Una persona al tanto del proyecto afirmó que no les fue bien. “Pocos viajes y cero facturación”, sintetizó.Esta es una de las diferencias entre Rivas y Cerimedo. Mientras no existen muchos papeles sobre lo que el primero de ellos hizo en la Argentina, el exasesor de campaña de Milei impulsó más de una empresa y hasta afronta causas judiciales por pagarés incumplidos y acuerdos de pago de deuda no respetados que llegaron hasta los US$500.000, según tres expedientes en la Justicia comercial. También protagonizó otro caso en el fuero penal por estafa y defraudación, tras haberle vendido a dos personas un mismo departamento en Mar del Plata, tal como informó LA NACION.“Andy tiene sus contactos en Paraguay”, afirmó alguien que se reconoció como un amigo suyo de hace más de 15 años. Allí, Rivas se desarrolló como “consultor geopolítico”. ¿Quiénes son sus clientes y cómo le pagan? Esas preguntas forman parte de los cuestionamientos políticos que atraviesa su figura en aquel país. “Lo que me resulta más preocupante es que él sin tener ninguna función estatal, ningún salario en el Gobierno, llegó a formar parte de delegaciones importantes encabezadas por el ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay”, mencionó el senador paraguayo de la oposición Rafael Filizzola.El mismo senador presentó un pedido de informes a la Cancillería paraguaya en el que solicitó que el Ministerio indique “si el señor Andrés “Andy” Rivas realizó gestiones vinculadas con la política exterior", así como si cobró viáticos o si es o fue empleado del organismo. “Ninguna”, respondieron a LA NACION desde la Cancillería paraguaya sobre una presunta relación con Rivas. Asimismo, Rivas no contestó llamadas ni mensajes de este medio. Paraguay es uno de los puntos donde coincidieron Rivas y Cerimedo. Ambos participaron de una conferencia en noviembre de 2024 llamada: “El fenómeno Milei. Cómo comunicar para ganar”. Además, dos fuentes de la consultoría política aseguraron que vieron a los dos en Honduras, mientras trabajaban en la campaña del ahora presidente Asfura. “Andy estuvo más presente allí, Cerimedo llegó para el final”, sostuvo una de ellas.Otra convocatoria que compartieron fue un curso en la academia digital de Dick Morris. Allí hubieran compartido labores con otros consultores como Daniel Ivoskus y Luis Rosales, sin embargo, el proyecto “se truncó”.Los dos buscaban estar cerca de candidatos políticos. Una fuente cercana a Patricia Bullrich recordó que en 2021 Cerimedo quiso integrar sus equipos, pero “cuando se dio cuenta de que no había plata se fue”. Luego de ese episodio, un empresario les presentó a Rivas, según relataron desde el bullrichismo. “Prometía reuniones con políticos en el exterior, pero nunca pasaba nada”, señalaron.El nombre de Rivas también es conocido en el peronismo. “Dio una mano con agenda en Estados Unidos”, tanto con el Partido Republicano como con el Partido Demócrata", recordaron en el entorno del intendente de Merlo, Gustavo Menéndez. Catalogaron a esas acciones como un “trabajo informal”, ya que no formó parte de un equipo orgánico. “Eso fue entre el 2018 y 2020″, ubicaron.En el ámbito de la consultoría política dan cuenta de la llegada de Rivas a Estados Unidos. “Es un hombre del lobby latinoamericano”, definió uno de sus colegas. Allí lo ponderan positivamente, lejos de las propuestas de campaña digital por las que Cerimedo se hizo conocido.Pese a la multiplicidad de personas que lo conocen, nadie pudo responder por qué el exasesor de campaña de Milei lo mencionó como su “amigo y socio”, cómo se conocieron y si es verdad que trabajaron juntos.

Fuente: La Nación