Solo cuatro actividades agropecuarias muestran números positivos y nueve atraviesan una crisis, según un informe

De 19 actividades agropecuarias, la mayoría de economías regionales, solo cuatro atraviesan una óptima situación, mientras nueve están en crisis y seis en situación de alarma. Así lo expresó el Semáforo de Economías Regionales elaborado por Coninagro de agosto con información de fuentes públicas y privadas de julio pasado que analiza tres componentes: negocio, producción y mercado.A los siete sectores que estaban “en rojo” en el anterior informe, con datos de junio (yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche y mandioca), se sumaron dos: forestal y cítricos.“Marca un antes y un después”: empieza a ordeñar el primer tambo robot de la raza Jersey en el país“En la mayoría de estos sectores, el principal factor de deterioro se encuentra en el componente de negocio; los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación”, destaca el informe. Eso se combina con el aumento de los costos operativos, lo que genera “un deterioro de los márgenes en términos reales”, añadeA su vez, las actividades “en verde” incluyen bovinos, ovinos, granos y miel que presentan una perspectiva de negocio favorable “con precios que evolucionaron por encima de la inflación, permitiendo una mejora de los precios relativos y de los márgenes”, afirma. A eso se suma “un desempeño favorable de los mercados y una dinámica productiva que acompañó, en términos generales, la evolución de la actividad”, indica.En la situación intermedia, “amarillo”, se encuentran tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos, papa y maní. “Estos sectores presentan una combinación de precios que no logran recomponer completamente su poder de compra frente a la inflación, costos aún elevados y una demanda con escaso dinamismo. Si bien no se observa un deterioro generalizado de los indicadores, tampoco se consolidan condiciones suficientes para una recuperación sostenida de los márgenes y de la actividad”, dice el trabajo de Coninagro.El deterioro que exhibieron la actividad forestal y la de cítricos dulces se debe al factor del negocio. En el caso de la forestación, los precios tuvieron un incremento de apenas 4% en el año. “La contracción de la demanda interna, asociada principalmente a la menor actividad de la construcción y la obra pública, se combina con una estructura de costos internos elevada y una mayor competencia de productos importados, cuyas compras crecieron 13% interanual”, añade.En cuanto a los cítricos dulces, explica que el consumo interno cayó un 10% en el año, mientras que las exportaciones subieron un 34% y los precios subieron un 17% por debajo de la inflación general. “A su vez, la producción se mantiene estancada en torno a 1,6 millones de toneladas y 80.000 hectáreas”, sostiene.HistoriaAl analizar la perspectiva histórica de los 19 sectores evaluados, el informe señala a las economías vitivinícolas y yerbateras como las que presentan un período más extenso en situación de crisis. Mientras que la vitivinicultura acumula 42 meses consecutivos en color rojo, desde enero de 2023, la yerba mate se sitúa en esa posición desde hace 28 meses, desde abril de 2024. En términos porcentuales, desde que Coninagro comenzó a publicar el informe hace ocho años, la vitivinicultura estuvo en rojo en más del 73%, mientras que la lechería estuvo en 65% de los meses y la arrocera y citrícola con el 64%.“En contraste, las actividades con mejor desempeño fueron, principalmente, las vinculadas a las carnes. La producción bovina permaneció en verde durante el 50% de los meses relevados, seguida por la producción porcina (46%) y la aviar (40%). También se destacan el complejo granario, con el 48% de los meses en verde, y la actividad manisera, con el 37%”, indica.Contraste La situación particular de cada uno de los sectores analizados en el informe de Coninagro presenta un contraste con los números generales de exportaciones que experimentaron un crecimiento de 17% en los primeros siete meses del año respecto del mismo período de 2025, con ventas por US$37.725 millones. Respecto de los últimos cinco años, el incremento es de 12%.Las cadenas granarias (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo) son las que tienen el mayor peso de las exportaciones ya que con US$29.583 millones representan el 78% de las ventas externas. “En segundo lugar, se ubicó la cadena bovina, con exportaciones por US$3.459 millones, equivalentes al 9% del total. Más atrás se posicionaron la lechería, con US$1047 millones, y la actividad manicera, con US$745 millones”, sostiene el trabajo de Coninagro

Fuente: La Nación