Economía
“Marca un antes y un después”: empieza a ordeñar el primer tambo robot de la raza Jersey en el país
SANTA FE.- Con una etapa inicial de “acostumbramiento”, 25 ejemplares, vacas y vaquillonas de la raza Jersey, integran el primer tambo robotizado para animales de esta raza en la Argentina. Se trata del proyecto llamado “Jersey + (Jersey más), lanzado por la familia encabezada por Adrián Dalmasso, en un campo de la localidad de María Juana, departamento Castellanos, 126 kilómetros al oeste de la capital provincial.La idea esencial refiere a la combinación de suelo agrícola de alta calidad, confort animal, robotización y recambio generacional como pilares de la sustentabilidad. “Por una semana, mientras dure el período de acostumbramiento a las nuevas instalaciones, los 25 animales, entre vacas y vaquillonas, ingresarán al tambo. Pero no serán ordeñadas sino que comenzarán el período de aprendizaje del sistema. Recién la otra semana comenzarían a pasar vacas lecheras, en poca cantidad, para un ordeño progresivo y lento para favorecer al buen uso del sistema”, explicó a LA NACION el responsable del emprendimiento.BASF evalúa invertir más en el negocio de semillas de soja en el país y espera la definición de “un factor clave”Dalmasso destacó que “el proyecto marca un antes y un después en la producción lechera regional” al incorporar tecnología de última generación para optimizar los procesos, elevar los estándares de bienestar animal y generar métricas en tiempo real para una gestión más eficiente y sustentable.La principal característica del emprendimiento es el sistema de ordeño voluntario y automatizado con tecnología de origen sueco (DeLaval), diseñado bajo estrictos parámetros de confort y bienestar animal. Todo ello se desarrolla en un galpón estabulado de 120 por 30 metros, que aloja entre 220 y 240 vacas que circulan libremente. En el lugar se dispone de tres robots de ordeño, camas de goma individuales, cepillos rascadores desestresantes, ventiladores y puertas inteligentes de tres vías que guían el tránsito voluntario del rodeo. Según explicó Dalmasso, la inversión se concretó a lo largo de seis años utilizando únicamente capital propio generado por la actividad agrícola-ganadera de la firma, evitando el endeudamiento crediticio externo.“Nuestro objetivo está enfocado en maximizar los sólidos útiles (grasa y proteína) en leche, buscando mantener o superar los registros de su esquema convencional de entre 9,20% y 9,40%”, subrayó. El proyecto, que integra tres robots de ordeño DeLaval VMS, galpón con cama de goma freestall y sistema de tráfico guiado, representa la continuidad de una trayectoria familiar lechera iniciada en 1985 y reactivada en 2018 con la incorporación de la raza Jersey. *La innovación también impulsa el futuro de nuestra lechería* 🐄Junto al gobernador @maxipullaro recorrimos en María Juana la obra de Jersey+, el primer tambo 100% robotizado de vacas raza Jersey de la Argentina, un proyecto que refleja el enorme potencial de inversión,… pic.twitter.com/PBXhIT5qME— Gustavo Puccini (@GustavoPuccini) August 6, 2026En cuanto a la calidad composicional de la leche, el objetivo está centrado en la concentración de sólidos útiles, se informó. Además, el esquema apunta a evitar la sobreexigencia nutricional o el estrés para extender la vida útil y la longevidad del rodeo Jersey, se detalló.Procesos“A mí siempre me gustó la calidad y no la cantidad. Cada vaca es un individuo que va a comer de acuerdo con su rinde y necesidades. La informática y la robotización permiten individualizar cada animal y darle un manejo diferenciado”, explicó el tambero. Y añadió: “La sustentabilidad económica es una pata más de la mesa, pero la verdadera sustentabilidad la da la familia, el esfuerzo y la capacidad de salir adelante en las dificultades”.“La manejan ustedes”: el intendente de Chivilcoy ofreció a la Rural local administrar el 70% de los fondos de una tasa para mantener los caminosDalmasso apuntó que sus hijos y sobrinos están vinculados, directa o indirectamente, con el proyecto. “Fue un proceso lento, con plata genuina durante seis años. No tomamos crédito por responsabilidad: si a mí me pasaba algo, les dejaba un problema financiero a los chicos que todavía estaban estudiando. Hacerlo despacio nos permitió ir haciendo modificaciones sobre la marcha y tomar las decisiones correctas”, se informó.
Fuente: La Nación