General
Fugacidad
Pekín, China.– Teléfono en mano, mirada al frente, el hombre no advierte que se superpone con su imagen la de un mural o cartel de un gato. Él avanza con paso decidido hacia la salida de una estación de subte de Pekín, sin reparar en que un felino estático clava sus ojos expresivos en su persona. Lo mira fijo, atento, como tratando de captar su atención, que no logra. Se produce así un instante de fusión entre lo artístico y lo real, pero con la prevalencia en la imagen de quien en realidad no ve, pero lo observa con unos ojazos que no deberían pasar inadvertidos. Paradójicamente, quien sí ve aparece recortado sobre un vidrio. Su silueta es menos nítida, más fantasmal, como si su actitud pusiera en evidencia su desconexión con el entorno y no le permitiera apreciar ese momento de interacción. Uno de los cientos de momentos que la celeridad de la vida urbana no permite captar. Lamentablemente, son fugaces e irrepetibles
Fuente: La Nación