Gastón Marquevich, de alguna manera, regresó a sus orígenes, aunque por un camino alternativo. Este economista entrerriano, que proviene de una familia agropecuaria, desarrolló su carrera profesional en el sector financiero de EE.UU.
En 2008, en pleno colapso de la crisis subprime, Marquevich, quien trabajaba en un banco de inversión estadounidense, entendió que existía una oportunidad para crear un fondo que canalizara capitales financieros (en ese momento en estado de pánico) hacia inmuebles rurales que actuaran como resguardo e inversión.
Así fundó Optimum Agriculture, que cuenta con inversiones en EE.UU., Europa y América latina, donde, luego de haber hecho escala en Uruguay (donde tienen 15.000 hectáreas de campos agrícolas que están bajo arrendamiento) y Perú, ahora tiene planes de desembarcar en la Argentina.
“Empezamos en 2008 con un fondo de 500 millones de dólares que compró campos en las zonas productivas de Arkansas, Mississippi, Illinois y Lousinana. Nos fue muy bien y vendimos ese fondo, para luego posicionarnos en el negocio de las verduras, frutas y frutos secos, que es donde creemos que existe un negocio con mucho potencial”, indica Marquevich a Bichos de Campo.
Optimum Agriculture, el fondo de inversión que adquirió los campos de Bill Gates, proyecta que los inmuebles rurales argentinos tienen un gran potencial de revalorización
“Tenemos un comité de inversión, que aprueba los destinos de inversión, y la Argentina fue aprobado por primera vez en veinte años de operaciones. Si nos va bien, esto nos va a permitir traer más capital al país”, apuntó.
¿Qué están buscando?
No queremos entrar, por el momento, en commodities tradicionales, sino focalizarnos en producciones intensivas. Estamos evaluando campos con arándanos, kiwis, paltas, porotos y alfalfa (para elaborar fardos).
La idea es enfocarse en especialidades.
Sí, porque se trata de un rubro con operaciones que suelen tener baja escala. Las empresas familiares que trabajan en ese sector y les fue bien, se encuentran con un problema de restricción de capital para poder seguir creciendo. Además, luego de la pandemia, el consumo de estos productos creció muy fuerte. En estos sectores aún no ingresaron grandes capitales institucionales y eso representa una oportunidad.
¿Por ejemplo?
En arándanos, por ejemplo, compramos operaciones individuales en Perú y las fuimos consolidando para ganar eficiencias operativas y comerciales, ya sea por economías de escala como por negociaciones más fructíferas con los clientes, en este caso supermercados, porque podemos venderles durante los 12 meses del año. En EE.UU. las cadenas de supermercados te apoyan mucho, porque prefieren hablar con una compañía grande que les provea de manera continua que negociar con varias decenas de proveedores de diferentes países.
¿Dónde tienen operaciones de arándanos?
Producimos arándanos en California, Florida, Washington, Michigan, Georgia y Carolina del Norte e importábamos de Perú y la Argentina. Cuando empezás a gestionar un volumen importante, es riesgoso depender de importadores, razón por la cual compramos compañías en Perú para asegurar la cadena de abastecimiento. América latina juega un rol importante para operar en contraestación. En Perú también gestionamos la producción y comercialización de paltas.
Es muy destacable lo que sucedió en Perú con los arándanos. ¿Puede suceder lo mismo en la Argentina?
Sí, el país tiene condiciones para tener una posición más importante en ese producto; hoy el volumen exportado es muy escaso. En palta lo mismo: existen unas 900 hectáreas en la Argentina, donde la mayor parte corresponden a unidades de baja escala. Existe una ventana de oportunidad en ambas producciones.
El foco estratégico consiste tanto en aprovechar oportunidades tanto inmobiliarias como productivas y comerciales a través de las economías de escala.
Claro. Estamos viendo operaciones de arándanos en Entre Ríos con valuaciones que son 2 veces el EBITDA (utilidad de una empresa antes de restar intereses, impuestos, depreciación y amortizaciones). En California una operación similar tiene un valor de 12 ó 13 veces el EBITDA.
El mercado del arándano, al borde de un cambio estructural: Un informe sobre la producción de esta fruta mostró que crecer en volumen ya no garantizará rentabilidad
La apuesta por la Argentina indica que es optimista con respecto a la evolución del país.
Con el crecimiento que están teniendo los sectores hidrocarburíferos y mineros, estimamos que la economía argentina se va enderezar más allá de cuál sea el signo político del gobierno, ya que el país va a dejar de tener una restricción de oferta de divisas.
¿Cual es tu visión del potencial inmobiliario en el actual escenario global colmado de liquidez?
Existe muchísima liquidez en el mercado global y pospandemia existe mayor conciencia de la importancia de los factores geopolíticos y de la seguridad alimentaria. Y no solo se trata de garantizar la alimentación, sino de que sea sana; eso genera un buen entorno para el agro en general y las producciones intensivas en particular. Por otra parte, en el largo plazo la inversión inmobiliaria siempre le gana a la inflación. Se trata de un activo que te permite estar protegido en momentos difíciles.
Agro & Campo
Optimum Agriculture tiene 200 millones de dólares para invertir en campos argentinos y su CEO, Gastón Marquevich, cuenta qué producciones están buscando
Fuente: Bichos de Campo