A los cinco años fue considerado el niño “más fuerte del mundo”, entró al Guinness y ahora se supo qué fue de su vida

En 2008, Giuliano Stroe, un niño rumano, generó una verdadera conmoción en la cultura del fitness. Con tan solo cinco años, el pequeño sorprendió al mundo al exhibir una capacidad atlética inusual para su edad mediante videos en redes sociales donde realizaba levantamiento de grandes pesos y maniobraba máquinas de gimnasio con soltura profesional. Su contextura física, similar a la de un adulto con abdominales y músculos notoriamente desarrollados, le permitía ejecutar dominadas en barra, flexiones en 90 grados y rutinas en aros de gimnasia. Sin embargo, su caso encendió las alarmas y puso el foco de atención sobre su padre, Julián, responsable de supervisar y enseñarle cada entrenamiento.El niño se volvió reconocido mundialmente cuando tenía 5 añosSu destreza lo llevó a la fama global en 2009, cuando obtuvo un récord Guinness tras completar la caminata de diez metros más rápida sosteniendo una pelota de peso entre las piernas. Dicha hazaña fue emitida por la televisión italiana y repercutió de inmediato en los principales medios internacionales. Un año después, en 2010, superó su propia marca al alcanzar la mayor cantidad de flexiones consecutivas en un ángulo de 90 grados sin que las piernas tocaran el suelo. A medida que la controversia sobre la conveniencia de estos entrenamientos a tan corta edad cobraba fuerza, la opinión pública lo bautizó como “el niño más fuerte del mundo”.Ante las persistentes críticas sobre la exigencia impuesta al niño, su padre se defendió públicamente al asegurar que el niño entrenaba por propia voluntad y sin obligación. Según sus declaraciones en diversos medios, Giuliano lo acompañaba a las salas de ejercicio desde su nacimiento, pero las sesiones se realizaban siempre bajo medidas de seguridad y acompañamiento adulto, permitiéndole abandonar las pesas cuando se cansaba para dedicarse a jugar. En esa misma época cobró notoriedad su hermano menor, Claudio, con quien compartía las rutinas con la meta compartida de convertirse en fisicoculturistas en el futuro.Las consecuencias de este estilo de vida trascendieron el plano deportivo. En sitios de noticias rumanos se dio a conocer que la familia enfrentó el riesgo de perder la tenencia del niño debido a las contundentes denuncias ciudadanas presentadas por sus rutinas de entrenamiento. Tras varias inspecciones de agentes de Protección Infantil, las autoridades determinaron que el niño no corría peligro inmediato, por lo que la familia optó por alejarse del ojo público. Sin embargo, en 2017, chequeos médicos de rutina revelaron que Giuliano presentaba “graves problemas de desarrollo muscular y óseo”. Por recomendación de los profesionales de la salud, debió reducir significativamente el peso de sus mancuernas y barras para evitar un deterioro mayor.El récord de Giuliano fue grabado por la televisión italianaEn la actualidad, Giuliano Stroe tiene 22 años y vive junto a su familia en Italia. Con una postura más madura, el atleta aclaró que jamás sufrió presiones por parte de su entorno y reafirmó que su pasión por la actividad física inició a los dos años. Si bien abandonó el culturismo, volcó su atención hacia el boxeo, disciplina que practica en un club italiano mientras realiza viajes por Europa junto a su padre y su hermano. Además, mantiene un rol activo como influencer en plataformas como TikTok y Facebook, donde promueve un enfoque centrado en la alimentación saludable en lugar del consumo de suplementos deportivos. A pesar de que aún recibe cuestionamientos de usuarios que critican su complexión física o señalan que no disfrutó de una infancia convencional, el joven suele responder a los comentarios con tono irónico, dejando en claro que continúa avocado a su estilo de vida en el gimnasio y sobre el ring.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.

Fuente: La Nación