Economía
UIN levantó US$2 millones: la startup argentina que busca crecer en América Latina
Conseguir que un usuario descargue una aplicación es apenas el primer paso. El verdadero desafío para bancos, fintech, billeteras digitales y otras plataformas es lograr que vuelva, use el producto con frecuencia y no se vaya a probar el de un competidor. Ese es el problema sobre el que Facundo Corsi y Manuel Heredia, los emprendedores detrás de n1u, construyeron su nuevo negocio.La startup fue denominada “UIN”. Y ahora, a un año de su creación, levantó una ronda seed de US$2 millones para acelerar su expansión comercial en América Latina y fortalecer el desarrollo de su plataforma tecnológica. Fundada en Buenos Aires, la compañía desarrolló una infraestructura de engagement que se integra mediante API a las aplicaciones que ya utilizan las empresas y utiliza inteligencia artificial y distintas mecánicas de comportamiento para aumentar la recurrencia de los usuarios y reducir la fuga.Después de 20 años. Una marca internacional de lujo desembarca en la Argentina y prepara su expansiónLa compañía ya trabaja con 10 clientes en la Argentina, México, Perú y Ecuador y cuenta con un equipo conformado por 12 personas. Su tecnología alcanza a más de 80 millones de usuarios y analiza más de 300 millones de transacciones.La ronda fue liderada por el fondo regional Ewa Capital. Además, contó con la participación de Driven VC, de Estados Unidos y Chile; Brazilian Venture Capital, de Brasil; ADN y GAIN, de México; New Ventures, también de México, y un grupo de inversores ángeles, entre ellos AngelHub, Ferter, LAN Accelerator y el emprendedor y tecnólogo Santiago Siri.Según indicaron desde la compañía, los fondos serán destinados, principalmente, a ampliar los equipos comercial y tecnológico, fortalecer el producto y acelerar la expansión regional.“A través de gamificación y diferentes mecánicas de comportamiento entendimos que el usuario no se queda en una billetera por el incentivo, sino por un propósito. Se queda para perseguir algo que realmente le interese dentro del producto, y con esa visión construimos UIN”, explicó Corsi.Una capa para aumentar el engagementLa tecnología de UIN se llama BehaviorOS y funciona como una capa que se incorpora a las aplicaciones de sus clientes. La plataforma recibe información sobre el comportamiento transaccional de los usuarios, identifica patrones y determina qué acción puede ayudar a alcanzar los objetivos definidos por cada empresa.Esas acciones pueden tomar la forma de misiones, desafíos, rachas o incentivos, con un nivel de personalización que incorpora inteligencia artificial.Creatividad de exportación. Una agencia de publicidad argentina desembarca en LondresEl cliente define qué quiere conseguir: activar usuarios que dejaron de utilizar la aplicación, aumentar la frecuencia de las transacciones, impulsar una nueva funcionalidad o reducir la fuga. BehaviorOS utiliza la información disponible para determinar qué estímulo aplicar a cada usuario y en qué momento.La plataforma también busca evitar uno de los problemas habituales de este tipo de estrategias: que las promociones pierdan efectividad por repetición. El sistema puede detectar cuándo un usuario está cerca de abandonar una aplicación o cuándo ya recibió demasiados estímulos y ajustar la estrategia en tiempo real.“Entendimos que adquirir usuarios era muy sencillo. El verdadero desafío era retenerlos. Descubrimos que después de los 90 días el usuario deja de usar la billetera o la app del banco y se va a probar otra. Eso es lo que buscamos cambiar”, indicó Corsi.El emprendedor compara el modelo con el de una compañía que transformó la infraestructura de pagos: “Así como Stripe resolvió los pagos para que ninguna empresa tenga que construir esa infraestructura, UIN resuelve el comportamiento: qué hace que un usuario vuelva, use más y se quede”.Del negocio de n1u a una nueva compañíaEl origen de UIN está directamente relacionado con la experiencia de sus fundadores en n1u, la billetera digital que Corsi creó y que estaba enfocada en el segmento gamer y que llegó a alcanzar cerca de 2 millones de usuarios en la Argentina.“Operando una billetera con millones de usuarios teníamos un termómetro en tiempo real de lo que le pasaba al usuario: cuándo se enganchaba, cuándo se aburría, cuándo se iba. Y entendimos que ese problema no era nuestro, era de toda la industria”, recordó.La experiencia con n1u también le valió a Corsi un reconocimiento. En 2023, cuando todavía estaba al frente de la compañía, fue premiado en la tercera edición del Premio a la Innovación organizado por VISA y LA NACION por su propuesta de gamified payments, que combinaba una billetera digital con dinámicas propias del gaming.El emprendedor descubrió que en el boom de las billeteras digitales quedaba lugar para sumar una opción revolucionaria, sencilla, inmediata, ágil y ante todo entretenida, capaz de captar a ese usuario más reacio al universo financiero. Pero como señaló en ese entonces Corsi, estos jóvenes, nativos digitales, “nacieron con los dispositivos móviles incorporados a sus vidas, están acostumbrados a transaccionar digitalmente, híperestimulados, son exigentes y constantemente están pensando en lo que viene; proponen y requieren un lenguaje distinto, y para que sean de verdad parte del sistema financiero hay que darles soluciones a la altura de sus expectativas”.
Fuente: La Nación