Los científicos revelan cómo impactará El Niño durante el invierno en Texas: ¿se vienen nevadas más intensas?

Los científicos coinciden en que el fenómeno de El Niño en Texas durante el invierno boreal podría modificar el comportamiento habitual de las temperaturas y las precipitaciones. De acuerdo con los datos del Centro de Predicción Climática (CPC, por sus siglas en inglés), el calentamiento del Pacífico ecuatorial se fortalece y ya existe una respuesta atmosférica asociada.El Niño en Texas: dónde podrían aumentar las nevadas durante el inviernoLa respuesta depende de la región. El Niño no implica que todo Texas vaya a recibir más nieve. El oeste del estado y el área de Amarillo presentan mayores posibilidades de registrar condiciones más húmedas y nevadas, junto con temperaturas máximas más bajas.Los antecedentes de episodios muy fuertes indican que el centro y el sur de Texas no necesariamente reciben más nieve ni más lluvia helada. “Para que caiga una cantidad significativa tan al sur se necesita una ráfaga de aire frío fuerte y sostenida procedente del Ártico”, explicó a Chron John Nielsen-Gammon, profesor del Departamento de Ciencias Atmosféricas de la Universidad Texas A&M.Durante los episodios de El Niño, los grados en las regiones árticas suelen mantenerse por encima de sus valores habituales. Por eso, según el especialista, el efecto del fenómeno en el sur y centro de Texas podría expresarse principalmente mediante lluvias, nubosidad y temperaturas moderadas, en lugar de grandes acumulaciones de nieve.El Niño 2026 podría alcanzar una intensidad récord, según el CPCAl 31 de agosto, el Pacífico ecuatorial presentaba temperaturas de la superficie del mar superiores al promedio. De acuerdo con el informe del CPC de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), en la región Niño 1+2 la anomalía alcanzó +3,5°C (+6,3°F), mientras que en Niño 3 llegó a +2,6°C (+4,7°F). En Niño 3.4, uno de los sectores utilizados para seguir la evolución del fenómeno, se registró una anomalía de +1,8°C (+3,2°F), frente al promedio de +1,4°C (+2,5°F) observado en julio.Se identificaron cambios en los vientos de distintos niveles y un incremento de las precipitaciones sobre el Pacífico central y oriental. En contraste, Indonesia presentó una disminución de las lluvias.El episodio actual comenzó a desarrollarse después de una etapa dominada por La Niña. Hasta febrero, el Pacífico ecuatorial registraba temperaturas inferiores a las habituales. Luego aparecieron anomalías cálidas en el este y, desde mediados de abril, el calentamiento avanzó hacia el Pacífico central.Durante los meses siguientes también aumentó el contenido de calor bajo la superficie del océano. En julio se detectaron anomalías de hasta +10°C (+18°F) en profundidad. Estos cambios contribuyeron al rápido fortalecimiento del fenómeno.El Niño en Texas: por qué aumentan las probabilidades de un invierno más lluviosoPara Texas, el principal efecto de El Niño durante el invierno sería el aumento de las lluvias. John Nielsen-Gammon estimó cerca de un 90% de probabilidades de que la temporada entre octubre y abril sea más húmeda que el promedio.El especialista explicó que su estimación tiene mayor confianza que la utilizada por la NOAA porque considera que parte de la reciente tendencia seca estuvo relacionada con las condiciones de La Niña. Con el cambio hacia El Niño, espera una modificación del patrón atmosférico que favorezca el ingreso de humedad al estado.“Para octubre, el clima de Houston estará cada vez más influenciado por la corriente en chorro”, explicó. “Las aguas tropicales inusualmente cálidas de este fenómeno deberían contribuir a fortalecer dicha corriente y a desplazarla más al sur de lo habitual”, señaló.El calentamiento del Pacífico tropical puede reforzarla y desplazar su trayectoria hacia el sur, lo que favorece el paso de sistemas de tormentas por Texas. En ciudades como Houston, este patrón podría traducirse en más jornadas nubladas y períodos prolongados de lluvia.Nielsen-Gammon calculó entre 10% y 15% la posibilidad de que la ciudad supere su récord de caída acumulada entre octubre y abril. Dos de las temporadas más lluviosas de las últimas cinco décadas coincidieron con episodios fuertes de El Niño.

Fuente: La Nación