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La flor de origen mexicano que se convirtió en símbolo en California y sirve como planta medicinal
La dalia es una planta originaria de México que adquirió una presencia particular en Estados Unidos. San Francisco la incorporó como emblema de la ciudad en 1926, después de que durante las primeras décadas del siglo XX se consolidara como un lugar favorable para su cultivo. Su diversidad de formas y colores contribuyó a su expansión entre los aficionados a la jardinería.Por qué la dalia es la flor oficial de San FranciscoSegún el gobierno de México, los aztecas la conocían como acocoxóchitl y aprovechaban distintas partes de la especie. Con el paso del tiempo, también se empleó en la alimentación y en prácticas medicinales, además de convertirse en una planta utilizada con fines ornamentales.Su adaptación a San Francisco estuvo relacionada con las características del clima del Área de la Bahía. Las dalias no toleran períodos prolongados de heladas ni temperaturas superiores a unos 85°F (29°C), mientras que el ambiente templado y la influencia de la niebla marina ofrecen condiciones apropiadas para su desarrollo.“Mucha gente piensa que San Francisco es un lugar muy agradable para vivir, y muchas plantas también”, dijo a The New York Times Isaac Lichter Marck, un ecólogo vegetal que estudia la familia del girasol en la Academia de Ciencias de California. “Las dalias alcanzan su máximo esplendor en agosto y septiembre y no se marchitan hasta finales de otoño”, explicó.En 1926, la Junta de Supervisores de San Francisco eligió a esta planta como flor de la ciudad debido a sus aspectos como su resistencia, variedad y presencia. Ocupa un lugar en la vida pública de la ciudad, más precisamente en el Dahlia Dell, ubicado en Golden Gate Park, donde pueden observarse distintas variedades durante los meses de mayor floración.La diversidad constituye una de sus características principales. El género reúne más de 30 especies distribuidas principalmente en territorio mexicano, además de numerosas variedades desarrolladas mediante cultivo. Sus diferencias en tamaño, estructura y tonalidades explican parte de su presencia tanto en jardines como en exposiciones. “En cuanto a dalias, no hay nada igual en el mundo”, aseguró Kevin Woodson, un pintor que divide su tiempo entre Taiwán y Oakland, California.Las propiedades beneficiosas de la daliaAdemás de su uso ornamental, la dalia contiene sustancias que despertaron interés por sus posibles aplicaciones nutricionales y medicinales. De acuerdo con el gobierno de México, sus tubérculos contienen inulina, un tipo de fibra con función prebiótica que puede favorecer el funcionamiento del sistema digestivo y la composición de la microbiota intestinal.Los tubérculos y pétalos también aportan diferentes nutrientes, entre ellos potasio, calcio, vitamina B6 y vitamina C. Los pétalos contienen compuestos fenólicos y flavonoides como luteolina, apigenina, buteína y eriodictiol, sustancias estudiadas por su actividad antioxidante, según un estudio publicado en Journal of Biological Chemistry.La raíz también fue utilizada tradicionalmente en distintas regiones de México y Centroamérica. Algunas investigaciones sobre su composición analizaron su posible relación con el metabolismo de la glucosa y señalaron efectos sobre los niveles de glucosa y hemoglobina en personas con diabetes tipo 2, además de analizar el papel de la inulina.¿Puede la dalia aportar propiedades curativas?La investigación publicada en Journal of Biological Chemistry se concentró en las dalias de tonalidades amarillas y naranjas. El trabajo fue realizado por investigadores de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón y la Universidad de Portland, quienes identificaron en estas plantas un flavonoide denominado sulfuretina.Los investigadores profundizaron en su capacidad para bloquear la actividad de la enzima Cemip, relacionada con la degradación del ácido hialurónico durante procesos inflamatorios. En modelos experimentales, la inhibición de esta enzima estuvo vinculada con procesos relacionados con la maduración de células que participan en la reparación de la mielina, la capa protectora de grasa y proteínas que rodea las fibras nerviosas del cerebro, la médula espinal y los nervios ópticos.Este mecanismo despertó interés para futuras investigaciones sobre enfermedades desmielinizantes y procesos asociados con el cáncer. También se plantearon posibles líneas de estudio relacionadas con enfermedades neurodegenerativas y lesiones cerebrales. Sin embargo, estos resultados experimentales no significan que consumir dalias permita tratar esas enfermedades.
Fuente: La Nación