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Ailín Salas, la actriz argentina de bajo perfil que llegó al Festival de Venecia junto a John Malkovich
Ailín Salas dejó momentáneamente la paz de Traslasierra, adonde se mudó recientemente con su pareja, para sumergirse en la vorágine de La Mostra. La actriz que nació en Brasil –pero que se crio y desarrolló su carrera en la Argentina– viajó al Festival de Cine de Venecia para presentar Caballo salvaje nueve, la nueva película de Martin McDonagh (Tres anuncios para un crimen y Los espíritus de la isla) en la que comparte elenco nada menos que con John Malkovich, Sam Rockwell y Steve Buscemi. El film, que este jueves tuvo su premiére mundial e integra la competencia oficial por el León de Oro, está ambientado en la antesala al golpe de Estado de 1973 contra Salvador Allende en Chile, y sigue a los agentes de la CIA Chris (Malkovich) y Lee (Rockwell), quienes desembarcan en la Isla de Pascua a pedido de su jefe, MJ (Steve Buscemi). Allí, entre los emblemáticos moáis (las famosas “cabezas gigantes”) y la inmensidad del Pacífico, estos socios de larga data deben lidiar con el remordimiento por las atrocidades del pasado -y las que están por venir- y una misión particular, mientras intentan que dos estudiantes rebeldes (la actriz chilena Mariana di Girolamo y Ailín Salas) no descubran sus planes.Con un prometedor camino en la temporada de premios (y un estreno en la Argentina estimado para noviembre), la película de McDonagh sumerge al espectador en un viaje que oscila entre la política y el poder, la lealtad entre dos compañeros de vida, preguntas existenciales en torno a la culpa, el arrepentimiento y la búsqueda de redención, y una dosis brillante de humor mordaz que pone en la lupa el intervencionismo de la CIA en los trágicos acontecimientos de la historia chilena.Entre photocalls, ruedas de prensa y entrevistas en Venecia para promocionar el film (una coproducción entre Reino Unido, Estados Unidos y Chile), Ailín Salas se dispone a una entrevista virtual con LA NACION mientras intenta asimilar el sueño profesional que está cumpliendo a sus 33 años. Paradójicamente, no tiene otro trabajo en agenda cuando regrese a su hogar en la Argentina.-Caballo salvaje nueve es tu primera película en inglés. ¿Cómo llegaste al proyecto?-Hice tres audiciones para la película. Fue a través de un agente que tengo acá en Europa, que es alemán, se llama George y es lo más. Fue el primer trabajo que hicimos juntos. Que sea una película de Martin [McDonagh], a quien realmente admiro muchísimo porque es un gran director, y con este elenco espectacular, la verdad es muy soñado. -Debutaste en la pantalla grande a los 13 años bajo la dirección de Lucía Puenzo (en XXY) y tenés un extenso recorrido en el cine independiente, además de haber hecho teatro y televisión. ¿Se siente diferente o especial este paso en tu carrera?-Sí, actúo hace mucho, desde muy chica, siento que esto es parte de mí y de mi vida. Me siento muy afortunada de haber podido trabajar con un montón de directores que admiro de la Argentina. A esta película en particular la sentí como algo nuevo. Había algo desconocido para mí, entonces, también había miedo, pero también mucha expansión después de atravesarlo. La película tiene el ingrediente de que es la primera vez que actúo en inglés, sumado a que Martin es un director espectacular, por eso fue desafiante de muchas maneras y a la vez algo hermoso. Siento que crecí un montón aunque fue difícil por momentos. Y también creo que te hace crecer mucho el intercambio cultural y la posibilidad de trabajar con gente de otros lados. -¿Qué fue lo más difícil? -Sobre todo lo del idioma. Además del inglés, también hay momentos en los que mi personaje, que es chilena, habla en español, así que tuve que practicar un acento diferente al mío. Eso fue lo que más me costó, trabajar en la manera de expresar mi voz en otro idioma o en otro acento, pero el resto fue un placer. Obvio que estaba muy asustada y por momentos intimidada, pero, a la vez, los actores son lo más: John [Malkovich], Sam [Rockwell], y Martin es muy amoroso y cálido. Había una calidad humana muy linda, me sentí en paz en ese sentido. Hay muchas ideas que uno se puede hacer sobre una persona de Hollywood, pero ellos fueron muy amorosos, muy respetuosos y muy divertidos, también.-La historia toca un punto sensible y delicado de la historia de Chile y de Latinoamérica. ¿Te interpeló de una forma diferente?-Totalmente, sí. Creo que Martin tiene una visión muy particular y puede crear con diferentes ingredientes, a veces contradictorios o incompatibles, un mundo nuevo; es muy talentoso. También me parece muy valioso que la película muestre esa historia de la CIA, que siento que en cine no está tan visto; sí lo de las dictaduras, pero desde otro punto de vista. Está bueno recordar todo ese recorrido en el mundo en el que vivimos hoy donde, si bien no es lo mismo, siguen pasando cosas terribles que tienen que ver con ese intervencionismo. -Y el director no se tomó estos temas a la ligera...-Es muy profunda la película porque tiene muchas capas. Está la parte más política e histórica, también la parte más humana de los vínculos y la parte existencial de esa persona que hizo cosas terribles. Siento que es muy compleja la película, que tiene muchas cosas sucediendo a la vez y no es fácil hacer que todo eso conviva. Me parece casi un milagro artístico y a la vez valiente por los temas delicados que se tocan. -Hoy es el estreno mundial, en Venecia. ¿Cómo lo estás viviendo?-Estoy muy nerviosa pero muy feliz; Venecia es increíble, nunca había estado ni en el festival ni en la ciudad. Estuve en otros festivales pero nunca en uno tan grande como este ni en competencia oficial.-¿Tuviste tiempo de asimilar todo esto que te está pasando?-Estuve surfeando las olas, porque además el mundo es una locura. Vienen siendo años muy complejos en un montón de aspectos, pero siento que en este año en particular se empezaron a acelerar muchas cosas y todo está cambiando. Hay una sensación medio general con la gente que hablo de cosas que se están terminando, cosas que están cambiando; es un momento movilizante. No sé si me detuve mucho a asimilar. Siento mucho agradecimiento y me paro en eso, en agradecer las experiencias que viví con esta película. Y las que sigo viviendo, porque también estar acá en Venecia es una experiencia hermosa y muy desafiante porque estaba muy asustada, pero también me hizo crecer. Y tener la oportunidad de seguir haciendo lo que amo hacer en nuestro contexto en Argentina, que está muy difícil.-¿Cómo ves la situación del cine en Argentina y del cine independiente, en el que tanto trabajaste? -Muy complicada, la verdad. En nuestro país estamos viviendo un momento muy duro. Ver cómo estamos es muy triste, pero me gusta pensar que para adelante vienen cosas mejores y que la fuerza de la unión entre las personas crea posibilidades. Tengo las dos cosas, un lado pesimista de que está todo mal, y también otro de pensar que la unión hace la fuerza y de buscar nuevas maneras de atravesar los momentos difíciles y de luchar por lo que nos corresponde y por lo que sentimos que es justo.-¿Cómo sigue tu camino laboral? -Mi futuro es una incertidumbre total, estoy abierta a que venga lo mejor. Es muy día a día, en la Argentina la situación está muy complicada y no tengo ningún trabajo de acá en adelante, por ahora. Lo que proyecto es seguir haciendo lo que amo, aprendiendo y viviendo experiencias. La vida de los actores no es muy sencilla que digamos. Bueno, no sé de quién es sencilla la vida, pero el del actor es un trabajo muy irregular. Uno tiene que estar dispuesto a atravesar esos momentos de mayor incertidumbre; yo estoy dispuesta porque es lo que amo hacer y lo voy a seguir haciendo, sea donde sea. -¿Cómo te preparás emocionalmente para esos momentos de inestabilidad? -Trato de ser agradecida. Soy muy emocional, así que paso por muchos estados emocionales [se ríe]. También soy muy tímida, entonces, estas cosas quizás me cuestan más. Amo actuar y amo el momento de estar en el set, estaría todo el tiempo en un set si fuera por mí, pero esta parte me cuesta más. Así que, sí, es como lanzarme al vacío y que sea lo que Dios quiera, pero siempre intento dar lo mejor de mí.-¿Te gustaría seguir por este camino de proyección internacional?-Me encantaría trabajar tanto afuera como en la Argentina. Siento que es hermoso el intercambio cultural, me encanta viajar, conocer nuevos directores, nuevas miradas. También, para mí es necesario trabajar en la Argentina. Amo vivir en la Argentina. Me gustaría poder combinar las dos cosas.
Fuente: La Nación