Gloria Steinem, periodista y activista con una vida de película, dedicada hasta el final a la lucha por los derechos de la mujer

“Si no eres feminista, estás mirando al mundo con un solo ojo. Necesitas abrir ambos y ver el mundo entero”, es una de las frases más citadas de Gloria Steinem (1934-2026), activista feminista, periodista y escritora estadounidense que a los 92 años murió ayer en su casa de Nueva York, rodeada de sus afectos. Entre esas paredes de piedra, en Manhattan, funciona la Gloria’s Foundation, centro de reunión para movimientos de igualdad e inclusión social. En los días previos a su fallecimiento, ella había pedido que quienes desearan homenajearla hicieran donaciones en lugar de enviar flores. Su rol decisivo en la sociedad aparece retratado en la serie Mrs. América, mientras que su vida y obra fue varias veces adaptada a las pantallas.The New York Times ya eligió “la novela de la década”... o quizá del sigloCon los años, After Black Power, Women’s Liberation [”Después del Black Power, la liberación de las mujeres”], publicado en 1969 en New York Magazine, se convirtió en un artículo pionero en la lucha por la reivindicación a los derechos de la mujer. Steinem también se infiltró en el mundo de las conejitas de Playboy para escribir una nota sobre las condiciones laborales de las mujeres. En Esquire, Cosmopolitan (donde entrevistó a John Lennon) y The New York Times Magazine publicó varios de sus reportajes. En 1972 cofundó Ms. –abreviatura para designar a una mujer más allá de su estatuto marital-, publicación creada y dirigida exclusivamente por mujeres, considerada la primera revista feminista. En su país, impulsó instituciones como la National Women’s Political Caucus, la Ms. Foundation for Women, la Women’s Action Alliance, el Women and AIDS Fund y el Women’s Media Center. View this post on Instagram “Referencia icónica esencial del movimiento por los derechos de la mujer, a partir de los años sesenta el activismo de Gloria Steinem, marcado por la independencia y el rigor, ha sido motor de una de las grandes revoluciones de la sociedad contemporánea. A lo largo de seis décadas su sólido e inagotable compromiso con el feminismo, su ponderación y su voluntad de incluir todas las voces han impulsado la igualdad como uno de los valores fundamentales de la humanidad”, resumió su actividad el fallo del jurado que le otorgó en 2021 el prestigioso premio Princesa de Asturias en la categoría de Humanidades. La labor de Steinem fue reconocida también en 2013 por el presidente Barack Obama, quien le entregó la Medalla Presidencial de la Libertad. Además, la Universidad Rutgers creó en 2017 la Gloria Steinem Endowed Chair in Media, Culture and Feminist Studies, y el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, proclamó el 31 de marzo de 2019 como Día de Gloria Steinem.Escribió The Beach Book (1963), Outrageous Acts and Everyday Rebellions (1983), Revolución desde dentro: un libro sobre la autoestima (editado en castellano por Anagrama, 1995), Ir más allá de las palabras: rompiendo las barreras del género, edad, sexo, poder, dinero, músculos (Paidós, 1996), Marilyn (1997), Doing Sixty & Seventy (2006) y Mi vida en la carretera (en castellano editado por Alpha Decay, 2016). En este último libro narra el aborto al que se sometió en Inglaterra, cuando tenía 22 años, y explica, a través de sus memorias, la lucha y el motor que la ha mantenido en movimiento durante décadas. Una adaptación cinematográfica de su autobiografía fue llevada al cine con Julian Moore.“Cuando era una niña, simplemente asumí que podía hacer cualquier cosa. No tenía hermanos varones, tenía una hermana mayor y no se me ocurrió que había una profunda diferencia entre hombres y mujeres”, recuerda Steinem, quien, a los 12 años advirtió que su idea era equivocada cuando la sociedad le comenzó a imponer el rol de “Doncella de Hierro”. Ser una mujer periodista en la década del sesenta en los Estados Unidos no era una tarea sencilla y admite Steinem haber sido descalificada por entonces por unos jóvenes Saul Bellow y Gay Talese. También padeció críticas de sectores más radicales del feminismo, como los de Vivian Gornick, quienes dispararon contra su decisión de casarse –con David Bale, padre del actor de Batman, en el año 2000–, cuando años antes había criticado la institución del matrimonio. En los últimos años, Steinem estuvo ligada al movimiento Black Lives Matter, pero su lucha full-time, como ella misma definía, siguió siendo hasta el final el feminismo, con un aliado en la lucha: la tecnología, que le permitió llegar con su mensaje a mayor escala. “Hay veces que siento temor, pero como dice el slogan: «Sigue el temor y hazlo de todas maneras. El temor es un signo de crecimiento». Me inspiran las mujeres jóvenes. Siento con ellas como si hubiese tenido que esperar a que nacieran mis amigas. Este es un movimiento global, como siempre lo ha sido. En América Latina, en África, estamos marchando todas juntas”, había observado sobre la última ola de feminismo.También había manifestado su oposición a la denominada “cultura de la cancelación” en una carta firmada con otros intelectuales y escritores, como Margaret Atwood, Salman Rushdie y J.K. Rowling. Sobre esta actitud, que ella ha padecido en carne propia y a la que califica como “hostil” en una entrevista brindada a The New York Times, explicó: “En lugar de estar en contra de un acto, declaración o artículo específico, estás en contra de la persona que lo dijo, y eso no tiene sentido para mí porque eso pone fin a la conversación. Si te importa tener la conversación, seguro que quieres intentar de forma humana convencer a la otra persona, no acabar con ella”.

Fuente: La Nación