La historia de amor de Verónica Llinás y Guido Goretti: del sueño de recorrer el mundo en barco a despedirse demasiado pronto

Para Verónica Llinás, el ascenso profesional estuvo afortunadamente de la mano del amor. A principios de los noventa, cuando empezaba a dar sus primeros pasos como actriz, se enamoró perdidamente de Guido Goretti. Estuvieron juntos 25 años, en los cuales complementaron los proyectos en cine, televisión y teatro de ella con la pasión por la navegación de él. Sin embargo, una tragedia los golpeó demasiado pronto: Goretti falleció de cáncer en 2014. Esta semana, la actriz de 65 años conmovió profundamente a sus seguidores al celebrar con un posteo el cumpleaños de su esposo. “Eras el sol”, expresó.El 1 de septiembre, la protagonista de En el barro (Netflix) publicó en su cuenta de Instagram una antigua foto de su esposo en el río sosteniendo orgulloso una herramienta de pesca. “Feliz cumpleaños, Guidino de mi corazón. Fuimos tan jóvenes y tan felices, nos quisimos tanto. Eras el sol”, escribió. El posteo rápidamente se llenó de afectuosos mensajes de fans, amigos y colegas, entre ellos Griselda Siciliani, Juan Minujín, María Carámbula, Laura Novoa, Carola Reyna, Mex Urtizberea, Soledad Villamil, Alejo García Pintos y Andy Kusnetzoff.En cada comienzo del noveno mes del año, Llinás comparte emotivas imágenes y palabras para recordar a su esposo. “Vaya uno a saber por qué mares estarás navegando ahora, siempre con tu buen humor y tu sonrisa socarrona, haciendo ridículas poses de fisicoculturista para las fotos. Quiero recordarte así, siendo feliz, haciendo lo que más te gustaba, viajar juntos”, expresó en 2025 y en 2023 escribió: “Siempre me dijiste: ‘Ponete en el lugar en el que quieras estar, no esperes que lo hagan los demás’. Hoy ya no estás, amor mío, es tu cumpleaños y estreno Antígona en el baño, que es precisamente el lugar donde quiero estar. Como desearía que estuvieras aquí”. Durante el cuarto de siglo que estuvieron juntos, exploraron la gran pasión de Goretti por la navegación. Él soñaba con viajar por el mundo y ella lo acompañó cuando fue posible. “En un momento, él decidió dejar de laburar (porque sus cosas andaban solas), construyó un barco y quiso que fuéramos a andar por el mundo. No llegamos a hacerlo, pero sí fuimos a Colombia, a Brasil, al Caribe. Es una vida increíble”, recordó Llinás en una entrevista con LA NACION en 2024. “Yo nunca quise dejar mi profesión y por eso se hacía difícil, porque si hubiera sido por él, nos metíamos a dar la vuelta al mundo. Yo siempre necesitaba tener un período en el que se lo dedicara a mi carrera, a mi profesión, a actuar; entonces logramos una especie de intermedio de decir: ‘Bueno, nos vamos dos, tres meses y cuando tengo un trabajo vuelvo’”, comentó. Aunque admitió que se perdió cosas para vivir esa experiencia a su lado, jamás se arrepintió de esa decisión. No tuvieron hijos juntos. Ella inicialmente no sintió el deseo de ser madre porque su prioridad era su carrera. Su esposo, en tanto, tuvo una hija cuando tenía 16 años y no quería volver a experimentar la paternidad porque soñaba recorrer los mares, aunque, si ella quería, estaba dispuesto. “En algún momento quise y no pude, porque tenía tapadas las trompas. Estaba la opción de hacerme una operación para destaparlas, pero no me operé. Pensé: ‘Si no pasa, es porque no tiene que pasar’, y no lo lamento”, sostuvo en diálogo con la revista ¡Hola! Argentina en 2023. Tuvo la oportunidad de mimar a su sobrino y de hacerse cargo de los seis perros y cuatro gatos que tiene en casa. Llinás perdió al amor de su vida hace 12 años. Guido Goretti falleció en 2014 de un cáncer que, según ella contó, en un primer momento parecía estar bajo control. Verónica se refugió en su trabajo y siempre usó su humor característico para afrontar los palos que le dio la vida. “Me llevo muy bien con la soledad, soy una persona solitaria, me gusta estar sola y disfruto el silencio. Más bien es al revés: me cuesta socializar. El hecho de haber estado en pareja mucho tiempo fue todo un trabajo que tuve que hacer, que me vino bárbaro, y el éxito de la pareja se debió, en gran parte, a que mi marido era un encanto, un ángel que me soportaba el mal humor y se bancaba a este monstruo que soy”, expresó.

Fuente: La Nación