Falsos cambistas: alquilaban departamentos en Recoleta, Palermo y Saavedra para robarles dólares a sus clientes

El modus operandi no se alteraba; solo se modificaba el lugar: un departamento alquilado de forma temporaria, sea en Recoleta, Palermo o Saavedra. Después, la puesta en escena se repetía sin modificaciones: los clientes llegaban para cambiar dólares por pesos y en la puerta del edificio los recibía una mujer vestida con un ambo rosa o rojo que los acompañaba al lugar donde, supuestamente, se haría la operación. Pero no era más que un acting para robar: el intercambio de billetes nunca se concretaba, y las víctimas terminaban reducidas, maniatadas, encerradas en un baño y sin el dinero.Así actuaba una banda de falsos cambistas que ahora está por enfrentar un juicio oral y público, acusada de los delitos de robo agravado y privación ilegal de la libertad.En las últimas horas, el fiscal Leonel Gómez Barbella presentó ante la jueza nacional en lo criminal y correccional Vanesa Peluffo el requerimiento de elevación a juicio —al que tuvo acceso LA NACION— respecto de tres sospechosos por dos hechos ocurridos en mayo y octubre de 2025.En enero pasado, Gómez Barbella ya había pedido el juicio para dos de esos ladrones por un robo ocurrido en un departamento de Recoleta en septiembre de 2025 en el que a una víctima le robaron 30.000 dólares que pretendía cambiar por pesos.Tras la publicación en LA NACION de una nota sobre el robo ocurrido en Recoleta, un damnificado se presentó ante los investigadores para decir que, al leer el artículo, había advertido que había sido víctima de la misma banda.Ese robo ocurrió el 20 de mayo de 2025 a las 14.50 en un departamento situado en Paraguay al 3400, Palermo. A la víctima, Manuel C., le robaron 10.000 dólares.“Cuando la víctima se acercó hasta la puerta de ingreso [del edificio], una mujer delgada y vestida con un ambo rosa —luego identificada como Julieta A.— se acercó y la acompañó hasta un departamento del cuarto piso, donde fue abordada por dos hombres, uno de los cuales estaba armado”, se describió en el dictamen.A Manuel C. “lo ingresaron violentamente al departamento y le dijeron que no gritara. Fue golpeado en la cabeza y cayó al suelo sin desvanecerse. Le sustrajeron la mochila donde llevaba los 10.000 dólares y un teléfono celular marca Apple que usaba para trabajar. Sin solución de continuidad, lo ataron de manos y pies con precintos y le exigieron la clave del teléfono celular, que no recordó. Posteriormente, los delincuentes lo dejaron encerrado en el baño, le indicaron que no debía salir hasta que alguien lo buscara y se retiraron del apartamento con el botín”, explicó el representante del Ministerio Público en el requerimiento de elevación a juicio.El departamento donde se concretó el plan criminal había sido alquilado el día anterior al robo, el 19 de mayo de 2025. El 29 de abril pasado, la víctima participó en una rueda de reconocimiento. Reconoció a Julieta A. como la joven vestida con un ambo rosa el día del robo. La sospechosa ya estaba procesada y detenida por el golpe ocurrido en Recoleta.“A quien recuerdo con mayor claridad es a la mujer: en ese momento tenía el cabello de color rojo, bordó o de una tonalidad similar, largo hasta la altura de los hombros, labios grandes, tez blanca, de baja estatura —aproximadamente 1,55 metros—, y vestía un ambo rosa. Respecto de los restantes autores, solo recuerdo que tenían el cabello negro, sin poder aportar mayores detalles. No recuerdo si tenían piercings ni tatuajes. Es la número 3, estoy 99,99% seguro; es ella: recuerdo su rostro. Ella es quien me abrió la puerta del edificio, me hizo ingresar al piso y abrió la puerta hasta que yo entré. “Ahora tiene otro color de pelo; antes era de otra tonalidad, como rojo, bordó o colorado, no sé”, declaró la víctima. Como se dijo, a la banda también se le adjudica otro robo ocurrido en Superí al 3700, Saavedra. Ese día, Julieta A. vestía un ambo rojo y también se encargó de recibir en la puerta del edificio a la víctima. Ese día, los ladrones se alzaron con un botín de 3000 dólares, según consta en el expediente judicial.“Se le atribuye a Lautaro C. y a Julieta A. haberse apoderado ilegítimamente -junto a otro delincuente cuya identidad se desconoce- mediante el empleo de arma de fuego, de 3000 dólares en perjuicio de Alfredo F.; el robo sucedió el 29 de octubre de 2025 cerca de las 15.40 en el interior de un departamento situado en la planta baja de un edificio situado en Superí al 3700, cuando la víctima se hizo presente para efectuar un cambio de divisas. Fue atendido por Julieta A., quien vestía un ambo rojo, y lo condujo hasta el departamento. Una vez en su interior, fue abordado por Lautaro C. y por el hombre no identificado, quienes le exhibieron una pistola. De seguido la ataron de pies y manos con precintos negros y así le sustrajeron 3000 dólares, dándose los tres delincuentes a la fuga.El fiscal Gómez Barbella solicitó que sean enjuiciados Julieta A., de 38 años; Lautaro C., de 22, y Ariel P., de 60, quien habría recibido una serie de transferencias vinculadas con el dinero robado.“Hay que ponderar la factura en la mecánica que se reitera en las maniobras en la cual una mujer recibe a las víctimas, les bloquea el ingreso a los edificios y las conduce hasta los departamentos previamente alquilados, donde aguardaban sus consortes, quienes, mediante el ejercicio de violencia y la exhibición de armas de fuego, las desapoderaban de importantes sumas de dinero”, explicó el representante del Ministerio Público en el citado requerimiento de elevación a juicio. En el dictamen presentado en enero pasado, el fiscal Gómez Barbella había pedido que fueran a juicio Julieta A., Lautaro C. y otro delincuente, identificado como J. H. C., de 43 años, por un robo ocurrido el 1° de septiembre del año pasado, donde la banda se hizo de un botín de 30.000 dólares.Al cabo de diversas tareas investigativas, detectives de la División Robos y Hurtos Norte de la Policía de la Ciudad lograron identificar a tres sospechosos. Con las pruebas incorporadas al expediente, el representante del Ministerio Público Fiscal solicitó una serie de allanamientos en Villa Madero, La Matanza, donde fueron detenidos los tres delincuentes.En poder de Lautaro C., el personal policial secuestró una mochila donde había dos pistolas Bersa (calibres 380 y 22) con sus cargadores y 21 municiones, junto a 27 precintos negros y un ambo, lo que para el fiscal “le otorgaba mayor sustento al relato de la víctima” porque serían de similares características a los utilizados el día del robo.“El aspecto objetivo exigido por el tipo penal de robo se ha visto satisfecho en tanto los nombrados, junto a un hombre no identificado, sustrajeron ilegítimamente una suma de dinero ejerciendo para ello violencia sobre la víctima, al maniatar, propinar golpes y amedrentarlo con armas de fuego”, sostuvo el fiscal en el requerimiento de elevación a juicio.Sobre el delito de privación ilegítima de la libertad, el representante del Ministerio Público explicó: “La víctima permaneció privada de su libertad habiendo sido maniatada y encerrada en el departamento, aplicándole intimidaciones y golpes no solo mientras se consumaba el injusto, sino que después de que se dieron a la fuga, la dejaron en esas condiciones, atadas sus manos con precintos, en la habitación. En el caso bajo análisis, excedió la mera privación durante el hecho del robo, pues, como se dijo, la privación perduró hasta que pudo ser rescatada por un vecino, ya que los imputados se retiraron y la privación de la libertad continuó. Se ha verificado una secuencia delictiva en la que los imputados son coautores activos del accionar desde sus inicios”.

Fuente: La Nación