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Martín Rappallini se diferenció de los dichos de Guillermo Moretti y aclaró que no representan a la UIA
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini sostuvo que las críticas del quinto vicepresidente de la entidad Guillermo Moretti contra el Gobierno no representan la posición institucional del organismo.“Está hablando en términos personales o de la entidad de la cual él forma parte, que es de Santa Fe. Pero no está hablando en nombre de la Unión Industrial Argentina. Me llama la atención”, afirmó en diálogo con LN+.Y añadió: “Incluso la Unión Industrial de Santa Fe hizo un comunicado hace pocos días pidiendo respeto. Me llama la atención que una entidad que pide respeto tenga este tipo de exabruptos. Está no es la posición de la UIA, la forma ni el contenido”.Rappallini en LN+Moretti había dicho que la situación de la industria en la Argentina estaba pasando por un momento “difícil” y había apuntado contra el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, a quienes acusó de “no conocer el país”.“Esta gente no conoce el país y no conoce lo que es la industria, no tiene idea. Estamos manejados por Rivadavia II. Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno”, deslizó este miércoles en alusión al titular del Palacio de Hacienda en declaraciones con El Destape.En ese sentido, Rapallini tomó distancia de los dichos de Moretti, representante de la Federación de Industrias de Santa Fe (Fisfe).“Las instituciones tienen caminos. Vos debatís internamente lo que se va a decir. Nosotros debatimos claramente. Una vez que te ponés de acuerdo y generaste consensos, hay un presidente que tiene que manifestar la posición de la UIA. No puede ser que una hora antes de mi discurso, alguien que forma parte de esta entidad salga a dar este tipo de declaraciones. Institucionalmente, me parece que no corresponde”.La UIA reclamó una economía modernaDurante la entrevista, el presidente de la UIA retomó uno de los conceptos centrales de su discurso por el Día de la Industria, realizado en el auditorio del Laboratorio Elea: la necesidad de construir un “puente” hacia una economía más competitiva.“La Argentina necesita un puente para pasar de una economía marcada por la inflación y la presión fiscal a una economía moderna y normal, como es la de México. Nosotros planteamos construir ese puente, y eso es lo que venimos discutiendo con el Gobierno”, sostuvo.“Hoy también hicimos pública nuestra posición sobre la necesidad de bajar impuestos, resolver los problemas de morosidad y combatir la competencia desleal. Son cuestiones que afectan de lleno al sector industrial. La actividad que cayó y los picos de tasas de interés del año pasado generaron en las pymes una atraso en sus obligaciones a nivel bancario y los impuestos. Es un problema sistémico que impacta en la micro”, razonó.Asimismo, Rappallini sostuvo que el sector industrial aún arrastra “muchas de las distorsiones generadas en el pasado” y planteó que los gobiernos que impulsan procesos de estabilización y normalización económica, como el de Javier Milei, deben procurar no solo reducir la inflación, sino también “amortiguar los daños colaterales”, entre ellos la pérdida de empleo y la caída de sectores como la construcción.“Hay actividades que siguen mostrando retrocesos importantes. También tenemos el problema de la competencia desleal, el dumping de China y el contrabando. Son muchas las situaciones que hoy están impactando sobre la industria”, remarcó.En su discurso Rappallini enumeró puntos para acompañar la transición hacia una economía abierta y estabilizada.Entre las principales prioridades mencionó la recuperación de la actividad y el crédito, al sostener que la evolución económica no puede evaluarse únicamente por la baja de la inflación. También reclamó avanzar en una reducción gradual de la presión tributaria sobre la producción mediante un acuerdo entre Nación, provincias y municipios, y respaldó el RIGI y el Súper RIGI, aunque pidió extender condiciones similares al conjunto de la industria.Además, pidió que Vaca Muerta sea una plataforma para exportar producción industrial y alertó por el fuerte impacto de las tarifas energéticas sobre las empresas, especialmente las pymes, cuyas facturas de gas y electricidad, según señaló, llegaron a multiplicarse entre tres y cinco veces. Los otros tres ejes estuvieron vinculados con la morosidad empresarial, la infraestructura y la modernización laboral.
Fuente: La Nación