Senado: los aliados piden cambios de último momento y se traba el dictamen del Súper RIGI

La rebelión de un grupo de legisladores de bloques de la oposición dialoguista, que reclamaron cambios de último momento con el argumento de la defensa de la industria nacional, frustró los planes del oficialismo de darle dictamen al proyecto que crea el régimen de incentivo a inversiones superiores a los 1000 millones de dólares (Súper RIGI) y dejarlo, así, listo para su tratamiento en la próxima sesión.Así lo confirmó la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich (Capital), en diálogo con periodistas acreditados al término del plenario de las comisiones Presupuesto y Hacienda, de Legislación General y de Economía Nacional e Inversión.Por lo pronto, la demora pone en serio riesgo la posibilidad de que el proyecto pueda ser tratado en la siguiente sesión del Senado, que el oficialismo pretendía celebrar el jueves de la semana próxima.Salvo un acuerdo con los rebeldes en las próximas horas, que en el oficialismo estimaron difícil, las posibilidades de que el Súper RIGI pueda ser llevado al recinto de la Cámara alta la semana próxima son escasas.El planteo de cambio fue formulado por los senadores Maximiliano Abad (UCR-Buenos Aires), el peronista crítico Carlos Espínola (Corrientes) y el jefe del bloque Pro, Martín Goerling (Misiones). El reclamo de los legisladores pedía incluir un par de cláusulas en defensa de la industria nacional. Una de ellas establece un margen del 15% a favor de los proveedores nacionales por encima del precio de los suministros importados. En otras palabras, los proyectos estarían obligados a contratar servicios o comprar productos de origen nacional aun cuando fueran hasta un 15% más caros que los valores que consigan en el exterior.“La comparación deberá efectuarse sobre precios equivalentes puestos en destino, considerando todos los costos asociados a la importación y provisión del bien o servicio”, aclara la modificación pedida por los senadores, a la que tuvo acceso LA NACION.Al respecto, la jefa de la bancada oficialista dijo que recién le acercaron la propuesta horas antes del inicio de la reunión, por lo que no tuvo la posibilidad de consultarlo con la cartera de Hacienda.“Es un tema que va en contra de nuestra idea. Hay que consultar con Economía... no lo veo tan fácil”, afirmó Bullrich ante una pregunta de LA NACION sobre el pedido de los senadores.En un giro pesimista, la senadora libertaria lanzó una advertencia: “Si el Súper RIGI tiene tantos problemas, tendremos que quedarnos con el RIGI”.Al no obtener respuesta a su pedido, tanto Espínola como Abad y Goerling, a quienes se sumó María Victoria Huala (Pro-La Pampa), se negaron a poner su rúbrica.Así, cuando el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Agustin Monteverde (LLA-Capital), ordenó circular el despacho para su firma, el proyecto de súper RIGI no alcanzó la mayoría necesaria en cada una de las tres comisiones que requería para conseguir dictamen.El cambio planteado por los legisladores rebeldes se montaba sobre una modificación que ya había aceptado el oficialismo y que había leído Monteverde unos minutos antes.La modificación consistía en ampliar a bienes y servicios transables la cuota del 20% de contratación o compra de industria nacional que se establece de consumo obligatorio para los emprendimientos que pretendan acceder a los beneficios fiscales incluidos en el régimen de incentivo a las inversiones.Además, el oficialismo había aceptado incluir una cláusula que obliga a los emprendimientos que demanden gran consumo de energía a tener que autoabastecerse, ya sea mediante la construcción de generadores propios o ampliando la red existente.La idea de este cambio, pedido por el peronista disidente Guillermo Andrada (Convicción Federal-Catamarca), es evitar que la instalación de un proyecto afecte, por su alta demanda, el suministro de energía a una población o región.Otra demoraLa jornada había empezado también con contratiempos para el oficialismo, como consecuencia de las demoras en algunos vuelos que obligó a postergar la agenda de reuniones de comisión en casi dos horas.Como si eso fuera poco, tampoco obtuvo dictamen el de Régimen de Incentivo de Inversiones Relevantes (RIIR), proyecto de ley impulsado por el jefe del bloue radical, Eduardo Vischi (Corrientes).El oficialismo esperaba que el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, de Legislación General y de Economías Regionales le diera luz verde al proyecto y, así, devolverle a un bloque aliado, como el radicalismo, un gesto por el apoyo brindado a las propuestas de la Casa Rosada.Sin embargo, el proyecto quedó empantanado ante el pedido de nuevos cambios, amén de los que ya había aceptado y leído en la reunión Vischi, que se formularon durante el encuentro por parte de diferentes bancadas.Además, desde el kirchnerismo se objetó la validez de la reunión y la posibilidad de firmar dictamen, al considerar que no se había reunido el quórum reglamentario.

Fuente: La Nación