Tres aviones privados, dos clubes y un fichaje: la insólita batalla que alteró el cierre del mercado inglés

Tres aviones privados, dos ofertas millonarias, un examen médico y un futbolista que todavía debía decidir hacia dónde viajar. Mientras las horas finales del mercado de pases europeo consumían sus últimos minutos, Sunderland y Crystal Palace protagonizaron una disputa extraordinaria por Malick Fofana, el extremo belga de 21 años de Olympique Lyon. La puja tuvo cambios de rumbo, propuestas mejoradas y hasta la intervención personal de un propietario multimillonario.The Guardian la describió como “la batalla de los jets privados”. No era solamente una metáfora. Al comenzar el martes, cierre del mercado europeo, el escenario parecía bastante más sencillo. Sunderland había avanzado por la promesa belga y acordado un contrato por cinco temporadas. Lyon también había aceptado las condiciones de la transferencia y todo indicaba que el delantero continuaría su carrera en el nordeste de Inglaterra. Hasta que apareció Crystal Palace.La intervención tuvo un protagonista decisivo: Pierre Sage, entrenador del Palace. El francés conocía perfectamente al jugador porque lo había dirigido en Lyon y había construido una estrecha relación con él. Según el medio inglés, ambos hablaron por teléfono y, después de esa conversación, Fofana cambió de opinión: pretendía reencontrarse con su antiguo técnico y continuar su carrera en Londres.La operación que Sunderland consideraba encaminada entró entonces en otra dimensión. Lyon tenía dos interesados dispuestos a cerrar el traspaso y aceptó propuestas mejoradas de ambos. También aumentaron las condiciones personales del futbolista y las comisiones destinadas a sus representantes.Pero la negociación dejó de transcurrir únicamente entre teléfonos, contratos y oficinas. Ambos clubes enviaron un avión privado al aeropuerto de Lyon. Las dos aeronaves permanecieron en la pista a la espera del mismo pasajero, aunque con destinos completamente diferentes: una debía llevarlo hacia Londres; la otra, al nordeste inglés.Durante algunas horas, el destino de Fofana pareció cambiar al ritmo de las propuestas. Según reconstruyó The Guardian, el belga se dirigió a un hospital privado francés para realizar el examen médico. Una revisión que había sido encargada por Sunderland, pero Crystal Palace aceptaba también como válida. Fofana podía completar los controles necesarios sin haber resuelto todavía cuál de los dos clubes sería finalmente el destinatario de esos resultados.El medio francés L’Équipe también siguió las sucesivas modificaciones de la operación y señaló que Sunderland mejoró las condiciones ofrecidas a Lyon y, especialmente, al entorno del futbolista. Crystal Palace también tenía un acuerdo con la institución francesa y, de acuerdo con el medio, incluso estaba dispuesto a dejarle una suma superior. Sin embargo, la negociación ya no dependía únicamente de cuánto recibiría Lyon.La tensión aumentaba mientras las dos aeronaves continuaban a disposición. Entonces llegó un tercer avión. El propietario suizo de Sunderland, Kyril Louis-Dreyfus, decidió intervenir personalmente. Viajó a Lyon y mantuvo una conversación privada con Fofana. Su intención era recordarle por qué, antes de la aparición de las Águilas, se había mostrado entusiasmado con la posibilidad de jugar bajo las órdenes de Régis Le Bris.La aparición del empresario terminó por inclinar una negociación que durante horas había oscilado entre Londres y el nordeste de Inglaterra. Poco después de las 21 horas, según la reconstrucción de The Guardian, Fofana comunicó su elección: Sunderland volvía a ser el destino.El acuerdo definitivo con Lyon quedó establecido en 30 millones de euros más otros cinco millones sujetos a variables. Fofana aceptó un contrato por cinco temporadas, hasta 2031, y Sunderland quedó en condiciones de completar la documentación antes del cierre. View this post on Instagram El desenlace convirtió al belga en una incorporación récord para Sunderland. La operación podría superar los 30 millones pagados a Strasbourg por Habib Diarra. Para entonces, sin embargo, el monto había quedado casi relegado frente a las circunstancias que rodearon la transferencia.Fofana había despertado otros intereses antes de aquel desenlace. The Athletic señaló que Arsenal había evaluado incorporarlo y que el futbolista había conversado con el propio Mikel Arteta, aunque esa posibilidad no avanzó. Chelsea había realizado una consulta verbal durante el mercado anterior y Everton también había mantenido conversaciones por una eventual transferencia. Sin dudas, la Premier League era su destino, aunque no esas opciones.Porque el último día terminó condensado en una imagen excepcional del mercado de pases moderno: dos clubes que habían alcanzado acuerdos por el mismo jugador, dos aviones enviados para recogerlo y un examen médico realizado sin que estuviera definido cuál de ellos completaría la contratación. Después apareció el propietario de uno de los interesados en otra aeronave para intentar resolver personalmente el conflicto. Sunderland ganó finalmente la pulseada.Lo anunció a Fofana como su quinta incorporación del mercado y destacó la versatilidad de un atacante capaz de desempeñarse por izquierda o en posiciones más centrales de ataque. “Malick tiene todos los atributos para destacarse en la Premier League. Es un jugador con un enorme potencial y Sunderland le proporcionará el entorno adecuado para que continúe desarrollándose y creciendo”, afirmó Florent Ghisolfi, director de fútbol del club.Fofana eligió Sunderland y puso fin a una disputa que había comenzado como una operación convencional y terminó, literalmente, sobre la pista de un aeropuerto.

Fuente: La Nación Deportes