El Gobierno fijó el salario mínimo para los próximos ocho meses: en cuánto queda

El Gobierno fijó un nuevo esquema de actualizaciones del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) que regirá a partir de septiembre de 2026 y se extenderá hasta abril de 2027. La medida, publicada este miércoles en el Boletín Oficial, se dio de manera unilateral ante la ausencia de consenso entre sindicatos y empleadores.A partir de septiembre, el ingreso mínimo pasa a $383.800, mientras que en octubre se ubicará en $391.200, en noviembre en $398.800 y en diciembre en $406.400. Desde el próximo año, el salario será de $414.200 en enero, $422.000 en febrero, $429.600 en marzo y $437.000 en abril.A su vez, la resolución también sujeta una actualización del mecanismo de la prestación por desempleo, que será equivalente al 75% del salario mensual neto más alto que el trabajador haya percibido en los seis meses previos al final de la relación laboral. Además, contará con un piso y un tope directamente vinculados al SMVM: en ningún caso podrá ser inferior al 50% del salario mínimo vigente ni superior al 100%.El último régimen había sido establecido en diciembre de 2025 y fijó una suba escalonada desde el último mes de 2025 hasta agosto de 2026. En esa ocasión, la primera actualización del salario mínimo fue de $334.800 y llegó a ser hasta de $376.600.En cuánto quedará el salario mínimo durante los próximos mesesSeptiembre: $383.800Octubre: $391.200Noviembre: $398.800Diciembre: $406.400Enero: $414.200Febrero: $422.000Marzo: $429.600Abril: $437.000Un salario mínimo de $1.070.000Tal como informó LA NACION, durante las últimas negociaciones de los convenios, el Gobierno mantuvo el objetivo de crear un salario mínimo garantizado de $1.070.000 bruto para agosto de 2026 (serían unos $860.000 en mano, según calcularon fuentes oficiales). El plan se dio en medio de una caída del poder adquisitivo que afecta a trabajadores privados.El Gobierno, por su parte, buscó desanclar al Salario, Mínimo, Vital y Móvil como referencia del pago de algunas asignaciones cuyos aumentos impactan en la inercia inflacionaria y en el resultado fiscal, y en el intento además de atraer a sindicatos y cámaras empresarias a negociar sobre la mesa de la llamada ultractividad.Además, el plan, que no fue consultado con el ministro de Economía, Luis Caputo, incluía a los trabajadores del campo, pero no a los de casas particulares, según aclararon fuentes gubernamentales. “No genera inflación”, aclaró uno de los principales impulsores, que dijo que sólo “pegaría” realmente en la categoría más baja de algunos convenios, a LA NACION.

Fuente: La Nación