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Lionel Messi abrió la puerta y otros pueden seguirlo: las dudas de los referentes de la selección
La puerta que dejó abierta Lionel Messi con su despedida es demasiado grande como para pensar que será el único en atravesarla. Si el jugador que marcó una era en la selección entendió que había llegado el momento de cerrar su ciclo, detrás suyo pueden aparecer varios más. Leandro Paredes lo planteó públicamente este martes: “Va a ser difícil que siga”, dijo uno de los principales laderos del rosarino junto a Rodrigo De Paul y parte estable de la selección desde 2017. Pero su caso no es aislado. Desde Lionel Scaloni hacia abajo, son varios los referentes de este ciclo histórico que también evalúan cerrar su etapa.En tres semanas se abre una nueva ventana FIFA y, por ahora, la lista es una incógnita, porque todavía hay jugadores que deben resolver su futuro. Los motivos se repiten: la ausencia de Messi, que modificó por completo el escenario; la incertidumbre sobre Scaloni y una renovación que tarde o temprano deberá comenzar. Messi absorbía buena parte de las presiones, dentro y fuera de la cancha, y su salida también puede empujar a otros apellidos pesados a tomar la misma decisión.En los días siguientes a la derrota ante España fueron varios los futbolistas argentinos que dejaron latente la posibilidad de una salida. En ese momento, muchas de esas declaraciones parecieron producto de la frustración por la derrota: la selección campeona del mundo fue ampliamente superada en el partido decisivo y dejó la sensación de no haber estado a la altura, más allá de que sobre el cierre del alargue contó con una chance clara para forzar los penales. Sin embargo, a un mes y medio de aquella final en Nueva Jersey, la incertidumbre sigue abierta.En el caso de Paredes, son tres los motivos que lo llevan a analizar su situación. Por un lado, la edad: llegaría al próximo Mundial a punto de cumplir 36 años. Por otro, la suspensión: esperaba recibir alrededor de tres fechas por su cruce con el español Gavi tras la final y finalmente le dieron diez. Y hay una cuestión más de fondo: sabe que, esté quien esté al frente del equipo, se viene una etapa de cambios. Una transición en la que los más jóvenes empezarán a ganar terreno y tendrán el difícil desafío de sostener el nivel de uno de los planteles más ganadores de la historia de la selección. Son razones que, con matices, se repiten en varios casos.Además, Argentina ya no cuenta con sus dos principales referentes: Lionel Messi, dueño de la cinta de capitán durante los últimos 16 años, y Nicolás Otamendi, otro histórico y elegido su reemplazante en la capitanía por sus propios compañeros. Los dos decidieron dar por terminado su ciclo después del Mundial. Y las dudas también alcanzan al banco.Scaloni advirtió que cumplirá su contrato hasta diciembre, pero todavía no resolvió si seguirá a partir de 2027. El técnico postergó las charlas por una extensión que antes del Mundial parecía encaminada y también cambió su discurso. Pasó de remarcar que ocupaba un lugar privilegiado al que todos querían llegar y dar casi por hecha su permanencia a ponerla seriamente en suspenso: para seguir, dijo, deberán darse “muchas cosas” y no todas tienen que ver con el monto del acuerdo. Por estos días está en Mallorca, alejado de todo, y tampoco publicó nada por la despedida de Messi.Hay un desgaste lógico después de tantos años de trabajo con casi el mismo grupo. Y pensando en el Mundial 2030, con la Copa América 2028 como parada intermedia, será necesario tocar varios puestos y empezar a prescindir de futbolistas a los que, en muchos casos, fue el propio Scaloni quien llevó a la selección. Un recambio que, por los vínculos construidos y la gratitud hacia varios de ellos, tampoco será sencillo para el entrenador si finalmente decide seguir.Muchos de los jugadores que todavía no definieron si seguir, incluido Paredes, esperan justamente esa decisión para saber qué lugar tendrán en lo que viene, si Scaloni piensa contar con ellos y, en ese caso, durante cuánto tiempo y en qué rol. Sobre todo aquellos que superan los 30 años y llegarían al próximo Mundial ya cerca del final de sus carreras.“Muchos van a pensar si seguir o no”, había advertido Paredes, que ahora fue más explícito: “La vara está muy alta y seguir compitiendo de esa manera y logrando cosas importantes va a ser complicado”.Emiliano Martínez fue uno de los primeros en poner el tema sobre la mesa. “Queda reflexionar muchas cosas y ver cómo se sigue hacia adelante y si es momento de dar un paso al costado”, escribió después de la final. Dibu tendrá 35 años en la Copa América de 2028 y 37 en el Mundial 2030.Nicolás Tagliafico, de 34, es otro de los que evalúa su próximo paso. “Creo que fue el último, ya no me da para otro”, dijo sobre el Mundial. Y agregó: “Uno tiene que empezar a pensar si te vas en el mejor momento o por ahí después no rendís como querés y no te vas vos, y te sacan”. Tagliafico llegó al Mundial sin tener el puesto asegurado en Olympique de Lyon y por estas horas define su destino entre Juventus y Atlético de Madrid, en busca de más minutos.Con 32 años, De Paul atraviesa una situación parecida a la de Paredes. Todavía no se refirió al tema, aunque también formaba parte del círculo más cercano a Messi, y durante el Mundial perdió el carácter de intocable que había tenido durante buena parte del ciclo. Salió en algunos partidos y tampoco tuvo el despliegue de otros tiempos que lo había convertido en una pieza fundamental. La decisión de Scaloni y el rumbo que tome la selección marcarán también qué camino elige, aunque por edad todavía tiene margen para sostenerse algunos años en alto nivel, a contramano de su actualidad en una liga menos competitiva como la MLS.Hay otros casos en los que el recambio podría darse directamente por decisiones futbolísticas. Nahuel Molina, de flojo Mundial, todavía debe cumplir seis fechas de suspensión y recién podría volver en 2027. Gonzalo Montiel y Giovani Lo Celso continúan arrastrando problemas físicos que pueden abrirles espacio a otros nombres. Agustín Giay o Agustín Capaldo aparecen entre las alternativas para el lateral derecho; Franco Mastantuono y el propio Valentín Barco, entre las opciones para refrescar el mediocampo.Detrás aparece una base más estable, con jugadores que ya tienen recorrido pero también mucho por dar: Cristian Romero, Lisandro Martínez, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Julián Álvarez, Lautaro Martínez y Thiago Almada, entre otros.En pocas semanas se conocerá la primera lista de Scaloni desde la final. En principio, la intención de la AFA es homenajear a los subcampeones del mundo, por lo que de esa primera convocatoria formaría parte buena parte de los futbolistas que disputaron el torneo, con las excepciones de Paredes y Molina por sus suspensiones, y con Thiago Almada, que debe una fecha. Pero en esa ventana la intención es sumar más partidos, que a esta altura serían todos en el país, y habrá que ver si Scaloni, en caso de seguir, pretende completar esa agenda con jugadores a los que quizá ya no proyecte para la etapa que viene.Existe, además, otro condicionante: la falta de competencia oficial. Argentina será anfitriona de uno de los partidos inaugurales del próximo Mundial y tiene asegurada su clasificación. Más adelante se oficializará si deberá disputar o no las eliminatorias, una definición determinante. Si finalmente no las juega, tendrá que armar durante buena parte de los próximos años un calendario de amistosos mientras el resto de las selecciones disputa partidos oficiales.Aún quedan muchas decisiones por tomar. Y el vacío que dejó Messi puede hacerse todavía más grande si, detrás suyo, otros empiezan a cruzar la misma puerta.
Fuente: La Nación Deportes