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Legisladores opositores viajan a Brasilia para tomar distancia de Milei y recomponer el vínculo con Lula
Una comitiva multipartidaria de diputados argentinos viajará este martes a Brasilia con un doble objetivo. Por un lado, buscan abrir un canal de diplomacia parlamentaria para contribuir a recomponer la relación con Brasil. También pretenden transmitir que los ataques de Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva no cuentan con el respaldo del resto del arco político.La iniciativa fue impulsada por Nicolás Massot (Encuentro Federal), quien viajará acompañado por Germán Martínez (Unión por la Patria), Martín Lousteau y Esteban Paulón, de Provincias Unidas, Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), Eduardo Falcone (MID) y Oscar Herrera Ahuad (Argentina Federal). La Libertad Avanza (LLA) también fue invitada a integrar la delegación, pero decidió no participar.El gesto fue consensuado entre representantes de distintos espacios políticos con la intención de exhibir una posición transversal frente a la escalada entre ambos gobiernos. Consideran que la relación con Brasil, principal socio comercial de la Argentina, debe ser preservada como una política de Estado y quedar al margen de las diferencias ideológicas entre sus presidentes.TENEMOS QUE PRACTICAR UNA DIPLOMACIA PARLAMENTARIA ENTRE TODOS LOS BLOQUES PARA RECONSTRUIR LA RELACIÓN CON BRASILEl Congreso no puede ser espectador del deterioro de nuestra relación con Brasil. 🇧🇷🇦🇷Propongo una diplomacia parlamentaria transversal con todos los bloques para… pic.twitter.com/upVmlNuT2w— Eduardo Valdés (@eduardofvaldes) August 27, 2026“La política exterior de la Argentina no puede quedar sometida a las afinidades personales de un Presidente. Brasil es nuestro principal socio comercial y geopolítico: la prioridad de nuestro país debe ser consolidar esa alianza, no atacarla y destruirla”, planteó Massot al anunciar la misión.El diputado sostuvo que informó de la iniciativa al canciller Pablo Quirno, quien, según relató, le aseguró que nadie en el Gobierno pretende romper el vínculo con Brasil. El viaje también fue coordinado con el embajador brasileño en la Argentina, Julio Bitelli, quien no volvió a la sede de Buenos Aires desde que Lula resolvió su llamado a consultas.La misión constituye la primera iniciativa política de peso desde el Congreso para intentar amortiguar la crisis bilateral desatada por los reiterados ataques de Milei contra Lula. El presidente argentino decidió involucrarse abiertamente en el proceso electoral brasileño al apoyar la candidatura de Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Las elecciones generales en Brasil serán el próximo 4 de octubre, donde los dos principales contendientes son Bolsonaro y Lula, del Partido de los Trabajadores.En Brasilia, la delegación será recibida por el senador Nelson Trad, del Partido Social Democrático (PSD), presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa Nacional del Senado Federal. Los legisladores también mantendrán reuniones en Itamaraty. Según aclararon sus integrantes, cada uno costeará su viaje.Pero la búsqueda de un canal de diálogo con el país vecino también la plantearon los propios libertarios. Durante la última sesión, después de que Massot anunciara la iniciativa, el diputado Damián Arabia (LLA) sostuvo: “Queremos que el Estado de Brasil no tome represalias contra la República Argentina y contra los argentinos”. El legislador aliado a Patricia Bullrich agregó: “Las relaciones entre los estados y sus pueblos están por encima de las diferencias circunstanciales de sus dirigentes”.En la misma línea, Maximiliano Ferraro reivindicó la conformación de una “comitiva plural y multipartidaria” y sostuvo que la relación entre la Argentina y Brasil “debe ser una política de Estado y estar por encima de las diferencias políticas e ideológicas circunstanciales”.La crisis bilateral escaló después de que Milei participara de la convención nacional del Partido Liberal, donde se confirmó la candidatura presidencial de Bolsonaro. Allí volvió a referirse a Lula como “el presidiario” y calificó de “basura calva” al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.Luego, el Presidente profundizó sus críticas en distintas entrevistas. Volvió a llamar a Lula “ladrón” y “presidiario” y se involucró abiertamente en la campaña brasileña: “Esperemos que Brasil también se pinte de azul, por el bien de los brasileños. Sacarse a los corruptos y chorros de encima siempre es bueno, sacarse a los zurdos de encima siempre es bueno”.La escalada llevó al gobierno brasileño a llamar a consultas a Bitelli y mantenerlo en Brasil, además de reducir el nivel de la relación diplomática. Brasilia también comunicó al embajador argentino, Daniel Raimondi, que el vínculo bilateral sería rebajado al nivel de encargado de negocios.La decisión marcó un deterioro inédito en la relación entre ambos países desde el retorno de la democracia. Es precisamente esa relación la que los legisladores buscarán separar esta semana de la confrontación personal entre Milei y Lula.
Fuente: La Nación