El precio de los toros se despegó del valor del novillo y refleja el creciente interés de los productores por invertir en genética. Según Alfonso Bustillo, criador de La Llovizna y hasta hace pocos meses presidente de la Asociación Argentina de Angus, en los remates de esta temporada los reproductores se están pagando hasta un 25% más en kilos de novillo que en años anteriores.
“Hubo, evidentemente, un desacople del precio del toro con el precio del novillo y, tal vez, con la inflación. Si lo calculás en moneda dura, estamos pagando más caro los toros este año que el año pasado”, explicó el productor a Bichos de Campo, y repasó las principales tendencias que hoy arroja ese mercado.
Como referencia, Bustillo señaló que los toros Puro Controlado se están comercializando en general entre 1.800 y 2.200 kilos de novillo, mientras que los ejemplares de mayor calidad genética pueden alcanzar valores todavía superiores. “Años anteriores el Puro Controlado se vendía a 1.500 kilos de novillo. Hoy, se ve como se puede llegar a los 3.000 kilos, hasta 10 millones de pesos sin problemas. Estamos viendo remates que llegan a esos promedios”, indicó.
Para el referente, la explicación está en que la genética comenzó a ser considerada un insumo estratégico para mejorar la productividad. “La gente se dio cuenta de que es un insumo que no es demasiado fuerte en los costos, pero que tiene un impacto enorme en la producción”, sostuvo.
El cambio también se observa entre las nuevas generaciones de ganaderos, que incorporan cada vez más información genética a sus decisiones. “Los jóvenes no conciben invertir en la actividad sin saber qué genética están metiendo adentro”, señaló.
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En ese contexto, el criador destacó el buen momento del negocio ganadero, con demanda tanto externa como interna. “Hay rentabilidad, hay buen precio, hay buen forraje y hay perspectivas a futuro también para el negocio de la carne, que está muy bien porque hay mucha demanda para la exportación. Estados Unidos tracciona, China tracciona, Europa tracciona”, describió.
Con ese escenario llegará el viernes 4 de septiembre el remate anual de La Llovizna, que se realizará en el predio de Angus, en Cañuelas, lindero al Mercado Agroganadero. La oferta estará integrada por 140 toros, entre Puro Controlado y Pedigree, negros y colorados, además de 280 vaquillonas, en su mayoría paridas, tanto de esa como de otras cabañas invitadas.
“Somos muy enfáticos en el fenotipo, porque el modelo hace a la función. Nos gusta un toro lindo y nos gusta un toro que pueda cumplir la función que tiene que cumplir, en este caso, carne”, explicó Bustillo, que insiste en que su cabaña le da mucha relevancia a combinar la selección visual con la información genética.
Esto es lo que permite direccionar la producción hacia diferentes objetivos: facilidad de parto, kilos al destete, peso final, producción de leche, calidad y cantidad de carne y eficiencia de conversión.
“Si la eficiencia de conversión nos permite seleccionar aquellos animales que consumiendo lo mismo producen más, y alguien está interesado en esta variable, hay que ofrecérsela”, afirmó. En su propio rodeo, La Llovizna utiliza los DEPs para seleccionar la reposición, aunque Bustillo remarca que esa información no debe confundirse con una herramienta comercial.
La subasta estará a cargo de Sáenz Valiente Bullrich, que trabaja con La Llovizna desde 1990. Para los compradores habrá 5% de descuento por pago contado, 90 días libres más otros 90 días con el 10% y financiación mediante tarjetas Provincia, Nación y Galicia.
“Creo que es un buen momento para invertir en genética”, afirmó Bustillo. Y resumió el impacto esperado con un ejemplo sencillo: “Si hacés todo igual, la nutrición, el manejo, la sanidad, en dos rodeos, en uno metés genética y en el otro no, la diferencia puede ser muy importante y el costo es prácticamente el mismo”.
Agro & Campo
Los toros se desacoplan del novillo y se pagan hasta un 25% más por la alta demanda de genética: “La gente se dio cuenta de que tiene un impacto enorme”, señala Alfonso Bustillo
Fuente: Bichos de Campo