Economía
Cavallo pidió liberar el mercado cambiario, reducir impuestos al crédito y dijo que no toda emisión es inflacionaria
Domingo Cavallo pidió al gobierno de Javier Milei avanzar hacia una “plena ortodoxia monetaria”, además de profundizar cambios en el mercado cambiario y en el sistema financiero.En un texto publicado en su blog personal bajo el título ¿Y si el gobierno complementa la ortodoxia fiscal con ortodoxia monetaria?, el exministro de Economía afirmó que la administración libertaria logró instalar la disciplina fiscal como eje central de la política económica, pero volvió a remarcar que todavía quedan pasos pendientes para fortalecer la estabilidad.Una de sus principales definiciones estuvo vinculada al régimen cambiario. Cavallo consideró que la mejor forma de eliminar las expectativas de una devaluación repentina es avanzar hacia una flotación plena del dólar.“En mi opinión, la mejor forma de que, hacia el futuro, tiendan a desaparecer las expectativas de un salto cambiario desestabilizador es que de una buena vez se deje flotar el tipo de cambio en un mercado verdaderamente libre y único de cambio”, sostuvo.Para respaldar su propuesta, recordó el esquema aplicado entre diciembre de 1989 y marzo de 1991, en los meses previos a la puesta en marcha de la convertibilidad. Según sostuvo, el contexto actual ofrece condiciones particularmente favorables para dar ese paso.“Si no se hace ahora, es difícil que en el futuro se encuentre un momento en que el superávit comercial sea más alto que el actual y las condiciones externas sean más favorables”, señaló.Asimismo, Cavallo cuestionó la presión impositiva que enfrentan los créditos bancarios en medio de la discusión sobre las tasas de interés y el deterioro de algunos indicadores de morosidad.“No puede soslayarse el grave inconveniente que significa el tratamiento impositivo de la tasa activa de interés. Además del margen que necesitan aplicar los bancos entre la tasa que cobran por sus préstamos y la que pagan a los depositantes, el IVA e Ingresos Brutos que se aplican sobre la tasa activa y, en algunos distritos, el impuesto de sellos, llegan a duplicar el costo financiero total para el deudor”, afirmó.Y agregó: “No podrá existir un sistema financiero realmente funcional a una economía con capacidad para crecer si no se corrige urgentemente esta fuerte distorsión”.El exfuncionario también destacó la necesidad de acompañar la actual ortodoxia fiscal con una estrategia monetaria diferente. En ese marco, vinculó la discusión con la continuidad política del programa económico más allá de las próximas elecciones presidenciales.“Estoy convencido que, para que la campaña electoral de 2027 maximice las chances de continuidad, el gobierno debería acompañar, desde ya, la ortodoxia fiscal con un avance anunciado y bien planeado hacia la plena ortodoxia monetaria”, escribió.Cavallo dedicó parte de su texto a explicar qué entiende por ese concepto y aclaró: “No confundir ortodoxia monetaria con control cuantitativo del dinero”.En ese contexto, afirmó que en países con antecedentes de inflación persistente no puede equipararse toda emisión monetaria con una política inflacionaria. En particular, distinguió entre la emisión destinada a financiar déficits fiscales y aquella asociada a la acumulación de reservas.“Si bien es muy claro que emitir dinero para financiar un déficit fiscal es seguramente inflacionario, no puede sostenerse que la emisión de dinero para acumular reservas que apuntalarán el crédito externo del país y ayudarán a crear confianza en la moneda local, vaya a complicar la lucha contra la inflación”, sostuvo.Como respaldo de ese argumento, recordó los años noventa. “La experiencia de la convertibilidad de los 90s desmiente categóricamente que la emisión asociada a la acumulación equivalente de reservas es inflacionaria”, concluyó.
Fuente: La Nación