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Nepal acelera el dramático rescate de trabajadores atrapados en túneles hidroeléctricos
NUWAKOT, Nepal.– Equipos de rescate de Nepal intensificaron este domingo las tareas para llegar hasta cientos de trabajadores que quedaron atrapados o incomunicados en túneles de proyectos hidroeléctricos tras las inundaciones y los deslizamientos que afectaron el norte del país.Uno de los principales operativos se concentra en el complejo Upper Trishuli, en los distritos de Nuwakot y Rasuwa, donde las autoridades estiman que unas 350 personas podrían permanecer atrapadas en los túneles del proyecto. Los equipos de emergencia lograron avanzar hasta la entrada del túnel 3A y comenzaron a retirar barro y escombros para intentar abrir un acceso hacia el interior.Los rescatistas se mantienen en máxima alerta ante la posibilidad de nuevas inundaciones provocadas por un lago que se formó en lo alto de las montañas del Himalaya después de las inundaciones iniciales del miércoles.Datos de monitoreo del Ministerio de Recursos Hídricos de China mostraron a última hora del viernes que el lago había disminuido de tamaño. El nivel del agua bajó unos 10 metros desde el punto máximo registrado el jueves por la mañana, informó la televisión estatal china CCTV. El sábado, la emisora mostró imágenes de rescatistas que llegaban al puerto de Gyirong, el cruce fronterizo entre China y Nepal que resultó gravemente afectado por las inundaciones. “¿Alguien, alguien?”, gritaban los equipos mientras buscaban sobrevivientes.Las tareas están condicionadas por la cantidad de material acumulado, los daños en la infraestructura y el riesgo de nuevos desprendimientos. Los rescatistas preparan el ingreso de equipos especializados, entre ellos sistemas de oxígeno y cámaras, para determinar si existen personas con vida en el interior.El Ejército de Nepal desplegó personal y maquinaria pesada para retirar los escombros y permitir el ingreso de los equipos de emergencia. Los especialistas también evalúan accesos alternativos a los túneles para evitar los sectores que quedaron bloqueados por el barro y las rocas.Según Dharam Raj Uprety, jefe de la autoridad nacional de gestión de desastres de Nepal, unos 10.000 soldados nepalíes fueron desplegados para las operaciones de rescate en los túneles, junto con especialistas de China e India. “Es muy difícil porque hay muchos escombros y no podemos usar explosivos para abrirnos paso”, dijo Uprety.Las autoridades calculan que entre 35 y 40 personas podrían estar atrapadas dentro del túnel 3A, donde los equipos de rescate ampliaron la entrada del pasaje después de localizarla el domingo.“Esta cifra se basa en información recabada de personas de pueblos cercanos y no ha sido confirmada de forma independiente”, declaró Nishesh Shrestha, asesor del legislador nepalí Sagar Dhakal.Las autoridades calculan que la principal zona de trabajo se encuentra a unos 180 metros dentro del túnel. Llegar hasta ese punto podría proporcionar la primera indicación clara del estado y la ubicación de los trabajadores que permanecen atrapados bajo tierra.El complejo Upper Trishuli incluye instalaciones hidroeléctricas construidas en una zona montañosa atravesada por el río Trishuli. La crecida provocada por el desastre dañó caminos, puentes y accesos y dejó aisladas varias instalaciones.Las autoridades informaron que al menos dos personas fueron rescatadas en el área del túnel mientras continuaban las operaciones para despejar los accesos. Sin embargo, todavía no existe un número definitivo de trabajadores que permanecen atrapados, y las cifras han variado durante los últimos días a medida que los equipos recuperaban las comunicaciones con las zonas afectadas.La situación de Upper Trishuli forma parte de una emergencia más amplia en la infraestructura hidroeléctrica del país. Al menos 11 proyectos resultaron afectados por las inundaciones a lo largo de los ríos Bhote Koshi y Trishuli, según autoridades y medios locales. Cientos de trabajadores de distintas centrales quedaron aislados o desaparecidos.Un recuento difundido por autoridades nepalíes situó en más de 900 el número de trabajadores de proyectos hidroeléctricos cuyo paradero se desconocía, aunque la cifra continúa cambiando a medida que se restablecen las comunicaciones y los equipos llegan a áreas que permanecieron aisladas.El desastre comenzó después de un desprendimiento de hielo y rocas en una zona del Himalaya. El material cayó sobre un curso de agua y provocó una súbita crecida que avanzó por los valles y alcanzó localidades de Nepal y del Tíbet. La corriente arrastró grandes cantidades de sedimentos y escombros y provocó daños en viviendas, rutas, puentes y centrales hidroeléctricas.En las zonas afectadas, las operaciones de rescate se desarrollan en condiciones difíciles debido a la geografía montañosa, los cortes de rutas y la posibilidad de nuevos deslizamientos. Las autoridades también mantienen la vigilancia sobre los ríos de la región ante el riesgo de nuevas crecidas.Agencias AP y Reuters
Fuente: La Nación