El último gesto solidario de Dolly Parton: la revelación que hizo la hermana de la cantante

Incluso frente al momento más difícil de su vida, Dolly Parton parecía conservar intacta aquella habilidad tan suya para mirar más allá de sí misma. A pocos días de la muerte de la cantante, ocurrida el martes 25 de agosto a los 80 años, su hermana menor, Stella Parton, reveló que la artista estaba dispuesta a someterse a tratamientos experimentales contra el cáncer si los médicos consideraban que ya no existían posibilidades de recuperación. No esperaba un beneficio personal: quería que la información obtenida pudiera servirles a otros pacientes en el futuro.La revelación formó parte de la despedida pública que Stella escribió para recordar a la intérprete de “Jolene” y “9 to 5”. En su mensaje, la también cantante country aclaró que Dolly no construía una imagen de generosidad únicamente para el público. Según contó, la mujer que se veía sobre los escenarios era la misma que conocía su familia: considerada, atenta y pendiente de las necesidades ajenas.“Mi hermana siempre pensaba en los demás”, resumió Stella, antes de pedirles a los admiradores de la estrella que honraran su legado practicando la bondad, acompañando a quienes lo necesitan y ofreciendo parte de su tiempo y sus recursos.Además, Stella aseguró que Dolly había expresado su consentimiento para que su equipo médico probara fármacos experimentales si ya no quedaban tratamientos efectivos, pero no informó que esas pruebas finalmente se hubieran realizado. Tampoco trascendió qué tipo de cáncer padecía la artista ni cuáles fueron las terapias que recibió. Los representantes de Parton solo comunicaron que había atravesado una breve lucha contra la enfermedad y que murió acompañada por sus seres queridos en Tennessee. pic.twitter.com/NZCbRDA3DO— Stella Parton (@StellaParton) August 27, 2026Detrás de ese deseo aparecía una convicción que la cantante había sostenido durante décadas: el éxito tenía sentido si podía convertirse en una herramienta para mejorar la vida de los demás. En 2020, cuando el mundo buscaba una respuesta urgente frente a la pandemia, Parton donó un millón de dólares al Vanderbilt University Medical Center. El dinero fue destinado a la investigación sobre el Covid-19 y contribuyó a los estudios que desembocaron en el desarrollo de la vacuna de Moderna.Su participación no fue solamente económica. En marzo de 2021, cuando recibió su propia dosis, se presentó ante las cámaras con una remera especialmente adaptada y reformuló uno de sus grandes clásicos para cantar “Vaccine, vaccine” sobre la melodía de “Jolene”. Con humor y sin adoptar el tono de una especialista, invitó a sus seguidores a vacunarse y volvió accesible una conversación que todavía despertaba temores y resistencias.Una referente de la filantropíaLa revista científica Nature, al repasar su legado después de su muerte, destacó su cercanía con la investigación, la salud pública y la divulgación. Dolly no era médica ni científica, pero comprendía el poder de su figura y estaba dispuesta a utilizarlo para respaldar a quienes sí trabajaban en esos campos. La ciencia fue solo una de las áreas alcanzadas por su ayuda. Su obra filantrópica más querida fue la Imagination Library, el programa de alfabetización que creó en 1995 como homenaje a su padre, Lee Parton, un hombre al que describía como extraordinariamente inteligente pero que nunca había aprendido a leer ni a escribir. La iniciativa comenzó enviando libros gratuitos a niños de su condado natal, en Tennessee, y luego se extendió a los Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido, Irlanda y Australia.Hasta 2026, el programa había distribuido más de 330 millones de ejemplares. Los libros llegaban directamente a las casas de los chicos desde su nacimiento hasta los cinco años, sin trámites complejos ni condiciones económicas. La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos llegó a definir a Parton como una “titán de la alfabetización infantil”. View this post on Instagram La sencillez de esa propuesta resumía buena parte de su filosofía: identificar una necesidad concreta y actuar. Durante su discurso de aceptación de la Medalla Carnegie de Filantropía, en 2022, explicó que sus donaciones no respondían a un plan sofisticado. Veía un problema y, si estaba a su alcance, intentaba resolverlo.También lo hizo frente a las catástrofes naturales que afectaron a su tierra. Después de los incendios que arrasaron parte del condado de Sevier en 2016, su fundación creó el My People Fund, que distribuyó alrededor de 12 millones de dólares entre las familias que habían perdido sus hogares. Cada grupo familiar recibió mil dólares mensuales durante seis meses y una ayuda adicional al finalizar el programa, sin exigencias sobre cómo debía utilizar ese dinero.En 2024, tras el paso del huracán Helene por el sur de los Estados Unidos, Parton volvió a donar un millón de dólares. Sus empresas y socios comerciales igualaron el aporte para asistir a las comunidades afectadas. También financió becas educativas, tratamientos pediátricos y uniformes para bandas escolares de Tennessee, muchas veces sin comunicar públicamente esas contribuciones. Dolly había crecido como la cuarta de doce hermanos en una familia humilde de las montañas de Tennessee. A lo largo de más de seis décadas de carrera vendió cerca de 100 millones de discos, compuso alrededor de 3000 canciones y obtuvo 11 premios Grammy. Convirtió su nombre en una marca internacional y construyó un imperio empresarial alrededor de Dollywood, su música y distintos emprendimientos comerciales. Sin embargo, la despedida de su familia puso el foco en otra clase de patrimonio.Por pedido de la artista, la familia solicitó que, en lugar de enviar flores, quienes quieran homenajearla realicen donaciones a la Imagination Library. La elección parece cerrar un círculo: aun después de su muerte, el nombre de Dolly Parton seguirá llegando a miles de hogares en forma de un libro.

Fuente: La Nación