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Los gremios rechazaron el aumento propuesto en el Consejo del Salario y abandonaron la reunión
La CGT y las CTA rechazaron este viernes la propuesta del nuevo Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) y abandonaron la reunión del Consejo del Salario, lo que sumió en un estado de incertidumbre la negociación con el Gobierno y las cámaras empresarias.El monto ofrecido por las cámaras fue de 1,8% en septiembre y 1,7% para octubre, una propuesta rechazada de plano por las organizaciones gremiales.Además, las centrales sindicales abandonaron la reunión virtual como forma de protesta por la modalidad utilizada, dado que reclamaban la presencialidad.La CGT advirtió que “un salario mínimo no puede estar en menos de $911.202 y alcanzar los $993.300 en diciembre de este año”.“Nos ofrecieron 468 mil pesos recién en abril del año que viene. No lo vamos a convalidar. Lo que nos ofrecieron fue irrisorio”, manifestó el cotitular cegetista Cristian Jerónimo.A raíz de esta posición de los gremios, el presidente Javier Milei debe laudar para fijar el nuevo monto y el Poder Ejecutivo dispondría el nuevo SMVM por decreto.“El Consejo del Salario debiera ser la paritaria de los que no tienen paritarias. Joden y dejan desprotegidos al 40% de los trabajadores. El Salario Mínimo Vital y Móvil sigue siendo de indigencia. No es vital porque no alcanza para vivir, tampoco es móvil porque se ubica por debajo de la inflación”, denunció el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, a través de un comunicado.Participaron del encuentro virtual la subsecretaria de Trabajo, Claudia Testa, en representación del Gobierno; el abogado Juan José Etala por la Unión Industrial Argentina (UIA) y los sindicalistas Jorge Sola, Octavio Argüello y Jerónimo (por la CGT), y Roberto Baradel y Hugo “Cachorro” Godoy por las CTA de los Argentinos y Autónoma, respectivamente.La postura de las partesLas centrales sindicales CGT, CTA-Autónoma y CTA de los Trabajadores habían propuesto un SMVM de $911.202 para julio y de $993.300 en diciembre, para que luego se vuelva a convocarse al Consejo.Los empresarios, por su parte, ofrecieron 1,8% para septiembre, lo que representa un incremento de “apenas $6.000″, denunciaron los gremios, y de 1,7% de octubre hasta abril.El salario mínimo se encuentra actualmente en $376.600, tras haber sido fijado por decreto en noviembre de 2025. Las centrales sindicales consignaron que, en julio de este año, según el Indec, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.564.716 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT).La definición del nuevo piso salarial sirve como referencia para el salario inicial docente, además de ser un indicador para el trabajo informal y para actividades que no están sindicalizadas en jornadas laborales de ocho horas.Tras este nuevo desencuentro, Jerónimo, uno de los triunviros de la CGT, anticipó que se harán reuniones con los distintos espacios sindicales para “definir los próximos pasos”.Rechazo sindical“Con escasos argumentos la parte empleadora estima siempre aumentos que hoy apenas alcanzan para un kilo de pan. Y el Gobierno, en abierta coincidencia, viene avalando esa postura. Estos valores reflejan una realidad que venimos advirtiendo en cada convocatoria: el salario mínimo no puede consolidarse como un ingreso de pobreza”, afirmó la CGT.A su vez, exigió que los encuentros deberían ser presenciales y consideró que “no existe ningún impedimento que justifique sostener la modalidad virtual cuando están en juego los ingresos de millones de trabajadoras y trabajadores”.“La escasa relevancia que impone el Gobierno nacional en esta instancia queda expresada en la ausencia del titular de la Secretaria de Trabajo en la convocatoria. Un gesto vale más que mil palabras”, dijo la central sobre la actitud de Julio Cordero.También aclaró que la decisión de abandonar la reunión “no implica renunciar al diálogo” sino reclamar por uno “verdadero, con voluntad de negociación y propuestas que permitan a las trabajadoras y los trabajadores vivir dignamente”.Por su parte, la CTA Autónoma sostuvo que la oferta implicaba “continuar deteriorando el poder adquisitivo de los trabajadores” y señaló que el actual salario mínimo se encuentra “en la mitad de lo necesario para cubrir la canasta de indigencia, es decir, de los recursos indispensables para garantizar la alimentación”.
Fuente: La Nación