El Niño: el INTA lanzó un nuevo mapa interactivo que predice el impacto agrícola del fenómeno

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Conicet efectuaron el lanzamiento de AgroENSO, una aplicación web interactiva y de acceso libre que sistematiza información histórica de los últimos 35 años para estimar el efecto de las fases de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) en los principales cultivos extensivos del país.
El desarrollo estuvo a cargo de Juan Pablo Monzón, investigador del Conicet, y de Fernando Aramburu Merlos y Jorge Luis Mercau, especialistas del INTA.
La plataforma integra información climática con datos oficiales y geolocalizados por departamento o partido, de rendimientos de seis cultivos: maíz, soja de primera, soja de segunda, trigo, cebada y girasol.
EL NIÑO EN LA MIRA
“La herramienta adquiere especial interés para la campaña 2026/27, en un contexto en el que las condiciones del Pacífico ecuatorial son consistentes con una fase cálida o El Niño. El Servicio Meteorológico Nacional señala que existe una probabilidad cercana al 100 % de que esta fase se mantenga durante agosto-septiembre-octubre, mientras que las proyecciones de NOAA anticipan un fortalecimiento del fenómeno hacia el último trimestre del año”, recordaron desde el INTA.
En este sentido, uno de los aportes de AgroENSO es mostrar cómo cambia la respuesta de los cultivos según el territorio.
La plataforma corrige la tendencia de los rindes asociada a los avances tecnológicos y de manejo, de manera que las campañas de diferentes períodos puedan compararse y se pueda identificar con mayor claridad la variabilidad vinculada al ENOS.

A nivel nacional, el impacto del fenómeno se concentra de manera contundente en el maíz y la soja, mientras que los cultivos de invierno (trigo y cebada) y el girasol no muestran una respuesta climática significativa.
Sin embargo, la escala promedio oculta grandes diferencias regionales.
EL NIÑO Y SU IMPACTO, POR CULTIVOS Y REGIONES
En maíz, por ejemplo, el 33 % de los departamentos agrícolas presenta una señal climática significativa, destacándose Entre Ríos como la provincia más sensible con un desvío promedio de +17,1% en fases Niño, y picos de +24 % y +28 % en departamentos como Villaguay y Tala.
En contraste, en regiones del sudeste bonaerense, NOA y NEA, la señal desaparece por completo.
Además de los promedios, los desarrolladores recomiendan prestar atención a la frecuencia de años buenos, que resulta más explicativa para la gestión del riesgo.
De las 12 campañas El Niño registradas en la serie, el maíz nacional superó su rinde medio en 10 de ellas, mientras que en soja de primera lo hizo en 11. En contrapartida, durante las 14 campañas La Niña del registro, el rendimiento del maíz a nivel país solo logró superar el promedio general en dos ocasiones.
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En este contexto, los autores de la aplicación coinciden que “mirar el cielo sin medir el suelo es media herramienta”.
De esta manera, AgroENSO funciona como un insumo retrospectivo para calibrar expectativas probabilísticas y planificar ajustes en el lote, cruzando la señal del mapa interactivo con datos clave como el agua útil a la siembra, la dinámica de napas y la posición en el paisaje.
En concreto, el productor puede definir con mayor precisión la fecha y proporción de siembra de maíz, planificar de forma anticipada la logística en bajos inundables, o simplemente identificar si el ENOS carece de influencia directa en su zona de producción.
AgroENSO puede consultarse de manera libre en agroenso.netlify.app y representa un nuevo activo publico tecnológico.
EL NIÑO Y LAS LLUVIAS DEL VERANO
Este lanzamiento ocurre mientras se sigue afianzando el pronóstico de intensidad muy fuerte para el evento El Niño actual.
“El impacto esperado es el de lluvias abundantes en primavera-verano, en vastos sectores del país pero no en todos. La reciente actualización del pronóstico de El Niño en la página web del IRI (Universidad de Columbia) refuerza la previsión de un evento fuerte a muy fuerte que se extenderá al menos hasta el otoño 2027″, repasa, en su último informe semanal, la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA).
Y agrega: “Actualmente el calentamiento en el Pacífico ecuatorial central (Niño 3-4) es de unos 2°C, alcanzando ya el mismo valor que el máximo registrado en el último evento El Niño, durante la campaña 2023-2024, clasificado como ‘moderado’. El pronóstico internacional de consenso estima un máximo de alrededor de 3°C para El Niño actual, valor que se alcanzaría en los últimos meses de 2026. En los últimos 50 años no se ha registrado ningún evento El Niño que haya alcanzado esa intensidad: el mayor calentamiento registrado fue de poco más de 2.5°C entre noviembre de 2015 y enero de 2016 (intensidad muy fuerte)”.
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De todos modos, la ORA también aporta una herramienta que puede oficiar como predictiva: “No necesariamente un evento El Niño más intenso produce impactos más intensos en Argentina, sin embargo se considera prudente prepararse para este escenario”, remarca.
En ese sentido, aporta mapas que muestran la anomalía de las lluvias ocurridas precisamente entre noviembre y diciembre de 2015 y enero de 2016, el anterior pico “Niño”, y en el que las lluvias muy superiores a las normales se concentraron en el norte del Litoral, especialmente en diciembre.
En cambio, en la zona núcleo, por ejemplo, las precipitaciones fueron en general inferiores a las normales durante diciembre y enero.

“Si bien se trata de un caso particular, los mapas nos permiten identificar las áreas que podrían verse más afectadas por lluvias intensas”, cierra la ORA. .

Fuente: InfoCampo