Alejandro Awada, actor: “Lamenté que mi hija quisiera ser actriz, me hubiera gustado que estudiara una carrera”

El domingo, Alejandro Awada asistió como invitado al programa Almorzando con Juana (eltrece), conducido por Juana Viale. En una mesa compartida junto a diversas figuras del espectáculo y la cultura, el reconocido actor se sinceró sobre su rol de padre y rememoró el momento exacto en que su hija, Naiara Awada, le comunicó su firme decisión de seguir sus mismos pasos en el mundo de la actuación. Lejos de ocultar sus emociones de aquel entonces, el artista admitió con absoluta franqueza que la noticia no fue del todo de su agrado inicial y explicó detalladamente las razones de su preocupación.Durante la charla, la conductora le consultó directamente sobre cómo había tomado la vocación de Naiara en sus comienzos. Sin dudarlo, Awada respondió entre risas, pero con un tono profundamente reflexivo: “No me gustó, lo lamenté mucho”. Ante la mirada de sorpresa de los demás comensales, el actor aclaró que su primera reacción estuvo ligada al conocimiento de primera mano que tiene sobre las dificultades, la inestabilidad laboral y las presiones que caracterizan a la profesión artística. Según detalló, el ámbito del espectáculo suele ser un terreno bastante complejo, por lo que la decisión de su hija encendió de inmediato un instinto de protección paterna.Al profundizar sobre el tema, Awada reveló que en su momento le habría dado mucha más tranquilidad que su hija eligiera una formación académica tradicional. “Me hubiese encantado que estudie una carrera y que la desarrolle”, afirmó el intérprete sin vueltas. Ante la repregunta de Juana Viale sobre qué áreas le habrían gustado para ella, el actor mencionó campos vinculados a las ciencias humanas como la filosofía, la historia o las letras. En ese momento, las demás invitadas intervinieron para señalar que la actuación también implica un estudio riguroso, continuo y en muchos casos universitario, a lo que Awada coincidió, aunque puntualizó que se refería a un tipo de formación académica más orientada al análisis teórico y la lectura de libros.Sin embargo, el artista reconoció que la pasión de su hija por la actuación fue algo inquebrantable desde que era muy joven. “Ella desde muy pequeña quiso ser actriz, y ese deseo fue más fuerte que mi incapacidad para aceptarlo de entrada”, expresó con evidente afecto. A pesar de sus dudas e incertidumbres iniciales, Awada remarcó que con el paso del tiempo logró procesar la situación, dejar de lado sus propios miedos y brindarle un apoyo incondicional en su desarrollo profesional. “Me acomodé como pude y hoy la acompaño siempre”, cerró.De esta manera, la revelación del actor dejó al descubierto la encrucijada que atraviesan muchos padres artistas cuando sus hijos deciden heredar un oficio apasionante pero a menudo incierto. Con su testimonio sincero en la mesa Viale, Alejandro Awada no solo evidenció su lado más humano y protector, sino que también ratificó el sólido vínculo que lo une a Naiara, priorizando la felicidad y la vocación de su hija por encima de sus propios deseos iniciales.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA

Fuente: La Nación