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Exequiel Zeballos, de figura a borrado: Boca busca un acuerdo contrarreloj para no perder al jugador sin recibir dinero
En la práctica de este miércoles en Ezeiza, en la que Rodolfo Arruabarrena probará el equipo para el partido del viernes ante Lanús, Exequiel Zeballos no jugará para los titulares y tampoco para los suplentes. Como viene ocurriendo desde después del Mundial, realizará la primera parte del entrenamiento con el grupo y luego, cuando el técnico reparta las pecheras, quedará al margen para realizar otros ejercicios. El delantero que supo ser el jugador más cotizado del plantel azul y oro hoy atraviesa una situación particular: a cuatro meses del vencimiento de su contrato, no aceptó la propuesta de renovación y ningún club está dispuesto a pagar por él los millones que pretende la dirigencia, sobre todo porque en 129 días podría quedarse con el pase en su poder y sumarse a cualquier equipo a costo cero. Por ejemplo, a Napoli, el conjunto que más interés mostró por contratarlo. Zeballos jugó su último partido en Boca el 28 de mayo, cuando completó los 90 minutos en la derrota 1-0 ante Universidad Católica, la noche en que el equipo de Claudio Ubeda selló su eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores. Desde entonces, y una vez terminado el receso, continuó entrenándose con el plantel pero sin ser tenido en cuenta por Arruabarrena, en una decisión consensuada entre la dirigencia y el entrenador: ni el club quiere ofrecerle una vidriera a un futbolista que puede marcharse libre ni el técnico pretende contar con alguien que no esté enfocado al 100% y muy posiblemente deje Boca en el corto plazo.Las charlas por la renovación del Changuito se aceleraron a finales de 2025, cuando el atacante de 25 años tuvo un gran cierre de Clausura y un partido consagratorio ante River, en la Bombonera, donde convirtió uno de los goles de la victoria por 2-0. Luego siguió como titular y protagonizó el recordado cambio de Úbeda ante Racing: Boca perdía 1-0 y el técnico decidió reemplazarlo cuando faltaban 20 minutos. A partir de ese momento, su rendimiento comenzó a decaer y a esa situación se sumaron distintos problemas físicos que le impidieron tener continuidad, además de las idas y vueltas por su nuevo futuro.Boca le ofreció un nuevo contrato con una leve mejora salarial. En el club explican que, pese al buen momento que atravesaba entonces, ya había recibido un incremento considerable en su anterior renovación, que también coincidió con una etapa de muy buen rendimiento, antes de la patada de Milton Leyendeker ante Agropecuario, por la Copa Argentina, que terminó dejándolo cinco meses fuera de las canchas. A su regreso nunca volvió a sostener aquel nivel y en distintos mercados incluso tuvo posibilidades de salir a préstamo.El futbolista pretendía un aumento más importante y, después de varias semanas de negociación, tanto la dirigencia como su representante decidieron dar por terminadas las conversaciones. No hubo acuerdo por el sueldo, la extensión del vínculo ni el monto de la cláusula de rescisión. En aquel momento, Zeballos aseguró que no se iría de Boca sin dejarle dinero al club, aunque tampoco acercó después una propuesta que satisficiera las pretensiones de la dirigencia. Boca pretende recibir al menos la mitad del valor de la cláusula, fijada en 15 millones de euros, pero ahora los tiempos empiezan a apretar: si no logra venderlo en este mercado, corre el riesgo de quedarse sin el jugador y sin dinero a cambio. Desde abril, Zeballos tiene en sus manos la última propuesta que le acercó Boca. Desde el club fueron claros: no habría una oferta mejor. Por eso, ante la falta de un interés concreto desde el exterior, decidieron que continuara entrenándose con el plantel, con la expectativa de que más temprano que tarde terminara aceptando la renovación. A esta altura, ninguna de las partes parece dispuesta a ceder y por eso comenzaron a aparecer otras alternativas.Napoli insistió a finales de 2025 y volvió a hacerlo en este mercado. Sin embargo, por una cuestión vinculada con el fair play financiero y también por la posibilidad de contratarlo libre dentro de pocos meses, nunca avanzó a fondo con Boca. Una de las opciones que ahora se analiza es que el Xeneize perciba al menos una compensación o firme un convenio con Napoli que le permita conservar un porcentaje de la ficha o de una futura transferencia. Es una modalidad que Boca ya utilizó con algunos juveniles que terminaron sus contratos: aun cuando no eran tenidos en cuenta, buscó preservar una parte pensando en una eventual venta posterior.En las principales ligas de Europa el mercado de pases cierra el próximo martes, por lo que parece difícil que pueda alcanzarse un acuerdo antes de esa fecha. Celta de Vigo fue otro de los clubes que mostró interés, aunque rápidamente quedó fuera de carrera. Napoli, en cambio, ya tiene apalabrado con Zeballos un contrato por cinco temporadas, pero todavía no llegó a un entendimiento con Boca. Mientras tanto, el club ya encontró en Leonel Flores una alternativa en su posición e invirtió más de siete millones de dólares en el regreso de Sebastián Villa, por lo que tiene el puesto cubierto.Zeballos, que disputó 140 partidos en Boca, convirtió 16 goles y ganó cuatro títulos, pasó en menos de un año de ser una de las grandes figuras del equipo y el futbolista que podía convertirse en una venta récord a estar relegado en la consideración, quedar fuera de las fotos oficiales del club y convivir con un futuro incierto. Todo, en medio de una larga inactividad que llegó justo cuando parecía atravesar el mejor momento de su carrera.
Fuente: La Nación Deportes