Quién es María Soledad Calle, la sindicalista que compró el departamento de abajo de Cristina Kirchner

María Soledad Calle fue concejala de Campana, donde construyó su carrera política. Actualmente es presidenta de una federación sindical para América Latina y el Caribe, y defiende la gestión de Abel Furlán en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Acompañó al gobernador Axel Kicillof en actos de campaña y expresó varias veces su idolatría por Cristina Fernández de Kirchner. Todo eso define a Calle, la propietaria del departamento de abajo del de la expresidenta en San José 1111.Dos meses después de iniciado el arresto domiciliario de Cristina, el consorcio de propietarios en San José 1111 sufrió cambios. El 20 de agosto del año pasado, Calle escrituró a su nombre un departamento en ese edificio, a un precio de US$189.000, tal como refleja un informe del Registro de la Propiedad Inmueble de la Ciudad de Buenos Aires.Unos días antes ya había adquirido un vehículo BMW, según documentos oficiales a los que accedió LA NACION. Seis meses después, en febrero de este año, apareció en una denuncia por presunta administración fraudulenta en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Esa causa judicial investiga si existió una incompatibilidad en un contrato firmado entre el gremio y la empresa USEM. Calle participó de su creación en diciembre de 2022, según documentos en manos de la Justicia. Y figura como vicepresidenta. En febrero de 2023, tal como reveló el diario Clarín, se firmó un acuerdo entre la UOM y USEM. El gremio le cedió a la empresa de Calle la administración del 80 por ciento de los aportes de sus 200.000 afiliados.A partir de ese momento, USEM SA se quedó con el 0,5% del total de los aportes de los trabajadores de la UOM. Un negocio que habría significado una ganancia de unos $100 millones mensuales. “No compré nada. Es una disputa sindical y de poder. No tengo ninguno de los roles que se me asigna, no tengo ningún cargo en la UOM y no soy empleada de USEM. Me eligieron como blanco y me están haciendo pedazos la vida”, sostuvo Calle en diálogo con LA NACION.En el pasado, la dirigente sindical fue funcionaria pública. Arrancó en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, luego saltó a la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense y en 2015 desembarcó en el Concejo Deliberante de Campana, donde presidió el bloque de La Cámpora durante cuatro años. A partir de ese momento, lideró la oposición al intendente Sebastián Abella (PRO) y proyectó su carrera política en el ámbito provincial.En redes sociales expuso sus recorridas en territorio bonaerense junto a Kicillof durante la época de campaña de 2023. Se los ve con mamelucos, y también arriba de escenarios. En ese año electoral también compartió una foto con el senador Wado de Pedro, quien estuvo cerca de ser precandidato presidencial. Finalmente, apoyó la campaña de Sergio Massa. “Peronismo”, escribió en un tuit en septiembre de 2023 acompañado por una foto del exministro de Economía con la por entonces cúpula de la CGT.Antes de eso, en 2022 visitó a la entonces vicepresidenta en su despacho del Senado y posteó algunas imágenes. “El amor no se proscribe. Vayas donde vayas, estaremos. ❤️🇦🇷“, le dedicó luego de ese encuentro, el 6 de diciembre de ese año.“NADA SIN CRISTINA”, escribió en Facebook el 11 de marzo de 2023. “Los corazones no comprenden texto. ”El 25, Argentina con Cristina", volvió a publicar dos meses después, en alusión al acto de la entonces vicepresidenta que iba a realizarse el 25 de mayo. Y ese día citó una frase de ella: “Aunque me quieran matar o meter presa, yo nunca voy a ser de ellos. Yo soy del Pueblo”. A propósito de su actividad sindical, Calle compartió varias imágenes en marchas junto a columnas de la UOM, en las que también aparece Abel Furlán. Y en el exterior también participó de distintos eventos sindicales en Turquía, Brasil y Austria, entre otros países.Su perfil de Facebook y X (exTwitter) contiene esta información política, pero nada muestra sobre el departamento que la ubica en el mismo edificio que la expresidenta o el BMW del que adquirió la mitad.

Fuente: La Nación