Qué dice la autopsia del abogado salteño que murió en su celda tras ser condenado por matar a su mujer

José Eduardo Figueroa, condenado hace cuatro meses a prisión perpetua por el femicidio de su esposa Mercedes Kvedaras en Salta, fue hallado muerto en su celda de la Unidad Carcelaria 1 de la provincia. El informe preliminar de la autopsia determinó que el hombre falleció por asfixia por ahorcamiento.Figueroa había sido encontrado en una situación crítica en el calabozo del Pabellón F de cárcel de Villa Las Rosas. Pese a la asistencia que recibió, murió horas después.Al tomar conocimiento, el fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Daniel Espilocín, se trasladó al lugar. Se dispuso el trabajo de personal de Criminalística del Cuerpo de Investigaciones Fiscales y el traslado del cuerpo al Servicio de Tanatología Forense del CIF, para realizar la correspondiente autopsia médico-legal.Según informó el Ministerio Público Fiscal de Salta, el abogado Figueroa, de 46 años, se encontraba alojado en la UC 1 tras haber sido condenado el 30 de abril pasado a la pena de prisión perpetua como autor del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien fuera su esposa.Desde entonces, permanecía alojado en Villa Las Rosas, mientras la sentencia se revisaba por las instancias judiciales correspondientes.La investigación por su muerte continuará con las pericias destinadas a determinar las circunstancias en las que ocurrió el episodio dentro de la unidad penitenciaria.El casoA fines de abril, un Tribunal de Juicio condenó a José Figueroa a la pena de prisión perpetua por el femicidio de Mercedes Kvedaras, ocurrido el 4 de agosto de 2023. El crimen tuvo lugar en la vivienda que la pareja compartía en el Club de Campo El Tipal, ubicado sobre la ruta provincial 28, que une la capital salteña con San Lorenzo. Según la autopsia, la víctima, de 37 años, murió por asfixia mecánica mixta producto de estrangulamiento, sofocación y compresión torácica. Los peritos constataron una acción violenta sostenida y múltiples lesiones compatibles con una situación de lucha. Durante los alegatos finales, la fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, sostuvo que Kvedaras “se encontró con la muerte en la plenitud de la vida” y que Figueroa la mató al no soportar haber perdido el control en una relación donde él ejercía el poder.Por este motivo, la fiscalía solicitó la pena máxima por el delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género. Antes de la deliberación, los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans le otorgaron al acusado el derecho a pronunciar sus últimas palabras. En esa instancia, Figueroa pidió perdón a la familia de la víctima, a la suya y a sus hijos por el dolor causado. “Les fallé como padre. Les prometí que iba a ser un padre y les fallé”. Finalmente, el tribunal validó de forma unánime los argumentos de la fiscalía y dictó el veredicto condenatorio.

Fuente: La Nación