Ferran Torres reveló los secretos de su dieta y su gran perdición: “Intento no comerlo mucho, pero realmente lo amo”

Ferran Torres atraviesa uno de los momentos más destacados de su carrera deportiva, donde tras concretar su reciente incorporación a Paris Saint-Germain y consolidarse como una figura de referencia en el fútbol internacional tras hacer el gol de España del campeonato del mundo, el delantero valenciano volcó su atención en la optimización de su rendimiento físico. En una reciente entrevista concedida a la revista Men’s Health, el jugador desgranó los pilares de su preparación, centrada tanto en la exigencia física como en un control nutricional riguroso que, según confiesa, marcó una diferencia sustancial en su desempeño dentro del campo de juego.El futbolista hizo especial hincapié en la importancia de fortalecer su centro de gravedad. “Suelo trabajar mucho en mi core, porque pienso que es realmente importante ya que es el centro de todo, donde tu poder empieza. Resulta vital estar sano y alcanzar todo tu potencial desde esa base”, señaló el delantero sobre su enfoque actual en los entrenamientos. Esta disciplina, que combina la potencia física con una alimentación diseñada a medida, responde a un cambio de paradigma en sus hábitos personales.Según relató al medio, anteriormente no otorgaba el peso adecuado a lo que ingería, pero hoy la situación es radicalmente distinta: “Ahora tengo a mi nutricionista. Creo que eso mejora mis actuaciones. Me quitó el azúcar. Él me diseña la dieta y se la envía directamente a mi chef. Yo solo me siento a la mesa y como”. El compromiso del atacante con su bienestar trasciende su dieta personalizada, extendiéndose a la implementación de protocolos de ayuno intermitente.En declaraciones realizadas en el programa televisivo El Hormiguero, Torres explicó cómo organiza sus jornadas para maximizar sus niveles de energía. “Yo suelo cenar sobre las 19:30 o 20:00. Y hasta el día siguiente a las 14:00 no ingiero alimentos. Entreno en ayunas y todo; me siento con más energía. Yendo con el estómago vacío experimento una sensación de mayor vitalidad. No desayuno porque no tengo la necesidad, no me siento con hambre”, detalló el deportista.Esta rutina, que incluso intentó inculcar en compañeros como Pedri, representa una estrategia calculada para optimizar su metabolismo, aunque reconoció que los días de partido el equipo ajusta el plan. “Cada día de partido sí nos hacemos un desayuno contundente”, aclaró Pedri durante el mismo espacio televisivo.Pese a esta rigidez, el futbolista también reserva espacio para las excepciones, ya que durante su diálogo con Men’s Health, reveló que el bienestar emocional también depende de pequeños placeres. Al ser consultado sobre sus debilidades, confesó que existe un alimento que le genera una atracción difícil de controlar: “El chocolate blanco es mi cosa favorita en el mundo. Intento no comerlo mucho, pero realmente lo amo. Que les den a los que dicen que no es chocolate”.Esta combinación de rigor profesional y permitidos controlados parece ser la clave que permitió al valenciano sostener un estado físico óptimo. Su transición hacia un estilo de vida más consciente fue fundamental para mantenerse en la élite del fútbol mundial, donde cada detalle cuenta. Lejos de la improvisación, su rutina actual refleja la madurez de un atleta que entiende su cuerpo como una herramienta de trabajo, siempre bajo la supervisión constante de especialistas. De esta manera, entre ayunos, sesiones de core y algún capricho ocasional, Ferran Torres continúa preparándose para los retos de una temporada exigente con PSG.

Fuente: La Nación Deportes