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Romper la ventana de un auto para salvar a un perro del calor: cuándo la ley protege a quien lo hace en Florida
En Florida, una persona puede romper la ventana de un auto u otro vehículo motorizado para salvar a un perro encerrado si considera de buena fe y de manera razonable que el animal corre peligro inminente. La legislación estatal contempla inmunidad frente a la responsabilidad civil por los daños al vehículo, siempre que se cumplan cinco condiciones específicas.Ley de Florida: cuándo se puede romper la ventana de un auto para rescatar a un perroEl Estatuto 768.139 de Florida regula el rescate de personas vulnerables y animales desde vehículos y establece las circunstancias bajo las cuales quien interviene queda protegido frente a reclamos civiles por los daños ocasionados.De acuerdo con la Legislatura de Florida, la protección alcanza a quien ingresa a un medio de transporte “por la fuerza o de otro modo” para rescatar a menores, adultos que requieren asistencia o animales domésticos. Esta última categoría incluye perros, gatos y otras especies que pueden mantenerse en un hogar. En cambio, el ganado y los animales de granja quedan excluidos.Los cinco requisitos de Florida para rescatar a un perro de un auto sin responsabilidad civilPara quedar amparado por esta disposición, quien actúe debe cumplir con cinco condiciones enumeradas en el estatuto:Comprobar que el automóvil está cerrado o que no existe otro método razonable para que la persona o el animal salgan del vehículo sin asistencia. Tener una creencia razonable y de buena fe de que el ingreso resulta necesario ante un peligro inminente de sufrir daño. Notificar a las fuerzas del orden o llamar al 911 antes de entrar al automóvil o inmediatamente después. Utilizar únicamente la fuerza necesaria para acceder al interior y concretar el rescate. Permanecer en un lugar seguro y próximo al vehículo junto con quien fue retirado hasta la llegada de las autoridades u otro integrante de los servicios de primera respuesta. Qué vehículos están incluidos en la ley de Florida para rescatar mascotasPara determinar el alcance del concepto de “vehículo motorizado”, el Estatuto 768.139 remite a la sección 320.01. Esa definición incluye automóviles, motocicletas, camiones, remolques, semirremolques y otros medios utilizados para transportar personas o bienes por las carreteras del estado y propulsados por una fuente distinta de la fuerza muscular.También comprende distintas unidades recreativas destinadas principalmente a funcionar como alojamiento temporal durante actividades de recreación, campamento o viajes, entre ellas casas rodantes y determinados tipos de remolques. La definición general excluye, entre otros, bicicletas, bicicletas eléctricas, ciclomotores y medios que circulan únicamente sobre vías.Por qué Florida aprobó la ley para rescatar perros y personas de vehículos cerradosLa iniciativa que dio origen a la norma surgió ante los casos de golpes de calor dentro de automóviles y la posibilidad de que quienes intervinieran para auxiliar a los afectados debieran responder por los daños causados. Un análisis de la Cámara de Representantes de Florida, fechado el 20 de noviembre de 2015, indicó que desde 2010 habían muerto en el estado 16 niños y 17 adultos mayores después de quedar solos en vehículos.El documento señaló además que, desde 1998, Florida había registrado 72 muertes infantiles por golpes de calor en automóviles, cuatro de ellas durante 2015. Con esa cifra, se ubicaba en el segundo lugar de Estados Unidos, solo detrás de Texas. El informe también advertía que cientos de niños sufrían cada año distintos grados de enfermedades relacionadas con las altas temperaturas dentro de carros.El análisis legislativo identificó otro problema con la normativa vigente en ese momento. La denominada Ley del Buen Samaritano podía brindar inmunidad civil por la atención de emergencia prestada, pero no contemplaba específicamente los daños materiales provocados al ingresar por la fuerza a un vehículo.La propuesta buscó cubrir ese escenario y dio lugar al Estatuto 768.139. La medida se convirtió en ley el 8 de marzo de 2016, cuando fue aprobada por el gobernador, y quedó registrada como el capítulo 2016-18 de las leyes de Florida.
Fuente: La Nación