El costo de construcción sube menos que la inflación, pero acelera más fuerte que en 2025

El costo de construcción volvió a aumentar en julio y, aunque lo hizo por debajo de la inflación general (2,1% en julio y 19,3% el acumulado en el año), muestra una aceleración respecto del año pasado. El Indicador Camarco avanzó 1,5% en el mes y acumula una suba del 17% en los primeros siete meses de 2026, frente al 10,3% que acumulaba en igual período de 2025. Es decir, los costos crecen menos que el nivel general de precios, pero más rápido que un año atrás.El dato aparece en un momento en el que los desarrolladores comienzan a cambiar el eje de la discusión: ante una estructura de costos alta que muestra algunas señales de estabilización, la búsqueda de eficiencia dentro de las empresas y de cada proyecto empieza a ganar protagonismo.Sin embargo, detrás de los datos relevados conviven comportamientos muy diferentes. Por un lado, los materiales fueron el componente que mostró una mayor moderación: aumentaron 1% en julio y acumulan una suba del 13,2% durante el año. Pero la situación es distinta en la mano de obra que se incrementó un 2,3% y ya acumula una suba del 24,8% en 2026, casi el doble que los materiales.Camarco explica que la variación de este último componente incorpora los valores establecidos en el acuerdo salarial de la Uocra homologado el 2 de junio y contempla tanto los montos que hubiera recibido un trabajador durante julio como los costos empresarios derivados de esa prestación.Pero la principal diferencia entre ambos componentes empieza a modificar la discusión puertas adentro de las desarrolladoras. Después de años en los que buena parte de la atención estuvo puesta en el aumento permanente del precio de los insumos, hoy el sector comienza a preguntarse cuánto margen existe para mejorar la ecuación de los proyectos mediante una mayor eficiencia.Llega Victoria’s Secret al interior del país en un shopping que invertirá US$12 millones en su ampliación por la demanda de marcas de afueraEl nuevo desafío: optimizar costosEse fue, justamente, uno de los temas que atravesó las conversaciones de los principales referentes del mercado durante la última edición de la Expo Real Estate. Una de las premisas que se repitió en los distintos paneles fue un cambio de foco: la atención deberá concentrarse cada vez más en un proceso de ordenamiento interno que permita optimizar costos y mejorar la productividad de los proyectos.El desafío, según plantearon los desarrolladores, será hacerlo antes de llegar a una situación de urgencia en la que el único objetivo sea reducir precios, incluso a costa de resignar calidad. “Para mí es un costo que ya ha dejado de crecer de alguna manera y hay que empezar a buscarle la vuelta desde cada sector y empresa para apuntar a la eficiencia del mercado, optimizando costos desde adentro”, señaló, por ejemplo, Santiago Tarasido, CEO de CribaEl planteo se centra en que los costos continúan en niveles elevados y la mano de obra sigue agregando presión sobre los presupuestos, pero lo que empieza a modificarse es la velocidad de los aumentos y, con ella, la estrategia de las empresas.Una estancia de 1830 que fue de una de las familias más tradicionales de la Argentina está a la ventaSegún indicó Damián Tabakman, presidente de CEDU + AEV, en las obras se tiende a reemplazar al experto para conseguir presupuestos más bajos. Frente a esta práctica, aconsejó pensar a largo plazo y no subestimar el valor agregado que aporta cada una de las partes involucradas en el proceso de construcción. Estas partes sumadas, que a veces incluso parecen irrelevantes, son las que constituyen el total: “Todo va a influir un 1%; si mejoramos tiempos de construcción, influye otro 1%; lo mismo con los procesos”, apuntó Ángel Seggiaro, director de Construcciones Fundar, y explicó que las mejoras surgen de la suma de las pequeñas fracciones.De esta manera, el objetivo actual de las empresas es encontrar ahorros que no dependan exclusivamente de una baja de precios. La nueva ecuación pasa por construir de manera más eficiente antes que simplemente construir más barato.

Fuente: La Nación