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El ICE arrestó al padre de un tripulante del portaaviones USS Abraham Lincoln tras la polémica por la crisis a bordo
WASHINGTON.– El padre de un marinero estadounidense a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln, desplegado en Medio Oriente durante nueve meses para combatir la guerra contra Irán y avivó preocupaciones por las condiciones de trabajo de las fuerzas norteamericanas, fue arrestado por agentes del ICE, el ente antimigratorio.Luis Manuel Avilés Roa, originario de Nicaragua de 48 años, fue detenido en Key West, Florida. Su hijo informó del arresto en redes sociales.“He estado desplegado durante más de nueve meses, en alta mar en Medio Oriente a bordo del USS Abraham Lincoln, luchando por un país que me lo ha dado todo, y acabo de recibir una llamada: mi padre ha sido detenido por el ICE”, escribió Joshua Avilés, señalando que su padre tiene licencia de conducir, tarjeta de la Seguridad Social y permiso de trabajo.“Hemos completado todos los trámites para obtener su tarjeta de residencia permanente [’green card’] y estamos esperando. Esto me rompe el corazón. No sé cómo voy a seguir trabajando turnos de 12 horas sabiendo que mi padre está en algún lugar siendo tratado como un criminal”, añadió el marinero.El Departamento de Seguridad Nacional declaró que Luis Manuel Avilés Roa ingresó ilegalmente a Estados Unidos y permanecerá bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en espera de los trámites de deportación.“Tener un familiar en las fuerzas armadas no da carta blanca para violar las leyes de nuestra nación”, afirmó el departamento.Agenda de deportación masivaAvilés fue arrestado después de salir de su casa para llevar su auto al mecánico, según dijo su esposa, Argelia Avilés. La mujer contó que su esposo tiene un permiso para trabajar en Estados Unidos y ha vivido en el país durante 19 años.“Él se dedica solo a trabajar para poder poner comida en la mesa en la casa. Es un buen padre. Ama a sus hijos con toda su alma”, manifestó Argelia, de 47 años.El arresto de Avilés ocurre mientras el gobierno del presidente norteamericano, Donald Trump, revierte protecciones migratorias para familias militares con el fin de impulsar su agenda de deportaciones masivas, deteniendo al menos a decenas de padres y cónyuges de soldados de Estados Unidos en servicio activo.Al menos seis familiares han sido deportados y uno se autodeportó, encontró la agencia AP en el primer recuento de estas detenciones, que el gobierno no registra. A la esposa de un soldado norteamericano que pasó más de un mes en detención migratoria federal, la retiraron de un vuelo de deportación a Brasil después de los reportajes de AP.Uno de los beneficios migratorios más promocionados por las fuerzas armadas es el “permiso militar de permanencia temporal en el país”, que permite que los cónyuges, hijos y padres de miembros del servicio en activo y veteranos obtengan un estatus migratorio legal desde dentro del país. No todos califican: por ejemplo, quienes se quedaron más tiempo del permitido por sus visas o quienes ya solicitaron estatus legal en la frontera.Katherine Delgado, de 28 años, hermana de Joshua Avilés, dijo que Joshua se unió a las fuerzas armadas en parte porque pensó que eso mejoraría las posibilidades de su padre de obtener la ciudadanía y para que él “ya no viviera con miedo de ser arrestado”.Afirmó que estar separada de Joshua, a quien llama su “mejor amigo” y su “compañero incondicional”, ha sido devastador.“Pasé semanas sin saber dónde estaba”, comentó Delgado. Una vez que supo de él y le dijeron que no estaba recibiendo suficiente comida, explicó que ha gastado cientos de dólares para enviarle paquetes de apoyo con alimentos y productos de higiene, algunos de los cuales nunca llegaron.El despliegue del USS Abraham Lincoln ha generado preocupaciones generalizadas sobre el impacto en los miembros del servicio que pasan largos periodos lejos de tierra, la escasez de alimentos, así como el aumento de la presión sobre el barco y el deterioro de la salud mental entre los soldados.“Se supone que Joshua debe volver a casa pronto”, dijo Delgado, al referirse a noticias de que el barco en el que está su hermano pronto será retirado del servicio en Medio Oriente. “Y va a volver a casa sin su padre”, agregó.El prolongado despliegue del hijo ha sido difícil para Luis Avilés, según su esposa. Él le dijo que esperaba con ansias que el despliegue por fin terminara. Cuando pasaron seis meses y su hijo no regresó, Avilés quedó destrozado, relató la mujer.“Estaba emocionado”, contó Argelia. “Quería abrazar a su hijo, ya que no lo había visto en nueve meses”, dijo.Agencias AP y ANSA
Fuente: La Nación