El Flaco López descansó ocho días tras un Mundial de 18 minutos, pero sonríe en Palmeiras: dos golazos y nuevo contrato

El Brasileirão tuvo este domingo una de esas jornadas a las que está acostumbrado: goleó Palmeiras. Y si el líder se impone con diferencia, los ojos argentinos van directos a José Manuel López, el tercer 9 de Lionel Scaloni durante el Mundial. Hizo dos en el 4-1 a Vasco Da Gama. Descomunales ambos. Para ponerle el marco a unas horas en las que, con una sonrisa, definió su futuro.Regaló dos perlas con la soltura de su valorada zurda. El partido no tenía goles cuando ya había iniciado el segundo tiempo, entonces se encargó de romper con la tensión. Primero, con una definición que casi perfora un ángulo. Tres toques de pelota de derecha al medio en la puerta del área: uno para adueñársela, otro para preparar el disparo y el tercero, el cañonazo.Después, cuando el triunfo ya era un hecho, decidió cuándo se cerraba la goleada. Y la manera: con otro deleite, soltando y abriendo su pie más hábil desde unos metros detrás de donde convirtió el primero. No fue tan esquinada, pero su confianza está en alza después de haber formado parte del seleccionado subcampeón del mundo. Cuando el arquero todavía volaba, el Flaco ya corrió rumbo al festejo.A propósito, marcó su quinto gol desde que regresó de su primera experiencia mundialista, en su octavo encuentro con su club en 26 días. Incluyendo una gran asistencia en el partido anterior, la caída frente a Fluminense, peinando una pelota para dejar al paraguayo Mauricio Magalhaes de cara al gol. Es que, lejos de unas vacaciones, nueve días después de ver desde entre los suplentes la final perdida contra España jugó 45 minutos ante Vitoria.🤯🇦🇷 QUÉ GOLAZO DEL FLACO LÓPEZ.Ya suma 11 G+A en 19 titularidades en este Brasileirão con Palmeiras. ⚠️ pic.twitter.com/zXrmq1b1ey— Ataque Futbolero (@AtaqueFutbolero) August 23, 2026Su descanso fue pasar una semana en Argentina, más específicamente en la zona de Lanús. Aunque es oriundo de la localidad de San Lorenzo, no le dieron los tiempos para visitar Corrientes y decidió compartir unos días en Villa Caraza con Facundo Medina. Tras ser recibidos junto a otros compañeros en Ezeiza por una multitud, también el barrio del defensor los abrazó: jugaron un picado en el club y, especialmente, trascendió la postal en la que desde el balcón del mismo le hablaron a la gente.“El mayor orgullo que tenemos nosotros es venir de donde venimos. Todos nos sentimos más que orgullosos de ser argentinos, por eso la vamos a llevar a todos lados donde vayamos en el mundo”, fue lo expresado por López en sus primeras declaraciones tras la derrota. Días más tarde visitaría su casa, la Fortaleza del Granate.Facundo Medina salió a saludar a los vecinos de su barrio junto con el Flaco LópezFue homenajeado por los dirigentes y reconocido por el público de Lanús. Allí lanzó un balance deportivo: “En lo personal, estoy contento por todo lo que se generó, el cariño que nos llevamos de la gente. Intentamos hasta lo último y no se nos dio, pero estamos con la conciencia tranquila de que lo dimos todo, dejamos todo”, opinó antes de dejar un contundente mensaje: “Como nos caracteriza a los argentinos, vamos a volver a pararnos, a luchar por estar una vez más y ganar la cuarta estrella”.Se incluyó. Es su creencia, pero en lo que hace él. En que seguirá siendo parte del privilegio por cosas como las que hizo este domingo. Tiene una manera de ser terrenal que lo lleva a no exigir nada más que a sí mismo. Y, quizás, ni siquiera lo hace: naturalmente, deja que la historia fluya.🥶🇦🇷 DOBLETE DEL FLACO LÓPEZ VS VASCO.El chanfle que le da, por favor. 🚬 pic.twitter.com/PVbtuBV6Aa https://t.co/wqVwcLZsTi— Ataque Futbolero (@AtaqueFutbolero) August 23, 2026Fue feliz con sus ocho minutos frente a Jordania, en un partido intrascendente del grupo en el que pudo haber jugado más, y con la decena que tuvo en el suplementario con Suiza, por los cuartos de final, donde quedará grabada su paciencia para cuidar la pelota y cedérsela a Julián Álvarez, que terminó clavándola en un ángulo para destrabar la casificación. Incluso, cuando no ingresó en la histórica semifinal ante Inglaterra: fue el primero en atreverse a abrazar a Lionel Messi en medio de la euforia.Fue cumplir el sueño del nene, incluso, cuando no pudo saber cuánto pesa el trofeo, a diferencia de los competidores que tuvo claramente por delante en la consideración de Scaloni, Lautaro Martínez y el propio Julián, que sí quedaron en la eternidad por Qatar 2022. Paradójicamente, desde lo ocurrido en Norteamérica, la cabeza de los dos tuvo otra ocupación, preocupación y hasta frustración. José López, pese a estar a pocos meses de los 26 años y permanecer en la potencia sudamericana sin el salto a Europa, sonríe y transita sus días con calma.¿Y qué ocurre con los delanteros titulares de la selección argentina? Ya se vio ayer la hostilidad que vivió Álvarez en Atlético Madrid. A su “sueño” de ser vendido a Barcelona, expresión que hasta utilizó en medio del Mundial, desesperado por su futuro a nivel club, ya le queda apenas una semana de posibilidades, pero todo indica que quedará trunco. Por eso, su semblante apagado, inexpresivo. La novela del mercado.“Me hubiese gustado intentar ayudar al equipo adentro de la cancha, pero bueno...”, fue una de las frases posteadas por Lautaro Martínez tras no haber ingresado en la final, con notorio fastidio. Pero las vacaciones le renovaron la energía y le reiniciaron la cabeza para sumarse a su Inter. Ya lo hizo, aunque en el medio, como consecuencia del caso Julián, los catalanes empezaron a interesarse en el Toro, sin ofertar. Significaría un gran salto, más allá de la comodidad e idolatría que se ganó en el Nerazzurro, donde empiezan a incomodarse por el tema. Toda una distracción.Mientras ocurre aquello, en Palmeiras y en el Flaco abunda la tranquilidad. Lejano de Julián; parecido a Martínez: está en un lugar cómodo, que lo potencia y hace sentir importante. Con 25 años, la ansiedad por subir escalones podría desviarlo a un camino equivocado, pero el correntino no se desespera. Si se mueve, bien; si no, también. Pero con sentido e inteligencia.Por eso, en las últimas semanas rechazaron una oferta equivalente a €25.000.000 desde Spartak de Moscú: la institución, porque el argentino tiene un valor mayor; López, porque si emigra, quiere hacerlo a un fútbol de élite mundial. Entonces, mientras tanto, sigue haciendo goles.Y firmando un nuevo vínculo. Porque los paulistas pagan la moneda justa y, por mantenerlo en su plantel, se vieron en la obligación de extender un contrato que lejos está de terminarse: era hasta diciembre de 2029 y la nueva rúbrica del Flaco pasará -en estas horas- a validar el contrato por otro año más. Con un lógico reajuste en las condiciones salariales, pero sin condicionar la promesa de venta: en caso de un ofrecimiento jugoso y de importancia para el delantero, se aceptará. Todo a su tiempo.José Manuel López no olvida de dónde viene. Que Independiente lo dejó libre, que se embarró en Colegiales de Tres Arroyos y que Lanús no solo le abrió las puertas para la sorprendente aparición de 22 goles en 59 partidos, sino que no le cortó las alas cuando enseguida apareció Palmeiras, que ya le asegura una estadía total de ocho años. Sigue sonriendo el Flaquito, mientras sueña con bordar la cuarta estrella en la selección.

Fuente: La Nación Deportes