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Enzo Roubaud, veterinario: “No podemos controlar la genética de un animal”
El veterinario Enzo Roubaud se adentró en un tema habitual en la relación mascotas-dueño. Una de las consultas que más recibe es sobre los perros que lloran cuando el amo se va de la casa. En diálogo con La Vanguardia, el experto se adentró en esta cuestión para darle un marco teórico.Lapidario en su respuesta, Roubaud explicó que los perros lloran cuando son muy mimados. Un ejemplo de ello es cuando duermen en la cama junto a su dueño y eso le genera una dependencia emocional.“El síndrome de ansiedad por separación tiene múltiples causas y no es por cómo lo criaste. Pensar eso es simplista y castigador”, destacó el veterinario, quien publicó el libro “¡Mi perro necesita terapia!“.A raíz de esta aseveración, el veterinario chileno explicó que la mira puesta sobre el dueño es una cuestión “simplista” ya que no se consideran factores previos del animal como la genética, embarazo de la madre o experiencias tempranas, que radican en los comportamientos de los animales cuando están en soledad. “No podemos controlar la genética de un animal”, advirtió.La conducta de los perros en la voz de un veterinarioLas conductas de los perros -y, en menor medida, de los gatos- cuando se quedan solos pueden ser roturas de sillones, rasgaduras en las paredes y otras tantas circunstancias que obligan a los dueños a tomar medidas para evitar males mayores.“El contexto y los aprendizajes son muy importantes”, explicó Roubaud, quien sugirió la consulta con profesionales y expertos en conducta animal para detectar cuáles pueden ser las causas para que el animal traduzca la soledad y falta de compañía en agresividad.Los veterinarios coinciden al señalar dónde deben dormir los perros cuando hace fríoEn época invernal, las mascotas buscan un refugio para hacerle frente a las bajas temperaturas. A raíz de ello, los expertos señalan que el lugar óptimo para dicho fin es el interior de la casa o, en su defecto, un patio cubierto.Resulta fundamental ubicar su cama en un sector alejado de las corrientes de aire, ya que estas influyen negativamente en la percepción térmica del can. Además, se sugiere el uso de mantas para aumentar la calidez.Si el perro elige descansar sobre el suelo, las mantas actúan como una barrera necesaria para evitar el contraste de temperatura fría proveniente de la superficie. En caso de que el animal prefiera el sofá, las mantas también ayudan a mantener su calor corporal.El sitio Experto Animal puso el foco en los temblores del animal como un síntoma de que tienen frío o no están lo suficientemente abrigados. No obstante, existen otras señales de alerta: la respiración más lenta, una marcada reducción de la energía, el exceso de horas de sueño o cierta rigidez corporal.
Fuente: La Nación