Irán denuncia una “guerra total” de Estados Unidos y amenaza a los países que se sumen al bloqueo

TEHERÁN.– El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó este domingo que su país enfrenta una guerra económica, militar y de seguridad “total” contra sus enemigos, en medio de una nueva escalada de presión de Estados Unidos y de crecientes advertencias de Teherán contra los países que decidan sumarse al bloqueo.En un discurso televisado, Pezeshkian sostuvo que, pese a la presión norteamericana, Irán permanece “de pie” y aseguró que el gobierno trabaja “de todo corazón” para reducir la inflación y aliviar los problemas económicos de la población.El conflicto con Estados Unidos e Israel ya lleva casi seis meses y golpea a una economía sometida desde hace años a sanciones, además de un bloqueo naval.Al mismo tiempo, Pezeshkian defendió el memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos en junio y lo presentó como la mejor salida para abandonar lo que describió como una situación de “ni guerra ni paz”. Según el presidente, los miembros del Consejo Supremo de Seguridad Nacional consideran que el acuerdo representa el mejor camino posible en términos de dignidad, sabiduría e interés nacional.“No hay una sola disposición en este acuerdo que equivalga a una capitulación”, afirmó el mandatario. Pezeshkian remarcó que Teherán no tiene intención de ceder ante sus adversarios, pero también vinculó la necesidad de llegar a un entendimiento con la situación económica del país y con la dificultad para atraer inversiones mientras persista la incertidumbre.“El capital y el dinero son extremadamente sensibles al riesgo”, sostuvo. “Tenemos que eliminar este riesgo del país”. La declaración reflejó una de las principales preocupaciones del gobierno iraní: romper el estancamiento político y militar para evitar un deterioro económico todavía mayor.El memorando, firmado el 18 de junio, estableció 60 días para avanzar hacia el fin de la guerra y alcanzar un acuerdo final, incluido un entendimiento sobre el programa nuclear iraní. Ese período ya venció y el futuro de las conversaciones sigue sin estar claro, en especial después de la escalada del último mes y de la ausencia de avances sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.La tensión aumentó todavía más después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el miércoles lo que definió como “la operación económica más aplastante jamás emprendida” contra cualquier país que brinde ayuda a Irán. Trump describió la iniciativa como una guerra económica y un aislamiento “a una escala sin precedentes” y habló incluso de un “día D económico”.La respuesta más dura llegó del nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei, quien advirtió que cualquier país que participe de la ofensiva económica estadounidense será considerado un “enemigo” de Teherán. Rezaei explicó que Irán primero intentará negociar con esos gobiernos y pedirles que se mantengan fuera del conflicto.Pero el funcionario dejó claro que, si esas gestiones fracasan, Teherán está dispuesto a escalar. Advirtió que Irán atacará los intereses de los países que decidan sumarse al bloqueo norteamericano y sostuvo que la respuesta podría alcanzar también las rutas de exportación de energía de los Estados vecinos.Rezaei fue todavía más lejos al referirse al comercio petrolero regional. Afirmó que, si los países vecinos se suman a la estrategia de Washington, Irán “no permitirá que ni siquiera una gota de petróleo sea exportada desde el estrecho de Ormuz”. También sostuvo que Teherán podría atacar rutas alternativas para el transporte de crudo que salen del golfo Pérsico.El funcionario reiteró además que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla los compromisos asumidos en el memorando de junio. Según su planteo, esta vez Washington debe ser el primero en actuar. También aseguró que Irán aprendió durante años de sanciones a sortear las restricciones estadounidenses y a mantener sus ventas de petróleo.En paralelo, el canciller iraní, Abbas Araghchi, sostuvo que Estados Unidos no tiene otra alternativa que dialogar “respetuosamente” con Irán. Calificó la nueva ofensiva económica anunciada por Trump como un escenario recurrente dentro de la política estadounidense y aseguró que Teherán ya sabe cómo enfrentar ese tipo de presión.Araghchi describió la estrategia norteamericana como “una película repetitiva” y afirmó que Irán ya atravesó episodios similares. Su declaración apuntó a mostrar que la presión económica de Washington no resulta novedosa para Teherán, aunque la actual ofensiva llega en medio de una guerra abierta y de una disputa directa por la navegación en Ormuz.En ese contexto, Pakistán intenta abrir una vía diplomática. El jefe del ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, tiene previsto viajar el lunes a Teherán al frente de una delegación oficial. Según autoridades iraníes, la visita buscará fortalecer la cooperación bilateral y promover la paz y la seguridad regionales.Dos funcionarios regionales señalaron que el viaje forma parte de los esfuerzos de Islamabad para reducir las tensiones entre Estados Unidos e Irán y llevar a ambas partes de regreso a la mesa de negociaciones. Pakistán ya impulsó varias gestiones de mediación desde el inicio de la guerra y busca mantener abiertos los canales entre Washington y Teherán.Agencias Reuters, Xinhua y AP

Fuente: La Nación