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Av. Santa Fe: Nacida para ser caminada
Las carretas que salían desde el caserío de Buenos Aires hacia el norte, o llegaban desde allí, sorteaban la barranca que acompaña la orilla del río de la Plata girando hacia el destino buscado. Una pequeña meseta en lo alto albergaba El Retiro, buen nombre para la casa de descanso del gobernador Agustín de Robles.Por distintas situaciones militares, el lugar tomará los nombres de Campo de Marte, Campo de la Gloria y Plaza San Martín. Desde allí, hombres, animales y cargas avanzaban por el Camino del Alto. Esquivando quintas y chacras, llegaban al pequeño valle del arroyo Maldonado. Al cruzarlo, reaparecían las barrancas. Entonces, podían seguir por la ruta de abajo o de las Cañitas (actual Luis María Campos) o por la huella principal, mucho más segura frente a las inundaciones, que iba por lo alto y era conocida como Camino Real (actuales Santa Fe y Cabildo). Poco después, entre ambos se levantaba un pequeño caserío, que tomaría el nombre de Belgrano. Más allá, campo, postas y más campo rumbo a Santa Fe, Córdoba o algún destino más distante.Nombres históricosLa primera parte del recorrido se conoció, al menos desde 1769, como calle de San Gregorio, utilizando la denominación hagiográfica tan común en estas latitudes. Tras la defensa de las Invasiones Inglesas, en 1808 tomó el nombre de Pío Rodríguez, militar perteneciente al cuerpo de Patricios.Su jefe en esta acción contra los británicos, Cornelio Saavedra, informó, el penúltimo día del año 1807, que Rodríguez fue baleado y ¡con su propio cuchillo se amputó la pierna destrozada! Esto le permitió seguir haciendo fuego hasta retirarse gritando loas al rey de España. El 9 de julio falleció a causa de esta herida. Desde 1944, una callecita del barrio porteño de Villa Real lleva su nombre.Tras la Revolución de Mayo de 1810, la vía del norte pasó a ser conocida como Estrecha en alusión a su angostura. Finalmente, el ministro Bernardino Rivadavia le dio el nombre que aún lleva desde 1822: Santa Fe. En momentos de difíciles tensiones entre Buenos Aires y las provincias, se homenajeó a estas últimas en la nomenclatura vial bonaerense, como se puede apreciar con las paralelas Córdoba y Corrientes, entre otras.Curiosamente, Santa Fe se inicia al chocar con una calle paralela, la vieja Charcas y actual Marcelo T. de Alvear. Más raro aún: desde allí hacia el este, la avenida cambia dos veces de nombre en dos cuadras, porque se llama Florida hasta San Martín y, luego, San Martín.Pocos recuerdan que, en sus orígenes, las dos primeras cuadras de Santa Fe eran la actual calle Ricardo Rojas, que recibió en 1959 el nombre del escritor tucumano. Son las únicas, además, que nunca cambiaron su ancho.A medida que la población se fue extendiendo hacia el noroeste, el nombre iba acompañando la prolongación de la calle. En algunos mapas del siglo XIX se advierte que llegaba hasta el arroyo Maldonado, límite oficial de la ciudad desde 1867, donde proseguía con el nombre de 25 de Mayo y, luego, Cabildo.Posteriormente, el cambio nominal se produjo en la calle Chacarita (llamada Dorrego desde 1881), muy importante por el tráfico que unía las “chacritas” y que luego sirvió como demarcadora de barrios, la división de Palermo y Belgrano, hasta que se cambió, a principios de la década de 1970, dejando Las Cañitas para el primero.Con el correr del tiempo Cabildo se transformó en un eje con vida propia, un centro social, político y comercial, con sus cines, negocios a la calle, muchos de ellos modificando viejos edificios, y galerías. La lógica del transporte destacó como principal cruce a la calle Juramento, que unía las dos estaciones Belgrano (C y R). Alrededor de esta intersección aún pueden visitarse bares, comercios, la Parroquia Inmaculada Concepción, la plaza Manuel Belgrano, el Museo Sarmiento (ex sede del poder ejecutivo y legislativo nacional) y el Museo Enrique Larreta, ex casa del escritor con claras líneas neocoloniales. En 1911 se instaló la parada Kilómetro 12 (luego Aristóbulo Del Valle) del Ferrocarril Central Córdoba, justo donde Cabildo deja la Capital Federal para meterse en la provincia de Buenos Aires. El puente por el que la prolongación (actual av. Maipú) cruzó las vías tomó el nombre barrial de Saavedra y desde entonces es un importante nodo de transporte.Por todos los mediosAl principio, esta futura avenida era recorrida por viandantes, jinetes y carretas. Luego llegó la diligencia, por caso, La Golondrina, del doctor Juan Callaba. La unión del Centro con Belgrano activó muy tempranamente el tranvía a caballo por Santa Fe, especialmente tras la mudanza de muchas familias hacia el norte huyendo del foco de la fiebre amarilla en 1871. Las unidades de la empresa de Jorge Drabble y Mariano Billinghurst llegaron de la plaza de la Victoria, parte de la futura Plaza de Mayo, hasta Santa Fe y Pueyrredón en 1872. A mediados del año siguiente alcanzaron el arroyo Maldonado y, al empezar 1874, el pueblo de Belgrano.Después del cambio de siglo fueron reemplazadas por unidades eléctricas que subsistieron hasta el fin de los tranvías en 1963. Desde la década de 1920 convivían con ómnibus y colectivos. Y desde 1948, con trolebuses. Solo prevalecieron los automotores con motor de combustión, bendecidos, desde noviembre de 2016, por la inauguración del Centro de Trasbordo Pacífico (Carranza a Thames) y la etapa 2 del Metrobus Norte, (Roosevelt a Matienzo), que se integraban al resto de los carriles exclusivos para colectivos que llegaban a Olivos desde el año anterior. Los rieles cruzadosTres veces, la calle Santa Fe debió sortear vías del ferrocarril. Debido al crecimiento urbano, los tres pasos a nivel se convirtieron en nada, puente y túnel.En 1873, el Ferrocarril Oeste alcanzó Retiro desde sus talleres de Corrientes y Centro América (actual Pueyrredón). La vía iba por esta última, cruzaba Santa Fe y empalmaba con el Ferrocarril del Norte en las inmediaciones de la actual Facultad de Derecho para seguir bordeando el puerto hasta la estación Central (actual Alem y Perón).Aparentemente, la demanda de pasajeros era exigua y se suspendió el servicio en 1884. Pero el tránsito de carga de los campos del oeste bonaerense hasta los depósitos de las Catalinas hizo que se mantuvieran los trenes cargueros diez años. En 1895, el ramal fue levantado a pedido de la Municipalidad; no se conocen fotos del paso a nivel sobre Santa Fe.El segundo “infiltrado” fue el Ferrocarril Buenos Aires y Campana, que se inauguró en 1876. En principio, usaba las vías del Ferrocarril del Norte. A la altura de Recoleta se abría hacia el oeste y, por la actual calle Cerviño, cruzaba los terrenos del Parque 3 de Febrero, luego cedidos para el Jardín Zoológico. Atravesaba a nivel el camino de las Cañitas y la calle Santa Fe. En este último cruce estableció la estación Maldonado, también llamada Calle Santa Fe, en 1877. Muy curiosamente, este edificio aún subsiste, frente al andén descendente de la estación Ministro Carranza, inaugurada en 1993.El tercer ferrocarril que cruzó Santa Fe fue el Buenos Aires al Pacífico. Precisamente antes de atravesarla avanzando desde Mercedes, Buenos Aires, estableció su estación Palermo en 1888. La línea seguía, bordeando el arroyo Maldonado, cruzaba a nivel el Buenos Aires y Rosario (ex Buenos Aires y Campana) y empalmaba, detrás del actual Museo Sívori, con el Ferrocarril del Norte para alcanzar Retiro y Central. Un año después, el Pacífico empezó sus gestiones para construir un imponente viaducto de ladrillos a la vista y ornados puentes metálicos como entrada a Retiro, que aún sigue en pie. La obra se inició a la altura de la calle Cabrera. Las vías se corrieron hasta pegarse al Maldonado donde empezaban a subir de nivel. Al llegar a Santa Fe estableció la actual estación de alto y, en casi 100 metros que quedaban entre la vieja Palermo, creó una importante playa de cargas. El Puente Pacífico debe su nombre al Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico. Construido en 1908, ha mantenido su forma, aun con los ensanches y la incorporación del Metrobús. Las obras tardaron casi dos décadas. El puente, originalmente de dos tramos para las veredas y uno para la calzada, se transformó en un ícono de la ciudad, al punto que, cuando fue reemplazado en 2011 para ensanchar la avenida, se mantuvo exactamente el estilo inglés con su decoración. Desde la existencia de esta obra de arte, toda la zona empezó a conocerse como “Puente Pacífico” o “Pacífico” a secas. Operación de entrañas En 1938, la avenida se vio alterada por la presencia del tren subterráneo: la Línea D, proveniente desde Plaza de Mayo, corrió desde la esquina de Santa Fe y Pueyrredón hasta Palermo por debajo de la avenida Santa Fe. En septiembre se inauguró hasta Agüero y, a fin de año, se habilitó hasta Plaza Italia con estaciones en Bulnes y Canning (luego Scalabrini Ortiz, abierta en febrero de 1939). En 1940, llegó a los pies de la estación ferroviaria de Palermo, terminal durante 47 años hasta que se habilitó una provisoria estación Carranza. Hubo que esperar a 1993 para que el público dispusiera de la actual Ministro Carranza, y el 23 de agosto de 1995 se abrió el túnel vial de la avenida Santa Fe bajo las vías férreas. El subte circula debajo de todos. Con habilitaciones parciales, la Línea D fue “empujando” su trazado bajo la avenida Cabildo hasta llegar a Congreso de Tucumán en 2000.Sin embargo, no es la primera línea de subterráneos que tocó Santa Fe, ya que la Línea C, de Plaza Constitución a Retiro, abrió la estación San Martín con salidas a esta avenida en 1937. Originalmente, a esta altura, debieron suavizar una curva muy cerrada de las vías: entonces aprovecharon el tramo abandonado para hacer la cochera y, luego taller San Martín y colocar, en el nuevo recorrido, la última estación inaugurada en esta línea.Los hitos en las veredasSanta Fe fue pensada como una calle para caminar, ya sea para recorrer negocios, los desfiles de primavera o los corsos de carnaval. Engalanada con hermosos edificios en las primeras dos décad
Fuente: La Nación