Qué se sabe del intento de robo en el que una pareja de policías abatió a tres ladrones

La actividad delictiva en el conurbano tuvo otro pico de violencia en La Matanza, donde fueron abatidos tres de los cinco ladrones que intentaron apropiarse de un vehículo. Se repitió en ese caso una secuencia de la que ya surgieron mortales tiroteos a corta distancia. Los delincuentes pensaron que habían encontrado un blanco fácil al observar la baliza del automóvil estacionado en Sudamérica al 2400, en la localidad de Rafael Castillo. Pero la pareja que estaba dentro del Volkswagen Fox gris estaba armada. Ambos pertenecen a la Policía de la Ciudad y repelieron la amenaza con sus armas reglamentarias. Dos delincuentes murieron en el lugar del hecho, otro falleció en un hospital algunas horas después del enfrentamiento. Un cómplice fue herido y detenido. Se trata de un menor de 17 años.El encadenamiento mortal se reitera con bastante frecuencia: un grupo de delincuentes elige un blanco, pero los ladrones son sorprendidos por la víctima, dado que no se trata de un simple ciudadano desarmado, sino de un policía de franco, sin uniforme, pero con su arma reglamentaria. Este año, las crónica policiales señalaron 16 ladrones muertos por disparos de policías que se defendieron de robos en Buenos Aires. Diecinueve, si se suma este episodio en La Matanza. Cifra que solo es un piso estadístico a tener en cuenta. La consolidación judicial de datos anuales siempre deja a la realidad alejada del recuento diario. En todas las variantes de homicidios. En el caso mencionado en Rafael Castillo todo comenzó a las 23.45 del viernes. En ese momento se encontraban dentro del Volkswagen Fox un oficial identificado como B.R., de 25 años y que en la Policía de la Ciudad está asignado a una de las unidades tácticas de pacificación que patrullan barrios complejos, y una oficial identificada como M.P., de 21 y asignada a tareas en la División Vía Pública. La pareja estaba de franco y sin uniforme, en el vehículo personal del señalado oficial. Un Renault Sandero frenó a su lado y cuatro atacantes se bajaron de ese vehículo y se dirigieron con violencia hacía el blanco elegido, con la intención de amenazar a la pareja. El intento de robo quedó registrado por una cámara de seguridad. Las imágenes de ese sistema de videovigilancia llevaron al fiscal Claudio Fornaro a no adoptar medidas restrictivas de la libertad contra los dos policías porteños involucrados en el tiroteo. La causa fue calificada como homicidio criminis causa en grado de tentativa y robo calificado en grado de tentativa. Tiene como único imputado al detenido menor de 17 años, que se encuentra internado en el Hospital Simplemente Evita. En esa filmación puede observarse que tres de los agresores intentan abrir la puerta del conductor, asiento ocupado por B.R., mientras que el otro agresor buscaba sorprender a la joven que estaba como acompañante. El tiroteo fue a cortísima distancia, apenas unos centímetros. Dos ladrones cayeron al lado de la puerta del conductor. Ambos murieron allí. El otro se enfrentó con la mujer policía que había logrado salir del auto. Cayó a pocos metros del vehículo y falleció luego en el Hospital Pairossien. El cuarto agresor, el menor de 17 años, fue herido en la espalda y detenido. Se encontraría fuera de peligro, según el reporte oficial. El quinto miembro de a banda no había bajado del vehículo en el que se movilizaban los ladrones. Huyó al empezar los disparos. Es buscado por la policía bonaerense.Los delincuentes abatidos fueron identificados por fuentes policiales como Matías Kevin Martínez, de 18 años; Gabriel Walter Ponce, de 22, y Alejandro Rodrigo Vargas, de 22. Cerca de los cuerpos se encontraron una pistola Doberman, calibre .22, con dos proyectiles en el tambor, y una réplica de pistola. La fiscalía ordenó tomar muestras de las manos de los fallecidos y del menor imputado para definir si se encuentran restos de pólvora, circunstancia que demostraría que dispararon. Se secuestraron las pistolas reglamentarias de la pareja de policías porteños, dos Beretta Storm PX4. De acuerdo con la información que trascendió de fuentes oficiales, el arma de B.R. tenía 9 balas y la pistola de M.P., 11. Cada cargador almacena 15 proyectiles. Se recuperaron nueve vainas y cuatro plomos en los alrededores del Volkswagen Fox que fue epicentro del enfrentamiento. Dos plomos fueron hallados también en el Renault Sandero que utilizó la banda. Ese vehículo fue abandonado por el conductor que huyó y encontrado por la policía en el cruce de Bravard y Estanislao del Campo, en Rafael Castillo. Se trata de un auto que circulaba con una patente melliza, para aprovechar los datos de un vehículo de similares características que no tiene pedido de captura. Los peritos buscarán la información grabada en diferentes autopartes para establecer el origen de ese Renault Sandero.El convencimiento de que se trata de un auto mellizo llegó ante una prueba irrefutable: fue hallado el vehículo que tiene esa patente original. Es que frente a la fuga de uno de los delincuentes, los detectives siguieron la pista del Renault Sandero a partir de los datos incorporados en el Registro Automotor. Esa información llevó a un allanamiento en la vivienda que figura en la documentación oficial. En esa casa de la avenida Congreso, en el barrio porteño de Saavedra, se dirigió a los investigadores a una propiedad en Ramos Mejía, donde estaba ese vehículo. Mismo modelo que el secuestrado en Rafael Castillo y con la misma matrícula. Un ardid que utilizan bandas para circular sin llamar la atención en lectores de patentes. Dos policías viajaban en su auto, les quisieron robar y comenzaron a disparar, hay tres muertosEn el Renault Sandero que utilizaron los delincuentes trabajaron los peritos de la policía científica, que lograron obtener huellas digitales y rastros de ADN como pistas para identificar al prófugo. Un caso similar había ocurrido a comienzos de junio pasado, cuando un subcomisario bonaerense abatió a un ladrón de 16 años al defenderse de un intento de robo. Ese menor abatido en la localidad de La Tablada, también en La Matanza, había actuado en forma parecida al ataque sufrido por la pareja de policías en Rafael Castillo. Junto con otros tres cómplices bajó de un vehículo y se abalanzó sobre la camioneta que conducía el hombre que habían elegido como víctima. Pero esa persona estaba armada y repelió la agresión con el mortal resultado consignado.La muerte de delincuentes en enfrentamientos alcanzó el año pasado un registro récord, de acuerdo con las estadísticas oficiales de la provincia de Buenos Aires. Durante 2025 se registraron 89 homicidios cometidos en asaltos, mientras que ese año murieron 120 ladrones cuando las víctimas de robos -en muchos casos policías- repelieron los ataques o bien en momentos en que los delincuentes eran perseguidos en sus intentos de fuga.Esos datos apuntan a que tres de cada 10 muertes violentas en Buenos Aires tienen relación con atracos, tanto por el fallecimiento de la víctima como del victimario. Los robos, entonces, conservan un peso importante dentro los episodios de sangre. Se trata en todos los casos de hechos consumados, ya que los intentos de homicidios, casos en los que la víctima queda herida, se suman en otro campo estadístico. El 16 por ciento del total de los homicidios en Buenos Aires correspondió a delincuentes abatidos. La estadística marca, además, que La Matanza, el más populoso distrito de de Buenos Aires, duplica prácticamente la tasa de homicidios provincial, al registrar el año pasado 8,02 casos cada 100.000 habitantes.En ese distrito el viernes que terminó con la muerte de tres ladrones había empezado con el asesinato de un vecino de 82 años. Ese hecho ocurrió durante la madrugada en la casa situada en Chile al 2200, en la localidad de San Justo, cuando un matrimonio de jubilados fue sorprendido por tres delincuentes mientras dormían. Lorenzo Fiorentino, de 82 años, fue intimidado y golpeado, al igual que su esposa. Se descompensó y murió por el ataque sufrido. La Justicia ya determinó que esa clase de casos son homicidios, de la misma manera que se califica a la muerte de un hombre en un hospital luego de ser herido de bala durante un robo. Los delincuentes, por el momento, lograron escaparse.

Fuente: La Nación