Sol y frío en Buenos Aires: el pronóstico para este fin de semana y lo que se avecina en los meses próximos

Un cielo diáfano se asoma sobre el Área Metropolitana de la provincia de Buenos Aires y parece que se estacionará al menos hasta el martes que viene. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el insistente gris que ha invitado a los argentinos a compararse con Londres dará unos días de alivio. Caso contrario es la temperatura, que descenderá a cifras de un dígito.Este viernes, la Ciudad de Buenos Aires amaneció con 6°C de temperatura y no superará los 14°C durante todo el día. Esto se debe a un viento sur que comenzó a golpear a la región capitalina y que no dejará de tener influencia hasta el lunes.Dicho viento empujará la caída de temperatura para la madrugada del sábado, que se espera que registre un mínimo de 3°C y un máximo de 13°C. El domingo se mantendrá el ambiente gélido, aunque con una ligera alza en las mínimas.A partir del lunes, el termómetro marcará una tendencia al alza que caminará en la misma dirección durante los siguientes días. El lunes se espera que las mínimas sean de 6°C, el martes de 8°C, el miércoles de 12°C y el jueves de la semana próxima una mínima de 13°C y una máxima de 20°C.El SMN registra la misma tendencia de sol y frío en el resto de las provincias, salvo Tierra del Fuego y las islas Malvinas, en donde se pronostican cielos nublados y probabilidad de lluvia. El único punto del país con alerta amarilla por viento es en las islas Malvinas.El #frío volverá a ganar terreno de sur a norte y cambiará el panorama del fin de semana en Argentina 🥶.Heladas, máximas bajo cero y fuertes ráfagas 💨...✍ Los detalles con Soledad Maciel.https://t.co/4dsvbDjjJb pic.twitter.com/W1CqnK26vy— Meteored Argentina (@MeteoredAR) August 20, 2026El bajón de un invierno sin solBuenos Aires viene ensayando un invierno de vocación londinense, con un cielo que amanece gris, sigue gris por la tarde y se va a dormir gris. El fenómeno, además, se cuela en el ánimo. De hecho, hay una maquinaria biológica concreta detrás del “cansancio” o “bajón” que muchos expresaron por estos días, con más de 10 jornadas seguidas en las que prácticamente no se vio el sol.La neuróloga Stella Maris Valiensi, a cargo de la sección Medicina del Sueño del Hospital Italiano y autora de, La ruta del sueño, eligió una cita de Julio Cortázar para iniciar su explicación científica en diálogo con LA NACION.“El tiempo entra por los ojos, eso lo sabe cualquiera”, definió el escritor. Y es así también desde la biología. “A través de la vista, la luz busca en nuestro cerebro un pequeño grupo de neuronas que constituyen el llamado núcleo supraquiasmático”, señaló Valiensi. Ese núcleo es el reloj central, el que avisa cuándo es de día y cuándo es de noche.“Súper” El NiñoNo es un simulacro: de acuerdo con el SMN, El Niño ya se encuentra en fase activa en la Argentina desde hace dos meses y es probable que este fenómeno global haya influido en las lluvias y los días grises que primaron en todo el AMBA durante julio y lo que va de agosto. Lo que se espera de ahora en más es una mayor probabilidad de lluvias y de cielos grises como los que hoy ‒y los que vienen primando desde hace más de un mes‒ envuelvan a la capital argentina y a su área conurbana en las próximas semanas y meses. La tendencia es que esto no cese hasta el verano.Desde abril pasado, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica advirtió de una probabilidad importante de que este año se viva un El Niño intenso, uno que en la prensa internacional se conoce como “Súper El Niño”. En distintas partes del mundo, esto puede significar tormentas intensas o, en contraste, sequías extensas. En nuestro país, es probable que la mayor parte de las provincias afectadas reciban más precipitaciones de lo normal.Además del AMBA, en varias provincias del Litoral, como Corrientes y Misiones; del norte, como Chaco, Formosa y Santiago del Estero; y en las provincias de Chubut y Santa Cruz, se espera que para el trimestre de agosto, septiembre y octubre haya al menos 50 milímetros más de lluvia de lo normal. Las excepciones a esta tendencia que marca el SMN son La Pampa, San Luis y Córdoba, en donde se pronostican anomalías opuestas: menor lluvia. Esto afectaría especialmente a la intersección entre las tres provincias.Octubre en el AMBAEn el caso del AMBA, esto significaría un promedio de 120 milímetros, que es casi el doble del volumen normal de agua que cae en aquella zona, y la tendencia irá en aumento hacia octubre. Ese mes, de acuerdo con el SMN, es el que mayor influencia tendrá (con 80% de probabilidad) del Súper El Niño. Esto coincide también con que ese es uno de los momentos en que, en promedio, llueve más en esta zona de la Argentina.De acuerdo con el Atlas Climático del organismo meteorológico, el promedio de lluvia en situaciones normales es de 120 milímetros, aunque ha registrado picos de hasta 367 en 1967 y máximos diarios de 140 en 2014. La combinación de un Súper El Niño, sumada a la influencia del cambio climático y a un mes por norma lluvioso, podría desembocar en eventos extremos, aunque todavía es muy pronto para determinarlo.A pesar de que octubre marca el inicio de la temporada de lluvias en el AMBA, se espera que aquel fenómeno global vaya perdiendo fuerza conforme el verano se acerque. Para febrero hay poca probabilidad de que la fase más intensa de El Niño se manifieste. Esto no quiere decir que dejemos de estar en una fase activa de El Niño, sino que seguramente sea menos intenso.

Fuente: La Nación